domingo, junio 15, 2008

VIOLENCIA DE GÉNERO

Miembra: eso sí que es maltrato de género.
E incluso de número. El de teléfono para maltratadores. Cuando tengas ganas de pegar a alguien, primero cuenta hasta diez. O mejor marca el novecientos diez. Se ve que con las tortas que pegan los fanfarrones se hacen las gaditanas tirabuzones (en el cable del teléfono).

Le dedico unas sevillanas a la ministra:

Mírala cara a cara, que es una miembra;
que es una miembra,
mírala cara a cara, que es una miembra;
y cuando abre la boca la Lengua tiembla.

Esa Bibiana, esa Bibiana, esa Bibiana,
habla como le sale y le da la gana.

Parafraseando a Unamuno: ¿Bibiana Aído? Será Bibiana Aída. Y si no, ¿dónde está la concordancia? Pues nada, más violencia de género.

viernes, junio 13, 2008

ADIÓS, AMIGO

Se fue el otro día, después de una larga espera, y sin embargo fue todo tan rápido que por un momento sentí que no me había dado tiempo a despedirme. En algún momento, no sé si por frivolidad o, al contrario, por un exceso de sensibilidad mal entendida, llegué a pensar en hacer un reportaje fotográfico, pero ni siquiera pude echarle una última mirada o tocarle por última vez. Sí, lo pensé muchas veces, e incluso intenté llevarle a otro sitio, pero o por ellos o por mí, nunca pudo ser. Hasta que al final, no tuve más remedio que admitir que era lo mejor para todos. No seré yo quien diga que en esas condiciones ya sólo era un estorbo, pero lo cierto es que no me podía ocupar de él, y, mal que me pese el decirlo, lo dejé literalmente en la calle. Abandonado a su suerte. Sí, iba a verlo de semana en semana, e incluso me daba una vuelta con él, pero ¿qué más podía hacer? Diréis: ¿y la experiencia, la madurez, los años... eso no significa nada para ti? Para mí, por supuesto, pero esos valores no cuentan ya en la calle. Y yo no lo podía tener así, de esa manera, no podía. Así que el miércoles le acompañé a dar el último paseo. Yo mismo lo subí en el coche. Le saqué los pocos efectos personales que llevaba consigo, y, por supuesto, la cadena por la que sentía tanto aprecio. El conductor, impaciente porque estaba mal aparcado, y estaba a punto de ponerse a llover, me dio unos papeles, que firmé sin leer. Ya todo estaba hecho. Fue entonces cuando, por primera vez, sentí un pequeño arrebato de congoja, un apego inusual en mí y totalmente fuera de lugar. Sentía que perdía a un ser querido, que nunca lo volvería a ver, y, al tiempo, me asaltó un atisbo de culpabilidad. ¿Seguro que había explorado a fondo todas las posibilidades? Tardé toda la tarde en sacudirme esos pensamientos y llegué a la conclusión de que no vale de nada volverse loco, también hay que saber desprenderse de los más allegados. Pero no sufráis: le he hecho donante, él estaba de acuerdo. Su maquinaria podrá hacer revivir a otro viejo.






lunes, junio 09, 2008

ME MIRO EL OMBLIGO Y BENDIGO AL MUNDO

1. MI PROPIO COMENTARIO A MIS ENTRADAS DEL MIÉRCOLES 4 Y DEL SÁBADO 7

A veces uno se explaya
y el lector calla.
Vaya, vaya.

2. MI PROPIO COMENTARIO A MI ENTRADA DEL DOMINGO 8

Yo que quería evitar hacer del blog un Querido Diario, y lo estoy convirtiendo en un Querido Curriculum.

3. ¡RAYOS, ESTOY ENTRANDO EN UN BUCLE EGOCENTRISTA!

¡Salgamos de este agujero negro!

4. HAIKUS MODERNISTAS A LA MANERA DE CARLOS MARTÍNEZ AGUIRRE, SI SE ME PERMITE LA COMPARACIÓN.

Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.

El suelo donde pasa
nunca lo pisa
porque no pesa.

Ni se sienta en la silla.
Cual mariposa,
sólo se posa.

Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.

Madruga sin rencores,
tan bien dispuesta
como las flores

e igual de fresca.
Se ve que no le cuesta,
que no hay temores.

Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.

Trabaja sin trabajo;
es su carácter
así de majo.

Feliz la felicito:
Lo hace usted todo
tan facilito.

Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.

5. ES DE BIEN NACIDO

Agradecimientos y bendiciones para quienes últimamente han compuesto mi paisaje. Y si volvemos a encontrarnos...

¡por Dios, que hayan cambiado los fluorescentes en Cuatro!

domingo, junio 08, 2008

HAGO NOTAR A MIS AMIGOS CÓMO ME ACUERDO MÁS EN FECHA DE SUS CUMPLEAÑOS QUE DE LOS MÍOS PROPIOS

Pasó agosto del 2007 como si nada, como si veinte años antes no hubiera salido a la luz Esto no es serio.

Después diciembre, igual. Nadie comentó que se cumplían diez años de los primeros Premios Arte Joven de la Comunidad de Madrid, en 1997.

Pasó febrero y tampoco nadie celebró el décimo aniversario de la lectura en el Ateneo de Madrid de Memorias de un seductor sin gancho, a cargo de Nuria Massa y un servidor, con notable éxito de público.

Hace unos días, por cierto, me encuentro - me encuentra ella más bien - con Nuria por los pasillos de la tele. Según ella, estoy igual. Mentira, entonces no llevaba barba. Ella sí igual. De guapa, pero con un niño más. Enhorabuena.

Esto me ha hecho recordar, y no pasará este mes sin que comentemos que el día 4 de junio de 1998 se presentó en sociedad, en la Feria del Libro de Madrid, la edición de La Avispa.

Anécdota: debió de ser la única presentación de libro en el mundo en la que uno de los presentadores habla mal de la obra. Dijo que era irrepresentable y no debería haber sido premiada. Otro la alabó, entroncándola con el teatro moderno de Checoslovaquia (¿?), o por ahí.

Al año siguiente, el grupo de teatro El Apagón, del Instituto Príncipe Felipe, dirigido por Celia León, hizo una encantadora versión. Aunque ya se sabe cómo son los grupos de teatro de instituto, que con tal de llevar la contraria, representan lo irrepresentable.

Al otro año, el grupo de teatro universitario Los Malogrados, dirigido por Nacho Cervantes, hizo otro montaje lleno de swing y elegancia, en la línea fría y abstracta de su autor.

Sana satisfacción de uno; agradecimiento y bendiciones para todos ellos.

Otros grupos de teatro aficionado la han representado aquí y allá sin avisar al autor, y éste lo ha sabido a toro pasado por alguna reseña allá o aquí, o incluso porque La Avispa consiguió un vistosísimo cartel del grupo de teatro La Máscara de la Universidad Pontificia de Salamanca.

III. NOCTURNO MELANCÓLICO.

8. Parolino en cinta, recita/canta, interrumpiendo la acción.

Siempre buscó mi incansable inmodestia
algo a su altura, detrás no hubiera más.
Tranquilo reposaba, pensando que jamás
encontrara tal bella que saciara mi bestia
- En sentido figurado lo de bestia y saciar -.

Cuando mira, por fin, que hete aquí que te hallo,
y con tu hallazgo hallo todo lo que hay que hallar.
Un duro golpe al corazón certero
me hace sentir, mi amor, cuán grande era mi fallo
- Quizá no al corazón, quizá exagero -.

Allí pierdo el papel, me puede el nervio,
mi yo más pasional vence al soberbio,
y a la hora de dormir, doy vueltas en la cama,
como hace todo el mundo cuando ama
- Sólo que yo solo: ese es el quid del misterio -.

Y ahora, ya ves, hasta pierdo el sueño,
como años atrás, cuando era pequeño.
Pienso en ti, mi amor, en tus claros ojos,
tu carácter fuerte, tu fruncido ceño,
tu rápido pronto, tu constante enojo,
frente despejada, toda inteligencia,
pienso tu presencia, tu ausencia, tu esencia,
tu elegante porte con que siempre vas...
En fin, amor mío, lo buena que estás.

Aprovechando este fortuito encuentro,
piensa un poco en mí, luego un poco en ti;
mira en tu interior, mírate por dentro,
y ya que lo has hecho, piensa ahora en los dos
- A ver si es que hay suerte y dice que sí -.

Y ya que te he visto y he ido de ti en pos.
y, lo que es singular, me gustas tanto,
no repares mientes en cuánto yo valgo,
escúchame una cosa y dime sin espanto:
¿Por qué no nos casamos... o algo?


(Parafraseando a los Álvarez Quintero: Dios mío, ¿y ése era yo?)

sábado, junio 07, 2008

MÁS BREVERÍAS

Hay que hacer dos trabajos: uno para no morir de hambre; otro para no morir de Sueño.

miércoles, junio 04, 2008

PARADOJAS, ZARANDAJAS Y PENSAMIENTOS AL AIRE

Mi soberbia no es gran cosa, pero de lo que estoy muy orgulloso es de mi humildad.

Soy buena persona y tengo algunas buenas cualidades, pero me comporto mal por modestia, para no alardear.

Parezco del siglo XIX, pero soy un hombre de mi tiempo. Unos piensan en lo que hicieron o dejaron de hacer ayer, otros en lo que harán mañana. Incluso algunos las dos cosas. Yo vivo el único tiempo que tengo: el presente.

El lujo no es tener mucho dinero sino no tenerlo que contar.
La llave del lujo es la austeridad.

Sólo un lujo en mi vida: el techo solar de mi Honda Civic del 92, siempre segundas manos. Se disfrutó, no lo echo de menos.

La verdadera transgresión es cumplir las normas para que te dejen cumplir las leyes.

El deportista Agustín H, compañero de aquella clase de Tercero de BUP de letras, ingenuo, dijo:
"Sé de sobra
que nunca tendré obra,
pero dejadme que me crea
lo imposible que yo sea".
Poeta, Agustín.

Poeta quien no condiciona su vida a un trabajo. Poeta Álex. Tal vez yo.

viernes, mayo 30, 2008

TITULADO

Andaba yo desde hace algún tiempo desazonado porque en la página de comentarios todas mis entradas aparecían como "Sin título", cuando mi intención es que tuvieran uno, que yo escribía en mayúsculas, bien es cierto que en el cuadro del texto y sin mayor distintivo formal. Pero recordaba que en mi anterior y primera plantilla de blog había un recuadro para poner el título que ahora no aparecía nunca, por lo que pensaba que era cosa de la nueva plantilla y que ya sabría reconocer lo que era título de lo que no.

Me equivoqué. Hace poco, haciendo una búsqueda, me encontré por casualidad con el blog de un compañero que usaba una plantilla igual que la mía (thebrilliantsideofthesun.blogspot.com Un saludo, Javi) y descubrí que él ¡sí tenía títulos! ¿Cómo era posible? Seguramente, sin querer, al hurgar en alguna cosa del blog había tocado algo y le había quitado la capacidad de titular a mi plantilla.

La solución estaba clara: engañar a blogspot diciéndole que quería cambiar de plantilla y volver a colocar la misma (que es la que me gusta), como por primera vez, reiniciándola. El problema es que iba a perder una reciente actualización de mi relación de enlaces y mi recién estrenado contador de visitas, el juguetito de autosatisfacción más perverso jamás creado.

Me arriesgué y perdí. Perdí estos detalles personales, y no recuperé título alguno. Pero no me resigné, he seguido buscando y hoy, por fin, he encontrado que hay un apartado de configuración personal en el que, no sé por qué, tenía marcado que yo no quería poner títulos. Lo he cambiado, claro. Y luego, con toda mi santa paciencia, he ido editando todas mis entradas, una por una, para que el título estuviese donde tenía que estar: titulando.

Mi blog ya tiene estudios: es titulado.

jueves, mayo 29, 2008

EL ÁRBOL, LA SOMBRA Y EL SOL

Su madre y yo enseñábamos refranes a Lucía. "Al que a buen árbol se arrima buena sombre le cobija", le dijimos, y le explicamos el sentido. Acto seguido, puntualicé: "Pero tú eres el árbol".

Seamos todos el árbol.

En cuanto a Lucía, no se lo digáis, pero tampoco es el árbol.

Es el sol.



martes, mayo 27, 2008

ANIVERSARIO OLVIDADO

Corre el año 90. Un joven inquieto, admirado por el ingenio de Les Luthiers, decide emularles y crear su propio espectáculo. Durante unos meses, se levanta una hora antes y aprovecha los ratos perdidos en el trabajo para hacer chistes, a ver qué va saliendo, y empieza a construirse una historia de náufragos y piratas. De un náufrago pirata, en realidad. Aliado con dos compañeros, se preparan para estrenarla en el Paraninfo de la facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid, no sin ciertas dificultades.

- ¿Pero tú crees que esto es para hacerlo en la facultad? (sic, a seis días del estreno).
- Hemos dicho que la íbamos a hacer, y la hacemos.

Y así sucede, pese a que el día anterior no se puede ensayar porque no han retirado una mesa de conferencias del escenario, pese a que las luces no funcionan y hay que actuar sólo con la lejana luz natural del exterior, pese a que el puente de San Isidro y los próximos exámenes finales desalientan al público. Ante un reducido, aunque selecto grupo de personas, el 16 de mayo de 1990, a las 12'30 de la mañana, un perchero de oficina, por la magia del teatro, se convierte en palmera. Ha nacido Robin Hood Crusoe.

(Programa de mano del estreno)

LA PALMERA ERA UNA PALMERA.
A DECIR VERDAD, ERA LO UNICO QUE ERA.
NO ERA UN PINO, NO ERA UN ABEDUL.
LA PALMERA ME DABA DABA DU.

ESTRIBILLO: DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA LA PALMERA,
DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA DU.
DABA DU, DABA DU.

LA PALMERA A NADIE LE ASOMBRA
QUE ME DIERA, QUE ME DIERA SOMBRA,
LA PALMERA, PUES, ME DABA SOMBRA;
LA PALMERA, PUES, ME QUITABA LUZ.
LA PALMERA ME DABA DABA DU.

ESTRIBILLO: DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA LA PALMERA,
DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA DU.
DABA DU, DABA DU.

LA PALMERA NO ERA UNA CUALQUIERA.
NO HABIA FORMA, NO HABIA MANERA
DE QUE ME DIERA, DE QUE ME DIERA MADERA,
PUES SU TRONCO, YO NO SE SI TÚ
TE HABRAS PERCATADO,
ERA TODO DE HIERRO FORJADO.
ME DABA DABA DU.
¡Y yo que pensaba que no tenía de qué escribir, y van y se me olvidan mis propios aniversarios!¡18 años ya! Felicidades también a Ángel Navas, allá por Ciudad Real, y a Pedro I. López, insigne capitán von López.

viernes, mayo 23, 2008

TIEMPO AGITADO

1
Llamada de una antigua compañera, más de un año que no hablábamos, dos que no nos veíamos, para pedir un teléfono, nos emplazamos a comer un día.

La semana pasada contacto con mis dos primos para felicitarles el cumpleaños (40, ellos me siguen), con dos días de diferencia, y un poco después, mi tía.

¡Voy a un concierto de pop-rock! ¡Yo!

Me encuentro con un excompañero con el messenger abierto, y hablamos después de tiempo (bueno, la verdad es que no hay semana que no nos dejemos recados en nuestros respectivos blogs, pero esto es otra cosa). A resultas de eso, mañana, reunión-cine de excompañeros.

Otro antiguo amigo que me localiza en el blog y contacta conmigo, ayer hablamos. Nos veremos también.

Me presentan a una amiga por SMS-email-blog. Un saludo.

Me pongo en contacto con otro excompañero para un asunto de ruedas. Conoceré a su nueva hija pronto.

Y mi amiga la canaria que viene a Madrid para una boda. Quedaremos un día.

Y mis amigos de siempre que no veo nunca. Nos vamos a ver.

Y lo que no cuento (aunque tampoco me he dejado mucho, la verdad).

¡El ermitaño sale de la cueva!

Y sin embargo, estoy constipado, tal vez no pueda hacer lo importante.

2
Dos reuniones en dos salas distintas. La buena y la mala (Sostiene Moreno que son la mala y la peor). El suelo se mueve bajo mis pies en el trabajo. Un terremoto de nivel 8 en la escala Hache. Tal vez mi destierro termine antes de tiempo. No digo más.

El ermitaño vuelve a la cueva.

3 ANÉCDOTA
Instrucciones para su lectura: no leer los textos entre paréntesis, entorpecen las frases.
- Compro (en el herbolario, dato innecesario). Cuenta: 6'90. Pago con dos billetes de 5. Me dice la dependienta: ¿Tiene los 90 (0'90, para los matemáticos)? Los busco y no los tengo, sólo llego a 75 (0'75, claro). Espero que tal vez los acepte, al fin y al cabo un descuento de 15 céntimos en una cuenta de 6'90 euros para un cliente habitual es insignificante. Ni se lo plantea (tacaña de mierda). Me da el cambio de 10 (€): tres con diez (3'10 €). Reflexiono después.

"¿Tiene los noventa?" ¿Cómo que si tengo los noventa? ¿No será más fácil que tú tengas una única moneda de 10 céntimos, tonta de los cojones?

(Ya dije que leer los textos entre paréntesis entorpecía las frases).

domingo, mayo 18, 2008

LAS RENTAS DE LA RENTA

Hace unos días rellené el borrador de la declaración de la renta, y ayer lo pasé a limpio, minuciosamente, volviendo a calcular a mano y con calculadora cada una de las casillas. Descubrí, y subsané, un error. Tendré que pagar un poquito más, qué se le va a hacer.

Me da cierta aprensión este proceso, como si el más mínimo error pudiera disparar todas las alarmas en la Agencia Tributaria, y se pusiera de inmediato un procedimiento inquisitorial para desposeerte de todo. Pero entiendo que uno debe ocuparse de sus cosas. Hace un par de años o tres, en que me salía a devolver, no me lo pagaron y me mandaron una declaración que corregía - a su favor - la mía. Comprobé que todo era correcto, la acepté, y todo se resolvió sin derramamiento de dinero.

Me asustó un poco pensar en cómo la había podido hacer tan mal y pensé en encargársela a un profesional, pero finalmente me decidí a volver a hacerla, con más cuidado si cabe. No me resigno a pensar que no puedo rellenar una declaración de la renta que son sólo sumas, restas y reglas de tres. No puede ser tan difícil. Y en todo caso, si no les gusta la mía, que me manden la suya, como esa vez.


Y, como de todo hay que sacar partido, la declaración del 2007 ha dejado para mí dos reflexiones que paso a compartir.

CONTABLE A OJO

Qué sorpresa la mía al comprobar que, al final, la cuota resultante es la que yo mismo, en mis pensamientos, había calculado sólo recordando más o menos las cantidades ingresadas y las retenidas, y comparándolas con las del ejercicio anterior.

También he acertado el tipo resultante, con una diferencia de unas décimas. Y, antes que eso, previendo los ingresos totales, ya me había anticipado durante el año a pedir en el trabajo que me rectificaran la retención.

¿Debo preocuparme porque haya un pequeño contable dentro de mí? Espero que no. También me ha sido útil para tomar decisiones, y, junto con ciertas dotes adivinatorias, cuantificar y asumir el coste de un destierro.

Matizo: la cuota resultante de mi declaración no es exactamente la misma cantidad que yo había calculado a ojo. Hay un error de un 5%. A mi favor, además. Tengo que pagar un poco menos de lo que esperaba. Soy un 5% más feliz.

EL PRECIO DE LAS COSAS

Al calcular lo que hay que pagar, hay un momento de terror, cuando ves una cantidad exagerada y, de pronto, no recuerdas que ya has pagado mucho dinero con las retenciones que te han hecho en el trabajo (dinero que no ves, bolsillo que no se resiente) y que aún te tienes que desgravar la hipoteca. Aun en esos momentos he procurado mantener una actitud abierta y agradecida.

Doy gracias porque, con mi proverbial prudencia, consigo no vivir al día, y hoy podría incluso afrontar esa cantidad. Doy gracias porque los impuestos, grandes o pequeños, justos o injustos, son siempre un porcentaje de lo ganado; es decir, que si debes pagar tanto es porque has ganado eso y más. Y cuando finalmente he comprobado que mi cuenta pendiente con Hacienda estaba casi saldada... he dado muchas más gracias.

Dice el Maestro que todo tiene un precio. Y podemos darnos con un canto en los dientes por que el ganar dinero se pueda pagar con parte de ese dinero. De modo que, si este año la declaración me ha salido positiva... eso es positivo, ¿no?

jueves, mayo 08, 2008

ALEJANDRA

Alejandra.- Tempera sobre piedra y sobre papel, sobre soporte de bandeja de metal.

Para mi sobrina, de 3 años. Lo primero que ha hecho ha sido intentar desprender las piedras de la bandeja. Bendito pegamento de montaje.

Hecho a ratos. ¡Dos meses con la casa empantada!

sábado, mayo 03, 2008

GANAS DE NÍSPERO

Mi fruta preferida, si se puede tener una fruta preferida, si se puede tener siquiera algo preferido, es el níspero.

Por su alegre color naranja, su particular sabor, entre ácido y dulce, sin empalagar ni rechinar los dientes, lo fácil que es de pelar, la poca piel y mucha carne que tiene, porque sus huesos están aislados y no entorpecen al comer, aparte de ser lo suficientemente grandes y duros para distinguirlos. Son suaves también, además, los huesos, como el propio níspero.

Por su época. El níspero es primavera, pero sabe a verano, a buen tiempo, al igual que estos primeros calores traicioneros que pronto se irán también te dicen que ya debe de haber nísperos en la frutería.

Por su escasez. Ay, duran tan poco... Apenas dos meses. Tienen un algo de especie en vías de extinción que hay que proteger. Paradójicamente, comiéndonoslos.

Porque es la única fruta que he comido del árbol. Una casa que habité en Málaga en una ocasión tenía un níspero (y un jardín, claro, el níspero no iba a estar en el cuarto de baño), eso puede haberme despertado simpatías por ambos nísperos, árbol y fruto.

Es tan preferida para mí esta fruta que ni siquiera sé sus propiedades. La naranja y el kiwi ya sabe uno que tienen vitamina C, el plátano potasio, y que da energía, la papaya que es el mejor complejo de oligoelementos (o algo así), seguido de cerca por la piña y el melón... ¿Pero el níspero? Dime, oh, Google, para qué vale un níspero.

Por eso, desde que han aparecido hace un par de semanas, quizá tres, cada vez que voy a la frutería compro nísperos y me aseguro de tener siempre en casa. En casa, sí, ahí los tengo, pero ¿cuándo me los como? Porque la fruta que troceo en mi muesli del desayuno es ya, desde hace tiempo, por merecimiento propio, la papaya (en verano, por una política de rotaciones, la cambio por el melocotón, pero eso es otra historia), y luego me voy y no estoy en casa en todo el día. Y el níspero, pese a sus múltiples cualidades, no es una fruta de sacar mucho a la calle. Al trabajo me llevo dos piezas: un plátano para media mañana, que además de servirme de gran aporte calórico , ¡no pringa! Y por la tarde, una manzana, siempre de mayor tamaño que el mayor de los nísperos de que pueda disponer. Sí, podría cambiar la manzana por dos o tres nísperos, pero ¿y lo que me pringaría? Reconozcámoslo: un trabajo no es una cocina, y hay que ser discretos, limpios y cuidadosos con las cosas que comamos en él. También, claro, hay una parte de rutina. ¿Es buena en este caso la rutina o debería romper con todo y liarme la manta a la cabeza? Me llevo nísperos al trabajo, ¡y a la mierda el mundo! No sé...

El caso es que aquí me he encontrado esta mañana, en la frutería (bendito sábado laborable en que poderme abastecer) frente a los carísimos nísperos (que esa es otra), dudando cual Hamlet si comprar o no comprar.

¿Compré o no compré?

Les dejo con la duda y con este dicho popular:

Quien nísperos come y bebe cerveza,
y espárragos chupa y besa a una vieja
ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.

Pero si los nísperos son dulces, fresca la cerveza,
tiernos los espárragos y madre la vieja,
Come, bebe, chupa y besa.

(La segunda parte en entredicho; sabía que existía, pero mi padre no la recordaba bien, la he buscado en Google y he encontrado una discusión entre dos versiones; como la otra reivindicaba el inchupable espárrago triguero, me he fiado más de ésta. Curiosamente, me he encontrado a mí mismo en la página de comentarios, porque ya entré hace tiempo y, como no copié o no he encontrado los versos, he vuelto a hacer una búsqueda y de entre todos los sitios a los que podía haber acudido, ¡he ido al mismo! Misterios del universo. Gracias, en todo caso a anónimo y a jaio, en jaio-la-espia.blogalia.com).

Aquí, los nísperos restantes de la semana pasada que me voy a comer en cuanto termine el post:



jueves, abril 17, 2008

CONFESIONES: MI VIDA AMOROSA

Me preguntan un día por mi vida amorosa y ahora que reflexiono yo la descubro intensa.

Me levanto a diario con amor. Con un poco de sueño también, claro, que con amor sacudo. Con amor me preparo un desayuno que ha de darme energía para el cuerpo, me ducho y visto luego, y hago con entrega mi tarea. Bajo a la calle, y me admira tener a mi disposición un coche, doy gracias mentalmente a mi benefactor, que lo puso en mi mano, y al orden universal que reservó mi hueco en la noche anterior, aunque tuviera que dejarlo en un paso de cebra de momento, para bajar después a cambiarlo de sitio.

Cuando llego al trabajo, aparco con amor, que amor es escoger, entre dos sitios, aquel que es más pequeño, dejando libre el otro a un coche más largo que pueda llegar luego. Camino entre adosados, escucho pajarillos y con amor recibo al sol que me deslumbra y la lluvia molesta y necesaria, cuando viene. Al entrar saludo al de seguridad, con... digamos simpatía, no se me entienda mal.

Con amor y cuidado me reviso la prensa, buscando las noticias más graciosas. Trabajo con amor, y con humor también, lo pide el puesto. Con amor intercambio palabras a millones y opiniones opuestas con mi buen compañero que me gana la mano por el nombre, pues se llama Amador, y dejo que al final sea él - así lo quiere- quien en nombre de ambos encaje las enmiendas y críticas feroces que el jefe nos dedica, quizá sin mucho amor. Y yo le escucho atento, pero sin comprensión (porque a veces no hay alma que le entienda), igual que lo haré cuando lleguen elogios (pues no sólo de amor, que también de ilusión vive el guionista).

Si se nos hace tarde, acepto estar pringando hasta las tantas, y tomo la penumbra y el aire viciado de esta redacción limpia como no ha habido otra cual si fuera mi casa (cada sitio en que estoy es cada vez mi casa). Agradezco incluso el no salir muy pronto y librarme por tanto de atascos infernales. Así puedo, además, llevar a compañeros y aligerarles un poco la carga de la vuelta. Yo agradezco también su compañía, su charla o su silencio, que justifica además que saque el coche y comparta entre varios mi cuota personal de contaminación, mal karma. Si no tardara el doble en tren o en autobús podría amar al planeta un poco más. Mis compañeros, me temo, me odiarían.

Y cada vez que luego llego a casa, también es amor la ciega confianza que pongo en encontrar plaza de aparcamiento. No la hay a la primera, mas sé que encontraré en la siguiente vuelta, en que tampoco hay, en la tercera, cuarta, o en la que ahora proyecto mentalmente. Odio, y lo sé, no debería, a todos los capullos, cabrones, hijoputas, que conducen el coche justo anterior al mío y me quitan los sitios antes que llegue yo. Y mi venganza es saber que, pese a todo, el cosmos me protege y aparcaré hoy también, una vez más.

Con pereza es frecuente y con esfuerzo siempre, hago después en casa mi tarea. Con amor, por supuesto, ésa es la cosa. Me preparo la cena - ya está descongelada, lo previne amoroso el día anterior -, y la ceno mirando con amor la tele, prefiriendo a menudo algún canal, pero sin despreciar por ello el trabajo de otros (mentira, lo sabéis, mentira y gorda). Me acuesto con frecuencia un poco tarde, con amor a la almohada y confianza en dormirme tranquilo y despertar mañana, y hacer mi cometido como siempre o mejor.

No cambio mi semana por la que vive un conde. Amo los viernes pues no trabajo ya para sobrevivir, aunque para vivir trabaje más que nunca, y, por tanto, los jueves, que sólo queda un día. Los miércoles también, porque mañana es jueves; los martes que encarrilan la semana, e incluso amo los lunes porque, por qué negarlo, mi trabajo me gusta, y, fuera ya de bromas, me entrego cada día a hacer lo que me toca, responsable y dispuesto. Sábados y domingos, que trabajo lo mismo o más que un viernes, y son mis favoritos, quiero no distinguirlos y amarlos por igual que a cada día, pues todos son mis días, y de alguna manera soy el padre de todos e hijo de cada uno.

Sigo mi recorrido por mi vida amorosa, y he de decir que amo, ¿os asombra?, la plancha. Es un amor, confieso, que es bastante infrecuente, y ha de saltar barreras que parecen gigantes. Me da mucha pereza, decirlo me avergüenza, sólo sacar la tabla, y lo dejo y pospongo para luego, después, mañana, otra semana... y a veces hasta un mes. Pero cuando lo hago pongo atención y amor. No digo yo que planche, ni mucho menos, bien, pero sí que hago bien cuando yo plancho. Estoy, con todo, lejos de ser un ser perfecto. Mi corazón se entrena, pero le falta tiempo, y aun alberga algún odio en sus rincones. Como digo lo uno, también diré lo otro. Hay algo que no amo y no hago con amor. Lo sé, voy a cambiarlo, pero al menos ahora de momento podéis señalarme censores con el dedo. Confieso y me arrepiento: odio limpiar.

domingo, abril 13, 2008

RECOMENDACIÓN: PLAN AMÉRICA

Médicos voluntarios en algún lugar perdido de Sudamérica, en condiciones difíciles, rodeados de guerrilleros, contraguerrilleros y narcotraficantes. Personajes creíbles, muchos exteriores y mucha acción. Una serie diferente. Y es española.

¿Sabíais que la estrenaron el lunes pasado en TVE 1? Parece que mucha gente ni se enteró. El lunes por la noche la ponen otra vez, y quién sabe si más veces. ¿No se hacen buenas series españolas o es que siempre queremos ver el mismo tipo de serie? Plan América se merece una oportunidad. El lunes, a las 22:00 en TVE 1.

martes, marzo 11, 2008

EL SEGURATA QUE SONRÍE

Todos los días aparco en una calle paralela a mi trabajo, más o menos en el mismo sitio, coche arriba, coche abajo. Salgo del coche, noto el fresco de la mañana, veo el sol, escucho el silencio, los pajaritos, respiro un aire diferente del de Madrid... La verdad es que el mini-paseo hasta el canal es bastante agradable, así que me recreo un poco en mis pasos. De pronto, me doy cuenta de que estoy pensando en estar ya dentro, trabajando, y veo que me he acelerado involuntariamente y mi cabeza va por delante de mis pies. Bajo el ritmo y y vuelvo a caminar como Dios manda. Los adosados iguales, la tranquilidad, los coches que se paran en el paso de cebra cuando cruzo... Todo es orden y armonía.

Luego, cuando llego a la puerta de entrada, veo siempre al guardia de seguridad del parking. No tienen fama de simpáticos los seguratas, y no se lo reprocho. Ocho horas de pie en el mismo sitio sin hablar con nadie y a veces incluso con frío o lluvia puede ser un trabajo un poco coñazo. Pero todo es siempre como te lo tomes. Si es un rollo no ver a nadie, ver a cualquiera tiene que alegrarte. Eso es lo que debe de pensar el guardia de la puerta, porque cada vez que llego, me mira sonriente y me saluda, casi como si me conociera. Por supuesto, yo hago lo mismo, le devuelvo el saludo y la sonrisa alegre y amistosa. Parece un hombre feliz el segurata, y yo lo parezco también. De hecho, anticipo mi buen rollo unos metros antes de llegar a su garita, y me dura hasta un poco más tarde, cuando entro por la absurda puerta giratoria como de hotel antiguo. Me recuerda un poco en los rasgos y los gestos a un amigo mío... y por momentos pensaría que él ya es otro amigo mío. Pero no nos conocemos ni sabemos nuestros nombres. No es mi amigo. Confieso que, por un momento, me decepcionó saber que saludaba con la misma simpatía a todos mis compañeros. Yo quería pensar que mi presencia le daba buen rollo, pero no: es que él es así. No es mi amigo, ya digo. Lo es de todo el mundo y de ninguno. No lo hace por amistad ni dependiendo de a quién se encuentre. Lo hace porque es así, y eso es lo mejor de todo. Lo último que ve del mundo exterior cada persona de la plantilla que entra a trabajar es una sonrisa. Aunque estoy seguro de que la mayoría no la valoran o ni siquiera si fijan.

Yo tuve una época en que saludaba cada mañana a mis compañeros y conocidos con un "feliz día".

martes, marzo 04, 2008

EL RINCÓN DE LOS CHISTES PERDIDOS

Parafraseo a Víctor Manuel (que ya son ganas de parafrasear), y me pregunto adónde van los chistes que no hacemos, que nos tiran, que se pierden. ¿Quedan, quizás, en un limbo, esperando que otra mente en otro momento y lugar los capte y los formule con más fortuna? Por si acaso quedan aprisionados en la inexistencia (inechistencia en este caso), quisiera compartir dos pequeños y malogrados juegos de palabras que no llegaron a ver la luz de los focos ni a resonar en las cuerdas vocales de una presentadora. Nuestras criaturas más débiles son las que más despiertan nuestro instinto paternal de protección. Allá van.

La noticia real es que en Filipinas a los testigos protegidos han dejado de ponerles guardaespaldas en los traslados a los juicios, y ahora son monjas las que les custodian, unas monjas bajitas sin conocimientos de artes marciales ni ningún entrenamiento especial, pero a las que, por lo visto, se respeta mucho. Y digo yo:

- Pero bueno, ¿en Filipinas siguen siendo filipinos... o se han vuesto "filipollas"?

Y como filipinos ni empieza ni termina igual que gilipollas, no se entendió, a pesar de que las estructuras silábicas de ambas palabras (filipinos y gilipollas) tenían un recuerdo más que notable y de que una prima mía, siendo niña, pensaba que el insulto era así, con "f" (filipollas). No obstante, me parece más gracioso, si cabe, por el hecho de que la palabra filipollas no existe. Reconozco que era arriesgado. Jugamos... y perdimos. A la tarde lo intentamos con otro, más sólido, que además de la fonética aportaba un concepto:

- Parece mentira que desprecien así a los guardaespaldas en Filipinas, con lo famoso que ha sido siempre el "matón de Manila".

Pues tampoco. Tampoco entró la idea de que unas monjas bajitas e inexpertas no podrían proteger a los testigos de posibles disparos. Como mucho, de que no les dieran en los huevos.

En fin, que una mala tarde la tiene cualquiera.

lunes, enero 28, 2008

ESFUERZOS CÓMODOS

Contrataron un guía para escalar el Everest.
Lo despidieron porque siempre les llevaba cuesta arriba.

lunes, enero 07, 2008

CURIOSIDADES DE PRIMERO DE AÑO

1 TODOS LOS GATOS QUE COMPRAMOS EN EL CORTE INGLÉS SOMOS IGUAL DE PARDOS

Salgo de casa y me cruzo con un hombre mayor que lleva ¡no se imaginan qué! ¡Un anorak igual que el mío! El mismo color, la misma franja roja horizontal, los mismos letreros y chorradas en las mangas... el mismo modelo, vamos. Igualito. Es a mí y no me pega mucho, me dirán qué hace un hombre de 70 años con semejante anorak. Eso sí, le quedaba mucho peor (al cabrón).


O eso creía. Esta mañana me veo en el espejo del ascensor de mi casa, y descubro cómo no lleno del todo los hombros de la prenda y me cae, como a aquel señor, con cierta flaccidez.
Qué tragedia. A mí me queda igual de mal.
2 NOCHE DE REYES
Anoche, busco aparcamiento y veo a un joven junto a un coche. Tiene toda la pinta de acabarlo de aparcar. De hecho, tiene toda la pinta de ser el coche que ha entrado en la calle mientras yo esperaba a girar con el disco en rojo. Efectivamente. Hay algo de sitio detrás de él, y se ofrece a echarlo un poco hacia adelante, a ver si quepo, que me parece a mí que no. Y no sólo eso, sino que se preocupa en buscarme sitio. "Ahí no vas a poder; aunque parece que es un hueco, hay un smart" (Deberían prohibir a los smarts aparcar en batería, ocupando sólo la mitad, anulan una plaza entera). Veo un espacio en línea más adelante que me ofrece más garantías que el de detrás del coche de mi amigo, aunque él aún apunta que quizá en batería junto a los contenedores de vidrio y papel pueda caber. Yo apuesto por el mío, y allá voy, sabiéndome vigilado en la distancia. Por fin lo aparco, y veo pasar a este ángel benefactor a mi lado. Le reitero mis gracias, y me contesta con un "De nada, hombre", al que sólo le falta añadir "¿Qué menos?"
3 REBAJAS
Mi padre solía decir un refrán: "A cuarto va la vaca; si no hay cuarto, no hay vaca" (que es como decir: "A 150.000 euros va el ático de cien metros en la Castellana; si no hay 150.000 euros, no hay ático en la Castellana").
En tiempo de rebajas, se me ocurre parafrasear el dicho: "A cuarto va la vaca; si no necesitas una vaca, ese cuarto que te ahorras".


sábado, diciembre 29, 2007

FELICITACIONES

El detallismo me ha podido durante mucho tiempo, pero ya no más.
Ya no más pasarme la tarde entera de Nochebuena y de Nochevieja enviando SMS.
Ya sólo contestar los que reciba.
Ya no soy más detallista.
Qué situación incómoda recibir una felicitación anónima en forma de chascarrillo sin que tú móvil reconozca el número remitente. Uno contesta: "Feliz año para ti también... quien seas".
Como cuando, de pequeño, llamaba una tía segunda a tu casa y cuando descolgabas y preguntabas dígame, te decían a bote pronto: "¿Sabes quién soy?". Pues mira, no. Y si yo te llamo a tu casa tampoco sabes quién soy. Abusona, que tú sabes adónde llamas.
Como cuando te asaltan de espaldas y te tapan los ojos preguntando: "¿Quién soy?". "Ni idea, pero no me mates, el dinero está en la cartera."
Te llega una felicitación de una persona del pasado, te alegra, te sorprende, pero, sobre todo, te extraña. Y lo que más te extraña es que aparezca su nombre, que siga registrado en tu agenda.
Después de tanto tiempo, qué frío contestar: Felices Fiestas para ti también.
(Era mi mensaje estándar de contestación el año pasado).
Llamas por teléfono para agradecer el mensaje, felicitarle tú también las fiestas, saber de su vida...
Y te arrepientes justo antes de que te cojan.
El mensaje se agradece, las fiestas se felicitan; su vida, seamos realistas, te interesa tan poco como a ella la tuya...
Y, sin embargo, va y te lo dice.
"A ver si nos vemos".
¡¿Por qué?!
¿A ver si nos vemos qué es?
¿Un brindis al universo para que haga que nos encontremos por casualidad? ¿O es una invitación a quedar? ¿Por qué no decir entonces ¿"nos vemos el domingo"? Bueno, mejor no.
¿O más bien suena a... llámame un día y quedamos?
No.
Te voy a llamar y no vas a poder.
Me vas a llamar otro día y no voy a poder yo.
Y el día que podamos no nos va a apetecer a ninguno.
Si no fuera porque me da pereza llamar a la gente, convocaría una manifestación con el lema. "No al A ver si nos vemos".
Veámonos sólo si nos tenemos que ver.
Llámenme después de quince años para pedirme un favor. No me ofendo. Yo haría lo mismo.
No me llamen para decirme: sólo llamaba para saber de tu vida. A mí no se me ocurriría.

Dos felicitaciones divertidas. Una la he recibido por error. Ha llegado a mi correo electrónico, pero como si fuera dirigida a otra persona: es una animación de unos duendes bailando a quienes se les han puesto las caras de una familia: dos niños, la madre y el padre.

Otra, una foto del auténtico portal de Belén (Esteban, en este caso).

Estas navidades me ha felicitado poquita gente.
Lo estoy consiguiendo. Desaparezco poco a poco.
Se entiende, si recordamos mi mensaje estándar de contestación.
(Y, desde luego, si mis notas de entrada en mi blog tienen que servir como fe de vida, se diría que estoy en coma).
Claro que espérate a Nochevieja, que yo creo que la gente es más de felicitarse el Año.
Por favor, firménme las felicitaciones, por si acaso.

2+0+0+8 = 10
1+0= 1
2008: Año 1 de la nueva era.
Que sean ustedes buenos para el 2008

viernes, noviembre 23, 2007

ANTIPROPÓSITO DE ANTEAÑO NUEVO

Para el próximo Año Nuevo me había propuesto hacerme "antipropósitos de Año Nuevo". Nada de buenas intenciones para una supuesta vida mejor según los cánones establecidos. En realidad mis antipropósitos se reducían a uno: Dejar la piscina.

Mientras todo el mundo se propone apuntarse a un gimnasio, adelgazar, dejar de fumar y aprender inglés, yo renuncio a mi escaso ejercicio físico semanal que me obliga a levantarme una hora antes dos días a la semana para someterme a torturas de humedad, temperatura, respiración y coordinación (muscular y de horarios). Si creen ustedes que lo hago irresponsablemente por debilidad, pereza y falta de disciplina, están equivocados. Soy un buen soldado cuando el fin lo requiere, pero, parafraseando a los filósofos Platón Cruz y Aristóteles Raya, "ir pa' ná'...". Cuando me apunté, en septiembre de 2006, mi único objetivo era aprender a nadar. En mayo de 2007, ya ascendí del CAB (curso de aprendizaje básico) al nivel 1. La meta estaba alcanzada. He prorrogado mi asistencia por eso de hacer algo de deporte...

Dedicaría ahora unas líneas a poner en entredicho esa verdad asumida y no contrastada de que el deporte es sano. Por de pronto, el mundo de la lesión se alimenta en un ochenta por ciento de deportistas (profesionales, aficionados e incluso de aquellos que lo practican aunque no les guste, entre los que me incluyo, en el caso de la natación). Es enormemente difícil hacerse un esguince de rodilla viendo una película o romperse un codo leyendo. Y las agujetas y dolores lumbares que consigo con mis esfuerzos natatorios no me los da ninguna otra actividad. A cambio, claro, tengo la satisfacción de vencerme a mí mismo, al hacer algo que no me gusta.

El mayor problema es que, en el destierro en que vivo desde el mes pasado, no consigo una buen conciliación de mi vida deportiva con la laboral, y tampoco es que quiera uno convertirse en David Meca ni en Gemma Mengual (que a veces no sé muy bien a cuál de los dos conducen las clases), así que he decidido dejarlo. La buena noticia es que he conseguido adelantar el Año Nuevo a diciembre y, simplemente, dejando pasar la fecha tope para el pago de la mensualidad, he conseguido que mi "antipropósito" sea de "ante Año Nuevo". (Ojalá desvincularse de una compañía telefónica fuera la mitad de fácil).

Para el verdadero Año Nuevo no empezaré a fumar, porque va contra mis principios, pero seguiré intentando engordar y tal vez me decida a olvidar inglés, si es que aún recuerdo algo. Todo ello para dejar más tiempo a conseguir esa auténtica vida mejor.

martes, octubre 30, 2007

PAREADOS DE LA VIDA COTIDIANA

Cada vez que hago una cosa, me salta a la vista un pareado. Es una tarea cotidiana, sin gran importancia, y el verso es, como casi todos, simple y sin ingenio: dos nombres de acción que riman en -ón. Pero a pesar de la poca gracia del significante, algo en mí se regocija con el significado, como si uno hubiera sido tocado por la magia del universo para librarlo de una carga que pesa sobre sus semejantes. Y sonrío, complacido. Simultáneamente, no puedo evitar imaginarme la frase coreada como un eslogan de manifestación (sin sentido ninguno, dicho sea de paso). También vosotros podéis imaginarlo: una muchedumbre de personas caminando tras una pancarta y gritando como un solo hombre: ¡Esta operación/ no tiene comisión!

¿No habrá más pareados parecidos en la vida cotidiana? Ahí os dejo la pregunta.

miércoles, octubre 10, 2007

PRINGADO

El gran aliciente de mi trabajo es tener los viernes libres. Es un día laborable en que poder hacer la compra, gestiones, dentistas, peluquería, etc., sin consumir tiempo del fin de semana. Si esta semana el viernes es fiesta, ¿qué gracia tiene? Seré un pringado como cualquiera. ¡Mueran las fiestas que caen en viernes!

domingo, octubre 07, 2007

EL TRABAJO DE TRABAJAR

Dos amigos se encuentran después de un tiempo sin verse, y uno le pregunta al otro qué tal la vida, y éste... se lo cuenta:

- ¿Que qué tal la vida? Imagínate. Levántate todos los días a las seis y media, desayuna cualquier cosa para salir volando. Coge el metro que está hasta arriba, luego el cercanías, igual, llega a la obra. En invierno te pelas, en verano, te torras. A la hora de comer, abres la tartera a ver qué te ha puesto tu mujer y te encuentras patatas, como siempre. Luego otra vez al tajo. Cuando vuelves, te encuentras el tren igual de petado, pero encima todos oliendo a chotuno; y el metro, lo mismo. Llegas a tu casa queriendo descansar, y los niños venga a correr y a dar gritos, y cuando te sientas a cenar, te encuentras que tu mujer te pone ¡otra vez patatas!

El amigo se queda impresionado y le pregunta:

- Jolín, sí que tiene que ser duro. ¿Y cuánto tiempo llevas así?

A lo que el currante sufridor contesta:

- Empiezo mañana.




(Yo empecé el lunes).

miércoles, septiembre 26, 2007

EL DEL VOTO DE SILENCIO

Convento de clausura. La regla de la orden indica que los monjes no pueden hablar. Sólo una vez cada diez o doce años, cuando el día del Fundador coincide en Año Jacobeo, excepcionalmente, los monjes pueden decir dos palabras. Forman una fila ante el padre prior, y uno por uno se expresa libremente, aunque de forma escueta.

En uno de esos días especiales, cada monje va diciendo las dos palabras que ha podido elaborar y seleccionar a lo largo de los últimos años. Uno dice "Dios todopoderoso", otro "Dios misericordioso"; éste "Dios bendito", aquél "Virgen Santísima". En la cola, un monje avanza con gesto reconcentrado y, cuando le llega el turno, suelta "Cama dura".

Pasan los años y vuelve a haber un día del fundador. Se forma la fila, y uno por uno van pasando: "Santo Dios", dicen; "Padre nuestro", "Señor mío", "Totus tuus", "Miserere mei", etc... El monje de antes llega ante el padre prior y, con gesto similar, dice "Sopa fría".

Todos vuelven a su silencioso día a día de austeridad, huerto y contemplación, hasta que, transcurridos otros diez años, se permite de nuevo que rompan brevemente su mutismo. Los monjes, muchos de ellos ancianos, escogen sus dos palabras con sabiduría: "Dios bueno", "Dios santo", "Dios justo", "Dios sabio"... pero nuestro monje protagonista, una vez más, se sale del guión de las frases pías y utiliza sus dos palabras para anunciar: "Me voy". El prior, entonces, mosqueado, no puede evitar comentar:

- No me extraña, no hacías más que protestar.

martes, septiembre 11, 2007

4-0

No sé de dónde vine ni por qué,
pero aquí me mandaron, y aquí vine,
a cumplir un papel como en el cine,
escrito en una lengua que no sé.

En el cine, por cierto, yo una vez
vi a un guerrero jugarse con la muerte
su futuro, destino, karma o suerte
a una sola partida de ajedrez.

Y aunque el símil bastante nos aporte
de reflexión, ideas y enseñanza,
yo a la vida le encuentro semejanza
con algo diferente: otro deporte.

La vida que a simple vista se ve
es ruidosa, agitada y con bullicio,
y despierta afición y también vicio
como sólo lo hace el balompié.

Sin saber ni jugar, sale uno al campo;
como un extraterrestre, pisa el césped,
sin poder evitar saberse huésped,
y corriendo torpón y patizambo.

Así he jugado mi primera parte,
muy encerrado en defensa, muy en mi área,
sin más acción que la que es necesaria,
pero, lo he de admitir, con cierto arte.

Y ahora que llegamos al descanso,
la vida me apabulla con su examen,
su burla, su chacota y su vejamen,
y yo aguanto abatido, mustio y manso.

¿Por qué está tan altiva, tan sobrada,
tan ufana, por qué ensoberbecida?
La respuesta es muy clara, es que la vida
va ganando por franca goleada.

Yo soy mi propio equipo y mi portero,
que ha encajado impotente el aguacero:
el marcador señala cuatro-cero
(Los goles de la vida van primero).

¿Me rindo?, ¿me amilano?, ¿me derrumbo?
¡Ni de broma! Desde que el mundo es mundo,
después del primer tiempo va el segundo,
y bien puede todo cambiar de rumbo.

Algo hay en mi interior de quijotesco,
pues, pese al tanteador, yo no me humillo,
sino que miro a un lado, hacia el banquillo,
buscando un delantero de refresco.

Y caigo, como caen años encima,
en que hace un momento yo ganaba,
y una espina paranoica se me clava:
que el marcador va mal y que me tima.

Ayer yo iba ganando por seis goles,
yo ganaba, recuerdo, tres a nueve,
pero es que el marcador, cuando se mueve,
es injusto, es un caos... ¡Tiene bemoles!

Si el marcador del tiempo es así, loco,
absurdo y saltarín como el del tenis,
yo lo he de remontar, como Ave Fénix;
muy pronto por delante me coloco.

En un año, en el campo yo me afinco,
reduzco mi derrota a cuatro a uno,
sigo marcando goles, los reúno,
y en cinco años el saldo es cuatro a cinco.

Y si os quedáis a ver, después veréis
al visitante coronado rey,
ganándole a la vida con su ley:
en otro año, ya vamos cuatro a seis.

Y así en lo sucesivo, obviamente,
Pero ahora estamos, claro, en el presente:
hoy justo hace vint anys que tengo veinte
y es hoy cuando la cuarentena me echa el diente.

Acepto esta verdad que se presenta.
Sé que no es personal, no es una afrenta;
se trata de una suma, de una cuenta:
Treinta y nueve más uno son cuarenta.

Descubierto ya el truco del poema,
(¿les costó descubrir de qué iba el tema?),
no es deshonra, pecado ni anatema
suprimir el guión falso del lema.

Juntas hacen 40 las dos cifras:
El título lo esconde, fementido,
pero es mi edad, lo admito, y la he cumplido,
no es que me haya tocado en una rifa.

Y al pasar el desierto de este trance,
la crisis queda atrás, no me da alcance;
al contrario, positivo, hago balance
y pienso que la vida me da chance.

Un cuarentón me manda ser Violante,
Y entiendo que es negocio, y se lo acato,
dejar por fin de ser joven novato,
para ser madurito interesante.

Aunque ya con cuarenta no se es joven
Y te dicen “usted” más que “oye tú”,
yo seguiré teniendo juventud,
al menos mientras nadie me la robe.

Mientras no eches barriga y lleves fajas,
los cuarenta están llenos de ventajas:
queda lo falso en agua de borrajas,
y luce la verdad sin zarandajas.

A mitad de la vida ves que estás
y por fin vas sabiendo adónde vas.
Cuarenta años me miran desde atrás
pero yo miro adelante a muchos más.

Ayer dejé dejar para mañana,
Y así, determinado, desde hoy,
voy a hacer lo que debo y ser quien soy
aparcando la duda y la desgana.

Y ahora que me detengo por un momento,
me fijo en que los versos, ¡vaya cosas!,
iban a ser unas rimas jocosas,
y se han quedado casi en testamento,

Tal número de estrofas pretendía,
como edad, dicha en años, es la mía,
pero eso es demasiado, y la porfía
no merece alargarme en mi poesía.

Es tan vano el empeño, que ahora cejo.
No me importa ese reto ni un comino,
yo ya he hecho mi trabajo, y lo termino.
Pienso que ya está bien, y aquí lo dejo.

martes, septiembre 04, 2007

GREGUERÍAS DE LA ECONOMÍA DOMÉSTICA

- En los últimos tiempos he venido observando la duración de las cosas, y he desarrollado lo que llamo la paradoja del paquete de macarrones y que ahora expongo:
Un paquete estándar de macarrones vale para que una persona coma tres veces,
dos personas dos veces;
tres personas... también dos veces;
y cuatro y hasta cinco personas una vez.

- Todo se pega. Menos la hermosura. O eso dicen. Y así es: Se pega el arroz, se pegan las lentejas, se pega el pescado, se pega el pollo, etc.

Más cosas, otro día. Por no saturar.

lunes, septiembre 03, 2007

AGRADECIDO Y EMOCIONADO,

Solamente puedo decir "gracias por venir", que diría Lina Morgan. Pues eso, que agradezco y que me halaga que se me visite y se me eche de menos. Qué diferente, Sakura, que te digan "jo, vuelve ya" a que, al verte, te sorprendan con un decepcionado "¿ya de vuelta?" de quien esperaba más tiempo sin tu presencia y compañía.

Es un compromiso para mí tener que estar a la altura de tanta expectativa. Yo haré lo que buenamente pueda, que lo último que me faltaba era estresarme por el blog. De momento, estoy preparando unos versitos de esos que tanto os gustan para colgar en breve. Si no os los queréis perder, entrad a diario, amiguitos. No os adelanto más.

En todo caso, al contrario que los de la ínclita vedette cómica, mi agradecimiento y emoción no lo son de despedida, sino de saludo, porque ya estoy aquí de nuevo, dispuesto a actualizarme (y a eternizarme también, pero eso es otra historia). En fin, que, si me habéis sido fieles en mi ausencia, os animo a que sigáis siéndolo ahora que vuelvo a estar con vosotros.

Bienvenidos los que entréis.

viernes, julio 13, 2007

TAPIADO POR DESCANSO DEL PERSONAL


Ponga aquí su comentario. Gracias.


martes, julio 10, 2007

NADA COMO IRSE DE CASA PARA RECIBIR MENSAJES

Cuando era pequeño, comprábamos leche de vaca en el pueblo. Quiero decir, recién ordeñada, ni en botella ni en tetrabrick, ni pasteurizada ni uperizada. Los procesos sanitarios eran caseros, y se reducían a hervir la leche según la traías. Después, ya quedaba apta para el consumo humano (o eso espero).

La leche se ponía en enormes cacerolas y se vigilaba hasta que empezaba a hervir, se ponía en ebullición y su volumen crecía. Era el momento de apagar rápidamente el fuego. La cosa tenía su ceremonia, porque la leche tardaba mucho en subir, pero una vez que subía, se aceleraba el ritmo, y lo hacía en unos segundos. Por eso, no era infrecuente que, en un momento de descuido, la leche se saliera, armando gran desastre en la cocina. Parecía que la leche tuviera constancia de nuestra atención y aprovechara el momento en que te despistabas para escapar.

Con las llamadas, mensajes y noticias, sucede parecido. Estás en casa expectante y no llama nadie, y basta que salgas a hacer un recado para que te encuentres tres correos a la vuelta.

Impacientes del mundo, ¡salid a la calle!

lunes, julio 09, 2007

ELOGIO DE BORDE Y MENOSPRECIO DE SIMPÁTICO

Mi jefe: locuaz, sociable, simpático. Le pides algo y es que sí. Pero no. Quiero decir que no te presenta ningún problema, parece que se pone de tu parte, te anticipa que va a estar solucionado en un par de días y... nunca más se supo. Reclamas y se extraña de que no esté ya hecho, y lo vuelve a resolver... la semana que viene. Y tampoco. Como no te niega nada, te hace difícil enfadarte con él. En su imaginación, todos los problemas están permanentemente resueltos en un eterno presente, pero en el imperfecto mundo de la materia, todo se desplaza a un futuro inmediato... que nunca llega. Sus contratos y compromisos escritos son alambicadas redacciones en las que eres tú realmente quien se compromete, mientras que él aparece como un testigo de tus obligaciones. No estoy orgulloso de ello, pero he de confesarlo: me exaspera. Y, sin embargo, al igual que lo cortés no quita lo valiente, lo exasperante no impide lo simpático.

Hace tiempo que observé que se me daba mejor el trato con bordes que con simpáticos. Quizá sea que los semejantes se atraen, y debería preocuparme mi don de gentes. Recuerdo que una compañera tenía fama de borde, de antipática, de hosca. La primera vez que necesité su colaboración, me dirigí a ella con toda ingenuidad y procurando evitar el prejuicio. Es cierto que un primer momento se hizo la huraña, pero yo no lo acusé ni presenté batalla. Al no encontrar oposición, enseguida suavizó el trato. Y para siempre.

No me fue mal tampoco con el profesor más arisco de la facultad cuyas perlas políticamente incorrectas que ahora entiendo y comparto tan impopular le hicieron. Fue, de hecho, uno de los únicos dos profesores interesantes que encontré en cinco cursos. Su materia era lengua, y en el examen final del primer curso, me permití colar, a modo de broma, un agradecimiento a Juan, sin cuya colaboración no hubiéramos podido realizar este curso, puesto Juan era el nombre que siempre escogía el profesor como sujeto de las oraciones que se analizaban. En cursos sucesivos elegí seguir con él, y nunca me hizo ningún comentario sobre esta chanza.

Muy al contrario, un profesor de historia, simpático él, consideró una "infantilidad" o "provocación" que introdujera la contestación a sus preguntas en un examen con un encabezado, a modo de carta, dirigiéndome a él: "Estimado profesor Cepeda, he recibido su telegrama pidiendo información sobre algunos puntos, que espero poder contestar", o más o menos. Quizá eso me hizo redactar todo el examen en estilo indirecto, en plan: "Sobre el tema al que se refiere en el punto uno, le diré que...". Dentro del árido panorama que debe resultar la corrección masiva de exámenes, a mí francamente me gustaría encontrarme cierta originalidad de pronto en el planteamiento (¡y ya ves tú lo que era!). Además, el examen era bueno, no para tirar cohetes, pero para un notable holgado. Lo calificó con un escaso aprobado, tirando a menos, y con la nota manuscrita "Por favor, no sea infantil... ¿o provocador?". Fui a disculparme por lo que, sin duda, había sido un malentendido, y, aferrándose a que "no había nada que disculpar", permaneció haciéndose el ofendido.

Éste era un profesor muy popular porque hablaba con simpatía, contaba muchas anécdotas y con el que, al parecer, se aprobaba fácilmente. Yo lo recuerdo como un hombre desordenado que se pasaba las clases enteras hilando una idea con otra en una permanente digresión de la que era imposible sacar nada en claro. Y de una simpatía que, al parecer, no permitía competencia.

Cargaría con mil kilos de bordería de cien hombres de palabra, trabajadores, responsables, cumplidores y rigurosos, a cambio de regalar toda la ligereza y amabilidad de un solo hombre simpático, irresponsable, caótico y tramposo.

viernes, julio 06, 2007

ANATOMÍA DE UN CROISSANT

A veces desayuno fuera, y cambio el yogur, la fruta, los cereales y la infusión por un café con leche y un croissant. Es un mínimo dispendio y una pequeña intoxicación para que el cuerpo no se malacostumbre a mi ortorexia. Con frecuencia me llevo de propina los malos humos de algunos fumadores mañaneros que siguen campando a sus anchas en todos los bares.

De entre todos los bollos, el croissant es el que mejor se ajusta a mis maniáticas ceremonias. Se compone esta pieza de tres partes: dos cuernos laterales y un cuerpo central. Lo primero que hago es cortar por la sisa de uno de los lados, que a su vez, parece articularse en brazo y antebrazo, partes que también separo. A continuación, hago lo propio con la extremidad contraria. El cuerpo, tórax o abdomen, continúa siendo una unidad demasiado grande para mi objetivo (¡sacrilegio del protocolo!): mojarlo en el café. Si se fijan ustedes, verán como pliegues o estratos que van escalonando siméticamente en forma de montaña el caparazón de este crustáceo horneado de harina y mantequilla. Es fácil imaginar dos líneas de puntos diciendo "corta por aquí". Y corto. Saco así dos aleros más largos que anchos, que dejan en medio del plato el solomillo del croissant: un cogollo gordo, grande en sus tres dimensiones, como inflado y con una corteza exterior más dura y más marcada que en el resto de las piezas. Mi último corte cambia la dirección longitudinal de su trayectoria por una sección horizontal, y termino así de desmembrar el bollo en ocho trozos.

Hoy me he sentado en una mesa en un salón vacío. La gente que ha llegado ha dejado libres las mesas adyacentes a la mía, amontonándose en otras tres mesas contiguas entre sí. Y ninguno fumaba, ¡qué dicha! Segunda rareza: me han traído un croissant no sé si cojo o tuerto, de un sólo cuerno. No es que estuviera mordido: había un muñón horneado con su correspondiente corteza. Y ha habido más: he pedido un vaso de agua sin hielo, y me lo han traído, efectivamente, ¡sin hielo!

Uno pide un vaso de agua, y le ponen hielo por defecto. Uno, pues, se ve en la necesidad de especificar que lo quiere sin hielo. Pero el mero hecho de pronunciar la palabra "hielo" anula en el cerebro de los camareros el efecto de la preposición. "Usted ha dicho hielo". Sí, pero también dije "sin". ¿Cómo conseguir, pues, un vaso de agua sin hielo? La única posibilidad es la que se ha producido hoy, y no está en la mano del cliente, sino en el azar. La camarera me ha dejado mi impecable vaso de agua del tiempo con una disculpa llena de humildad y de dolor: "Se nos ha acabado el hielo". Magnánimo, la he absuelto de su pecado de carestía y la he dejado ir en paz.

martes, julio 03, 2007

EL NOMBRE

La edad media de mi comunidad de vecinos es ... de la Edad Media. Hay dos avanzadas octogenarias; dos hermanas de edad indefinida, pero mayores; varios jubilados, y algunos ausentes (cuento seis, por lo que me han contado) que han caído en los últimos ocho años. Hoy viene una extraña, le sujeto la puerta del portal, comparto con ella el ascensor, y, entre agradecimientos y torpezas al pulsar el botón, se ve obligada a darme conversación. ¡Novedad de novedades! Viene a ver a un recién nacido. Me da su fecha de nacimiento y su nombre. Se llama como yo.

Me gusta que le pongan mi nombre a un bebé. Sólo por ello siento un vínculo hacia él, quizá algo como gremial. Me sucede también con las niñas que se llaman como mi ahijada. Como si fueran algo mío.

Y a la vez, no me gusta que nadie se llame como yo, y me roben esa parcela de exclusividad que, durante un breve tiempo en el colegio, pensé que era mi nombre. Somos demasiados. No hay sitio para tantos Álvaros.

Igualmente con las niñas, se me despierta un sentimiento encontrado (encontrado con el anterior, quiero decir) como de "territorialidad nominal": Ese nombre es de mi sobrina, no te vayas a pensar que por llamarte como ella vas a ser igual.

Aunque ojalá miles de niñas se pusieran de acuerdo para lucir al mismo tiempo e iluminar la Tierra. Es oro puro.

martes, junio 26, 2007

ASOCIACIÓN DE IDEAS

Un amigo de un amigo va a editar un epistolario de Unamuno.
Unamuno decía que filosofía es filosofía.
Filosofemos filológicamente.

Vengo yo últimamente en pensar si no será la palabra "contento" una forma participial irregular del verbo contener, y al igual que el que se distingue es distinguido o distinto indistintamente, el que se contiene es contenido o contento.

Vendría ello a darnos un sentido nuevo al contento y la alegría, tantas veces asociados con una sobresatisfacción desbordante que, sin embargo, no deja de ser causa de ansiedad, pues, aun siempre colmada, siempre quiere más, siendo así que el que "no cabe en sí" de gozo es tan alma en pena como el que está "fuera de sí" de rabia.

Entendería este "contento", no como contención o continencia, sino como un abrazo entre continente y contenido, que habrían de ser acordes uno a otro. Quien está vacío, nada contiene, y no puede estar, pues, "contento". Pero quien está lleno no necesita más. Aunque quizá pueda suceder al revés, que, por el hecho de contentarse, uno se llene.

¿Verdad que alguien lo entiende?

sábado, junio 23, 2007

DISIMETRÍA

Todos somos disimétricos. Yo mismo me he pasado una semana sin actualizar el blog, y hoy hago dos entradas.

Pero quería referirme en esta ocasión a la disimetría del rostro. Dicen los que saben que si nuestros rasgos fueran absolutamente simétricos inspiraríamos frialdad, desconfianza, temor, disgusto. Y si miramos cada lado de la cara por separado, podemos ver una expresión diferente.

Todo esto me lo ha sugerido la cara de Woody Allen, hoy en http://www.elpais.com/, sección CARAS DEL DÍA (¡que alguien me enseñe a colgar fotos!). Me ha parecido que su lado derecho (a la izquierda del lector) miraba alegre con brillo en el ojo, y sonreía tímidamente y con simpatía, mientras que su lado izquierdo (a la derecha del lector) era triste y desencantado, con un ojo un tanto caído que miraba sin mirar y un rictus serio en la boca que impedía la sonrisa.

Probablemente si vemos otra foto no será igual, así que les recomiendo que, si pasan por este blog hoy mismo, hagan la prueba de mirar la foto de Woody Allen que les refiero, tapando consecutivamente una u otra mitad. El lado encantador y el que da pena conforman la unidad del genio que tantos admiramos.

UNA TONTERÍA QUE SE ME HA OCURRIDO HACIENDO LA COMIDA

La mujer que se busca a sí misma se acerca por la espalda a su gurú y le tapa los ojos con las manos:
- ¿Quién soy?
Le pregunta, en lugar de preguntárselo ella sola.
El gurú, que sabe bien lo que quieren de él, para hacerse el interesante, suelta una frase críptica sobre la identidad (plagiada, por cierto, del programa de televisión que vio la otra noche).
- Soy lo que como.
La mujer, decepcionada, contesta con ironía:
- Pues hoy, soy gazpacho y ensaladilla rusa.

Aquí, pueden ustedes hacerse su propio chiste sobre si la mujer sabe mucho, y si sabe por saber o por sabor, y si está buena o sabe a ajo o a mayonesa.


La misma mujer, quizá porque haya comido demasiado, va después a ver al médico aquejada de un malestar inconcreto, y al preguntarle el galeno (porque era de Gales) por sus síntomas, dice la mujer:
- No sé, que no termino de encontrarme.
El médico le recomienda:
- Pues búsquese bien.

Así pues, compenso la frivolidad del primer chiste, con una moraleja en serio proporcionada por el doctor: Búsquense bien.

viernes, junio 15, 2007

BURBUJA INMOBILIARIA

El banco de Santander vende todos sus inmuebles, y el BBVA creo que también va a vender un edificio. ¿Qué está pasando? ¿Nuestras hipotecas no les bastan para pagar sus hipotecas? Qué pena me da (¿Con qué banco tienen sus hipotecas los bancos? ¿Con ING direct?). ¿Y por qué no reunifican sus deudas? O a lo mejor es que, verdaderamente, van a bajar los pisos, y los bancos se han adelantado a los acontecimientos. Dicen que venden sus casas para comprar otros bancos, más grandes... ¿Y van a trabajar en la calle? ¿O alquilarán oficinas? Si a los bancos les parece más rentable alquilar que comprar, es cosa de pensárselo. Aunque lo verdaderamente interesante sería comprarles los edificios, y luego ponerles el alquiler por las nubes. Y cobrarles comisiones aparte por el portal, el ascensor y las ventanas.

miércoles, junio 13, 2007

¿CUÁNTO HAS ESCRITO?

Sobrinos en casa.
Se quedan solos viendo la tele, mientras uno trabaja un rato.
Abres el documento, no sabes cómo abordarlo, entras a internet, juegas una partida de ajedrez rapidita con el ordenador (la ganas incluso), sales al salón.
- ¿Qué has escrito?
(Uno calla, con mala conciencia).
Y se les ocurren luego otras preguntas curiosas:
- ¿Cuántas palabras escribes al día?
(Ni idea. ¿Cien? No, tienen que ser más. ¿Mil? Esas son muchas, ¿no?)
- ¿Y cuántas letras?
(Qué alivio que lleven sus preguntas al absurdo).

Pero mi conciencia reinterpreta sus preguntas ingenuas: ¿Eso es todo lo que has hecho hoy?
¿En qué se te va el día? ¡Trabaja, coño!

Ya se han ido.
Mis sobrinos, digo; no mis remordimientos.

sábado, junio 09, 2007

VINCIT QUI SE VINCIT (VENCE QUIEN SE VENCE A SÍ MISMO)

Texto en el dibujo de una lata de cerveza sin alcohol.
¿Será su departamento de marketing un pozo de sabiduría?
Más bien me inclino a pensar que es una velada (¡y tan velada!) expresión de ánimo para los ex-alcohólicos, en plan "sigue bebiendo cerveza sin alcohol, que es la que no mata".
¿Sabrán latín los alcohólicos anónimos? Raro, pues les han engañado como a chinos.
Vincit qui se vincit.
Si supieran lo que han dicho... Hasta en la selva del consumo, se cuela la Verdad.

40 DE MAYO

Hoy es cuarenta de mayo, el único mes del año con cuarenta días
(junio tiene 21, por tanto, pero disimula empezando por el 10, y termina en 30, como otros).
Hora es, pues, de quitarse el sayo, quien sepa lo que es y lo lleve puesto.
¿Será tal vez el edredón de la cama?
(invento moderno que ha reducido el año a dos tiempos: invierno y verano, representados por "con edredón" y "sin edredón").
Parece que apetece quitárselo últimamente, pero no sé no sé... me parece arriesgado. En cualquier momento, te viene un golpe de frío.
Y lo cierto es que todavía no he sudado como un pollo por el calor.
¿Qué tal una ampliación? Hasta el 54 de mayo no te quites el sayo. Y junio, que empiece su cuenta el día de San Juan.


Cuánto se aprende con los refranes.

El día que necesite revolver Roma, buscaré a Santiago para que me ayude.

miércoles, junio 06, 2007

UN SONETO

Un soneto me manda hacer Gallud
que en mi vida afronté cosa más alta.
Catorce versos dicen que hacen falta.
y aún me quedan diez, ay, madre, qué cruz.

Yo pensé poner la mala salud
de excusa para no aceptar el reto
y rendirme ya, pero este cuarteto
ahora se termina y yo veo la luz.

Hace diez versos las pasé moradas
y ya voy terminando este terceto.
Las rimas que quedan ya están chupadas.

Dirán que en vaya líos yo me meto.
Me inspiré leyendo el blog “humoradas”.
Con la publicidad, fin del soneto.

sábado, junio 02, 2007

CÓMO SE GANAN EL CIELO LAS PAREJAS

Se confiesa la mujer:
-Padre, me acuso de que... en realidad todo es por mi marido, que es un imbécil inaguantable: perezoso, mentiroso, soberbio, desconsiderado...
- Pues rece usted cuarenta padrenuestros al día, y dígale a su marido que le absuelvo.
- ¿Cómo? ¿Hago yo la penitencia y le absuelve a él?
- Cuando venga él y me cuente, ya sabré de que absolverla. Así que rece, rece para que venga pronto.

viernes, junio 01, 2007

DESMITIFICACIONES

- La belleza no lo es todo.
(Pero es algo).
- El dinero no lo es todo.
(Pero también es algo).
- El tiempo pone a cada uno en su sitio.
(Y un poco más de tiempo quita a cada uno de su sitio).
- El éxito en esta vida poco tiene que ver con los conocimientos que uno tenga.
(Falso: si conoces a banqueros, directores de empresa, alcaldes y ministros seguramente tengas éxito gracias precisamente a esos "conocimientos").

Pero nada de esto me importa demasiado. Me vuelvo a mi sitio.

jueves, mayo 24, 2007

EXCESO

Los ordenadores e internet me sobrepasan.
Uno es sencillo.
Necesitaba un ordenador para escribir y para mandar y recibir correos electrónicos.
Pero no hay un ordenador sencillo; todos están superdotados.
Claro, luego alguien te manda una foto o un vídeo, y si el ordenador no es un poco potente se te queda colgado.
Mis documentos caben en un extraíble de 512 megas; mi ordenador es de unas 100 Gigas.
De las que, por cierto, 30 las ocupa el propio ordenador con su sistema operativo, programas y demás.
Eso sí, el word (que era lo único que necesitaba) no lo incluía, me lo tuve que comprar aparte.
Por supuesto, en un paquete que incluye el office (que, aunque poco, sí utilizo) y otros dos programas que no me sirven para nada.

Necesitaba internet sólo para el correo, alguna consulta a google, ver la cuenta del banco, y visitas a blogs (que tampoco son precisamente imprescindibles, incluido el mío).
Entre entrar y salir varias veces a diario, y lo lento que iba, tardaba tanto que me animé a coger una adsl.
Claro, que ahora va tan rápido que tardo poquísimo en hacer lo que necesito, y parece que no amortizara la tarifa plana.
Ya que la tengo, lo suyo sería hacer más cosas en internet.
Aunque no las necesite.
Un amigo me ha puesto el e-mule para descargar películas.
Me descargué una peli en 24 horas.
En el ordenador se puede ver; en el dvd no.
Luego me puse a descargarme vídeos de mi programa de la tele, para conservarlos. ¡Lo que tardaba!
Cuando los tenía, me daba reparo salir de e-mule porque había gente que se estaba descargando mis vídeos.
(Una serie de dibujos japonesa que me dio este mismo amigo).
Uno podría pasarse toda la vida conectado bajando y colgando cosas.
Con esa posibilidad, uno querría descargarse la filmografía universal completa, completamente gratis.
Pero no es necesario.
Y no es completamente gratis.
Descargarte una peli no te da trabajo, pero te mantiene pendiente.
Es como ir de pesca.
Pero más tiempo.
Y crea ansiedad.
Uno lo quiere todo.
Propongo racionalizar la "pesca" en internet.
Pescar sólo lo que vayas a ver; pescas una peli y la ves.
Yo la mía todavía no la he visto (en el ordenador apetece poco).

Tantas posibilidades, aparentemente a nuestro servicio, tal vez nos esclavicen.
Es el consumismo de la información.
Parece gratis, pero te roba el tiempo y la dedicación.
Hagamos lo que tengamos que hacer, pero hagamos cuentas.

viernes, mayo 18, 2007

UNA CUESTIÓN DE PROTOCOLO

Los gurús del protocolo se preocupan mucho de las grandes celebraciones sociales y cenas de gala con invitados de alta alcurnia, pero a este que escribe se le ocurre que también en la vida diaria debe haber un protocolo más doméstico. Plantearé un problema. A un vecino, al tender la ropa en un patio interior, se le cae un calcetín en la cornisa de la ventana del vecino de abajo. ¿Corresponde a éste coger el calcetín y subírselo a aquél o más bien es tarea del de arriba bajar a por su prenda? Soy de la opinión de que, aunque sería un rasgo de cortesía por parte del de abajo subírselo al de arriba, es obligado por varias razones que el de arriba baje a buscarlo. 1) Es él quien lo ha perdido, 2) Es él el propietario del calcetín, 3) Es él quien puede haber incomodado a su vecino con esa "invasión" de su cornisa.

Hablamos en este caso de un calcetín, una prenda que se presta a cierto escrúpulo, a pesar de estar presumiblemente recién lavada, y a que no puede considerarse del todo "ropa interior". ¿Pero y si fuéramos más allá y la prenda caída fueran unos calzoncillos o unas bragas de mujer (¿de quién si no?). Eso sí que sería una invasión de la intimidad... pero con la intimidad como invasora no como invadida. Si lo (o la) hubiéramos perdido nosotros, ¿no daría un poco de vergüencilla que viniera un vecino a traérnosla (o lo)?

En fin, que uno como presidente de la comunidad está dispuesto a llamar a la puerta que haga falta para informar, pedir, mediar o negociar con los vecinos por el bien común, pero de los calcetines propios que se preocupe cada uno. Así que, como no lo hayan recogido en una semana, yo lo tiro.

martes, mayo 08, 2007

NECESITA REFORMA

Creo recordar que al principio me sorprendían, pero uno se acostumbra y es hoy cuando, de pronto, vuelvo a caer en el sinsentido que suponen. Me refiero a esos anuncios cutres, escritos a mano y un poco feos, que se encuentran por la calle, pegados con celo en las farolas, anunciando pisos que se venden.

Que una señora rumana, ecuatoriana o polaca, seria, responsable, limpia y con buenas referencias, ofreciéndose para trabajar en casas limpiando o cuidando niños, se dé a conocer en hojas de libreta cuadriculadas manuscritas pegadas en los portales me parece normal, y hasta aplaudo su esmero en hacer buena letra en cada original, porque muchas veces no fotocopian, sino que escriben todos y cada uno de los avisos. Pero que en la farola de al lado, en plena calle, te encuentres la oferta de un piso de 144 metros en un séptimo piso en Pintor Rosales (zona) por poco más de 600.000 euros ya es más llamativo (probablemente sea un chollo, no digo que no, aunque ya me enseñó mi padre aquello de "a cuarto va la vaca; si no hay cuarto, no hay vaca").

Hay varias cosas curiosas en este fenómeno. Primero, la ausencia total de selección del cliente. Esos anuncios se dirigen a todo el mundo, como si cualquiera que pasase por la calle pudiera comprarse el piso. Supongo que, al igual que uno se ha acostumbrado a ver esos anuncios, puede haberse despertado entre los compradores una rutina. Antes, quien quisiera comprarse una vivienda, consultaba en las inmobiliarias y miraba los anuncios por palabras de los periódicos, preferiblemente especializados. Ahora, se va uno "de farolas", "a ver qué se vende por ahí".

Otra cosa es el detalle de escribir el texto a mano. Las asistentas lo hacen con cuidado y pulcritud, porque precisamente ese texto es un indicador de lo que ofrecen. Los anuncios de pisos, al contrario, son abigarrados y sucios. Si es por el aspecto del papel, lo mismo podían estar ofreciendo un chalet en Majadahonda que una fregona de segunda mano. Me parece absurdo. ¿Cómo es posible que alguien tenga un piso de cien millones y no tenga un ordenador? ¿Es que cuanto más cutre el cartel más chollo parece? Yo más bien diría lo contrario. Tomen nota los anunciantes, porque, antes que los pisos, son sus anuncios los que "necesitan reforma".

lunes, mayo 07, 2007

FRIVOLIDADES

Permítanme los lectores un frívolo apunte sobre una frivolidad. Sí, después de escribir de fútbol el otro día, hoy (estoy degenerando) me toca hacerlo sobre la tonadillera. Qué encantadora palabra: "tonadillera". La usan en los medios de comunicación como un nombre denotativo de profesión, neutro y sin matices, y sin embargo, cómo suena a epíteto repleto de ironía y retintín. Yo no puedo evitar pensar en los locutores de informativos reprimiendo una risilla cada vez que sueltan con insultante hipocresía ese "tonadillera", con cara de "yo no he dicho nada que no sea cierto; ¿no canta tonadillas? pues es tonadillera". Hasta los informativos pueden darnos alguna vez una alegría lingüística. Pero no quería hablar de la tonadillera (otra vez) sino del otro.

Leo, y no sé si creer, que el afamado y presuntamente infame exalcalde de Marbella, Julián Muñoz, se ha puesto en huelga de fame, o sea de hambre. ¿Siguiendo los pasos de algún otro preso? ¿Y cuál es el objeto de su reivindicación? Parece ser que protestar por la detención y el trato aplicados a su amiga (la tonadillera). ¿Y qué pretende ahora este sagaz estratega con su huelga? ¿Que el mundo gire hacia atrás, hasta antes de detener a la cantante (no hay que abusar de la palabra), y así haya ocasión de no detenerla ni tratarla mal? Pienso que alguien debería aclararle que no se puede hacer presión sobre el pasado. Lo más que puede conseguir es hacer desaparecer todos los documentos judiciales y policiales, y que algún sicario intervenga las hemerotecas para quemar todas las noticias referentes al tema, de forma que en la Memoria Histórica no quede rastro del maltrago sufrido por la tonadillera. Pero lo que pasó, si pasó, pasó.

Por lo demás, me parece aberrante que se utilice una huelga de hambre como si fuera una pataleta de niño caprichoso. En este caso, hasta la huelga de hambre de aquel otro preso que todos sabemos me parece más digna. Respondería a unos ideales criminales nada respetables, pero ideales al fin y al cabo, y, en todo caso, fue bastante más inteligente. De hecho consiguió lo que pretendía.

LA RAZÓN DE LA MINORÍA

El sábado volví a ver, después de años, "Un enemigo del pueblo", de Ibsen, y descubrí algunas razones y argumentos que no recordaba y me sorprendieron. El doctor Stockmann, médico del balneario de su ciudad, descubre que las aguas están contaminadas con metales pesados, por lo que será necesario cerrarlo para reformarlo. Su hermano, director del balneario y alcalde de la ciudad, y los medios de comunicación, viendo peligrar la prosperidad de la ciudad, intentan acallarlo y consiguen que la gente, que ha oído campanas pero no sabe dónde, lo considere "un enemigo del pueblo". El pueblo sólo llega a oír la versión del alcalde, y nunca la información del médico, pero ante la sola posibilidad de cerrar temporalmente el balneario, prefieren no saber. Thomas Stockmann, en un ejercicio de incorrección política impensable actualmente, arremete entonces contra los fundamentos de la democracia y el sufragio universal. "¿Por qué ha de tener razón una mayoría de borregos manipulables y manipulados?" viene a decir el doctor.

Creo recordar que hace años un anuncio publicitario utilizaba el argumento de que "millones de personas no pueden equivocarse" como eslogan para su producto. Recuerdo que a veces al pensarlo me ha quedado una extraña sensación interior de que debería ser justo al revés. La mayoría de la gente está equivocada; sólo unos pocos tienen la razón. Lo difícil es reconocer quiénes son, porque ser minoría no garantiza estar en posesión de la verdad. Eso nos llevaría a un extraño sistema de elecciones en el que habría que dar el triunfo al grupo menos votado.

Políticos, medios de comunicación y ciudadanos están representados en la obra, y ninguno de ellos queda bien parado. Políticos y ciudadanos vimos la obra y la aplaudimos, sin darnos nadie por aludido.

jueves, mayo 03, 2007

IGNORADOS

Me entero por el blog chicadelatele de que hay un videojuego que se llama TV Giant en el que tienes que gestionar una cadena de televisión. He entrado a verlo. Dice lo siguiente:

"TV Giant
¡Por primera vez en un videojuego, podrás gestionar y dirigir tu propio canal de televisión!
4 canales de televisión se reparten la red local de la ciudad y sus espectadores. Como director de tu cadena, deberás intentar reunir la mayor audiencia, ganar los máximos anunciantes posibles y obtener el más alto nivel de satisfacción por parte de los telespectadores.
Para ello tendrás que echar mano de las mejores estrategias a tu disposición:
- Contrata y despide a los presentadores, actores, realizadores, cámaras…
- Compra los estudios necesarios para realizar tus programas
- Produce tus propias emisiones, telefilmes, series…
- Modifica a tu gusto la parrilla de programación
- Gestiona la administración y forma tus equipos
- Organiza la publicidad en la cadena y en cada uno de los programas
- Negocia los spots publicitarios difundidos por vuestra antena
Pero sobre todo decide las emisiones que serán pasadas en tu canal, su formato y horario… en función de los sondeos de opinión, para convertirte así en el rey de la audiencia. ¿Conseguirás seducir a todos los telespectadores de menos de 50 años ?"

Llamo la atención sobre la primera de las estrategias: Contrata y despide a los presentadores, actores, realizadores, cámaras... ¿Y dónde quedan aquí los directores, redactores y guionistas? Luego dice "Produce tus propias emisiones, telefilmes, series...". Que, claro, supongo que las escribirán los presentadores, o las improvisarán los actores, con las directrices del realizador y el visto bueno del cámara.

No es por ir de susceptible, pero en una serie en que trabajé, el actor protagonista y productor ejecutivo de la misma, reunió al equipo en un momento de crisis para agradecer el gran trabajo que se estaba haciendo (o se había hecho, no sé si ya terminábamos). Y felicitó, uno por uno, a todos los actores y a todos los equipos, dejando para el final a los guionistas. Tan para el final, que ninguno oímos que se nos mencionara.

Buena enseñanza ésta para que aprendamos a ir por la vida desaparecidos, sin darnos importancia, como si no existiéramos.

miércoles, mayo 02, 2007

LIVERPOOL

No soy demasiado futbolero. Ni soy socio de un club ni he ido nunca a un estadio - ni pienso - ni hago esfuerzos por ver los partidos en televisión. Cuando los veo, los suelo coger empezados, aunque, eso sí, si simpatizo con un equipo, me altero con el desarrollo del juego, los goles que fallan, las jugadas de peligro, las injusticias arbitrales o los golpes de fortuna.

Ayer puse el Liverpool-Chelsea a mitad de la segunda parte, a ver cómo iban. El Chelsea me cae mal, porque me parece un equipo prepotente, bien representado por el chulo de su entrenador Mourinho. Con el Liverpool, sin embargo, simpatizo por varias razones. Por ejemplo, que el entrenador es español y muchos de sus extranjeros también. Quizá jueguen en el Liverpool más españoles que en otros equipos de aquí.

Pero, sobre todo, porque tengo un buen amigo (¿los hay malos?) que es seguidor suyo. Seguidor de irse hasta Turquía para ver la final de la Champions. No comparto su visión apasionada del fútbol, pero reconozco en su afición y la de toda su hinchada algunos valores.

En aquella final de Turquía, el Liverpool se fue al descanso perdiendo 3-0. Muchos hinchas se habían gastado una pasta en el avión y la entrada, y en sólo 45 minutos el partido estaba ya perdido de forma humillante. ¿Pero qué podían hacer? ¿Aguantar la segunda parte con la cara hasta los pies rezando porque el Milán no les metiera más goles? Era una posibilidad. Ellos escogieron ponerse a cantar el himno de su equipo, "you'll never walk alone".

Otra razón, por cierto, de mi simpatía hacia ellos: cantan todos juntos sin pudor alguno una balada melódica de contenido casi religioso (nunca caminarás solo), y demuestran una fidelidad por el grupo poco usual. Aquí muchas veces parece que los socios de un club son los "dueños" de los jugadores y el entrenador y pueden exigirles que cumplan su trabajo y mostrarles desprecio si hay malos resultados. La sensación que me da el Liverpool (tal vez me equivoque) es que todos, jugadores y afición, son lo mismo.

En la segunda parte de aquella final el Liverpool empató y le sobró tiempo. Luego hubo prórroga y penaltis, y ganaron la Copa de Europa. Los jugadores - y Rafa Benítez - se convirtieron en héroes. Pero aunque hubieran perdido, la afición ya había hecho su heroicidad particular.

Parafraseando la última campaña de publicidad del zoo de Madrid ("los animales nos enseñan a ser personas"), podíamos decir con respecto al fútbol que, en algunos casos, algunas aficiones también nos enseñan. (¡Hala, lo que ha dicho!)


Ayer, al terminar el partido, vi que me estaba poniendo nervioso por algo que en realidad ni me va ni me viene, y no quise ver los penaltis. Luego miré cómo habían quedado, y me arrepentí. Espero que en el informativo repitan la tanda de penaltis. Yo también soy portero, y cuando uno de nosotros para un penalty, siento un absurdo orgullo gremial (no os preocupéis, que me lo estoy trabajando).

Todo este post se puede resumir en dos cosas:
- que los Reds me parecen un equipo con corazón
- y que ¡enhorabuena, Amador!

martes, mayo 01, 2007

FESTIVOS

Esto de trabajar en casa tiene un algo de ir a la contra. Cuando todos trabajan, uno se siente de vacaciones; cuando es fiesta, que pringa. Lo digo porque hoy estoy currando. Y mañana también.
No me gustan estos festivos entre semana. Rompen el ciclo natural de la semana, que empieza, se interrumpe y vuelve a empezar para terminar al día siguiente sin que a uno le dé tiempo a acostumbrarse ni al trabajo ni a las vacaciones. Mientras tanto, cierran las tiendas, y acostumbrado como estoy, a comprar de poco en poco en las tiendas del barrio (frutería, herbolario, y un par de supermercados), esto de saber que durante dos días enteros no puedo comprar nada si lo necesito, la verdad, me da un poco de vértigo. ¿Qué sería de mí en tiempos de guerra? Tendría que acostumbrarme a hacer una exhaustiva lista de la compra antes de salir o exponerme mil veces entre las trincheras y los tiroteos para llegar a la frutería a por un par de limones y un poco de perejil que se me había olvidado. Diréis que compre más en cantidad para que me dure, pero es que los plátanos, por ejemplo, no los puedo comprar más que de cuatro en cuatro, porque se me pasan.

En el mundo de las fiestas, es todo muy extraño. ¿Por qué el día del trabajo se celebra sin trabajar? Y si los días de la madre y del padre se les hace regalos a los susodichos, ¿por qué en el día del trabajador los empresarios no nos envían un jamón a los currantes? Por cierto, ¿sabrá mi productora que estoy trabajando? Nosotros, por la mecánica del trabajo, no podemos tomarnos un día libre, porque se descabalaría todo, de modo que, o descansamos o trabajamos, pero tiene que ser la semana entera. En semana santa optamos por lo primero, y hemos tenido que firmar un papel diciendo que nos tomábamos lunes, martes y miércoles de vacaciones. Ahora tendré que pedirles que nos firmen otro dándose por enterados de que hemos trabajado el 1, el 2 y el 15 de mayo, san Isidro, que también le daremos a la tecla.

Aquí lo dejo, que al final va a ser verdad que no trabajo.

jueves, abril 26, 2007

EMOCIÓN Y REFLEXIÓN

¿Qué quieren? Uno no es del todo de piedra y hay cosas que también le emocionan aunque probablemente no las mismas que a todo el mundo.

Recojo a un sobrino en el colegio y veo la siguiente escena: Un niño pequeño, rebelde, no acepta una galleta que le da su madre para merendar, la tira al suelo y se va. El padre, que está cerca, va a por el niño, lo coge de la mano, lo trae junto a la galleta y le obliga a recogerla y a dársela. Luego, le mira serio a los ojos y le dice que no vuelva a hacer eso. De pronto me emociona ver a un padre cumpliendo con su deber, mostrando su autoridad y educando a su hijo. Hubiera sido más fácil recoger él mismo la galleta y tirarla a una papelera sin más, ahorrándose el paripé del padre enfadado y aguantar el berrinche del niño. Pero esa lección es necesaria. Esto, que una persona desempeñe su papel y, como en este caso, eduque a su hijo, es algo más cercano al amor que la mayoría de las carantoñas de las parejas que se dicen "de enamorados". Y a mí me emociona más.

Ahora la reflexión. Ayer nos sorprendía la noticia de una madre asturiana que había pedido al Principado que se hiciera cargo de su hija de trece años, a la que le es imposible mantener a raya. Siento compasión por estos padres que tienen que lidiar con una hija irrespetuosa, agresiva y ladrona que no les reconoce ninguna autoridad, y desde luego no me atrevería a formular ningún juicio sobre ellos. No son un caso único. Mis amigos profesores se ven abocados a ejercer de meros celadores de una generación de adolescentes ineducados que, en el mejor de los casos, se limitan a simplemente no crear problemas. No sé nada de ellos y sus circunstancias familiares, pero me ronda la cabeza una reflexión. ¿Alguien, cuando eran niños, les cogería de la mano y les obligaría a recoger esa galleta, juguete o papel que hubieran tirado al suelo en acto de rebeldía? ¿Alguien les miraría a los ojos con autoridad alguna vez y les explicaría las reglas del juego del respeto y la convivencia?

viernes, enero 12, 2007

DECISIONES

Tenía que tomar una decisión incómoda, y los acontecimientos se han acomodado por sí mismos a mi favor. Todo ha quedado de la manera más ventajosa para mí sin necesidad de dar, ceder o negociar. Doy las gracias a quien corresponda. Vendrán nuevas cuestiones, pronto quizás, y más difíciles.

Cuando yo sea quien quiero ser mis decisiones ya no serán apuestas, sino certezas.

jueves, enero 04, 2007

UNA ENEMIGA DEL PUEBLO

Un hombre descubre un problema en las aguas de su pueblo, con el agravante de que el balneario es la principal fuente de ingresos de esa comunidad. El hombre intenta dar a conocer esta noticia, y ponerle remedio al mal, pero eso supone renunciar a un importante negocio. ¿Resultado? Vecinos, amigos e incluso familiares le intentan callar la boca, y como él se resiste, acaban considerándolo "enemigo del pueblo". El argumento es de Ibsen.

Ahora (en realidad el mes pasado, pero la cosa no parece que tenga mucha prisa) la ministra de medio ambiente suelta como si tal cosa que se podrían hacer las corridas de toros sin matar al animal (supongo que también sin banderillas ni puyas, no sé exactamente qué propone). Sé que hay opiniones en contra y que se esgrime el argumento del arte y la cultura, pero yo pienso que la mal llamada fiesta nacional (ni nos representa a todos ni tiene mucha gracia, la verdad) es una tortura a los animales. Me parece obvio. Ahora lo señala la ministra y se le echa encima todo el mundo. Y uno de los argumentos a favor de la tauromaquia es que hoy por hoy, representa una industria que mueve no sé si 2000 millones de euros o así, que se dice pronto. ¿Y Narbona nos la quiere desvirtuar e irla quitando poco a poco? Es una enemiga del pueblo. Pues yo voy a romper una lanza (o una vara, si preferís) a su favor.

Si el hombre está llamado a desarrollar su humanidad, y ésta pasa, entre otras muchas cosas, por el respeto a los animales, querer anclarnos en estas costumbres no es hacer mucho por nosotros, ¿no? A lo mejor el verdadero enemigo del pueblo es el propio pueblo.

Hace unos meses se estaba hablando de asimilar a los monos como beneficiarios de los Derechos Humanos (de los que, por cierto, no todos los humanos disfrutan) y ahora nos escandalizamos porque simplemente se piensa en la posibilidad de no matar a los toros en las plazas. ¿No es un poco contradictoria nuestra generosidad con los monos y nuestra falta de delicadeza - por llamarlo así - con los toros?

"Al que no le guste que no vaya", dice el torero. "Al que no le guste que no fume" podrían decir también los fumadores (creo que lo decían hasta el año pasado) o "al que no le guste que no mire", los partidarios de la pena de muerte... y así con tantas cosas.

A lo mejor no es que los monos sean como los hombres, sino que los hombres seguimos siendo como los monos, y por eso podemos permitirnos algunas licencias. ¿Qué torturamos a los toros? Sí, ¡pero es tan bonito...! ¡Disfrutamos tanto...! ¡Mueve tanto dinero...! Mejor no pensemos en ello y persigamos a la que nos señale nuestro error: es una enemiga del pueblo.

martes, enero 02, 2007

FELIZ 2007

Este año no he felicitado a nadie. O casi. No he enviado mensajes ingeniosos. Casi todas mis felicitaciones eran del tipo "igual para vosotros" o "también para ti". Sólo he contestado a quien me felicitaba. Algunos de ellos no eran precisamente las personas más cercanas, sino, seguramente otros que, como yo hasta ahora, practicaban el "detallismo", el deporte de querer "estar en todo" con todos y en todo momento. Se pierde mucho tiempo y energía con ello. Este año me he liberado, no sé si definitivamente. El tiempo lo dirá.

En todo caso, no del todo. A los pocos incondicionales que me visitéis os deseo un sincero FELIZ 2007.

Bueno, con matices.

Porque... ¿qué es la felicidad? ¿Y si un día descubriéramos que si no la tenemos es porque no sabemos lo que es? Con frecuencia se nos identifica la felicidad con la alegría, el entusiasmo, la agitación, el cumplimiento de deseos - profesionales, personales, materiales, sentimentales, sexuales -, la actividad, el viaje, el derroche de dinero, tiempo, fuerza y energía, el mucho hacer y el poco pensar... En esta sociedad de consumo lo que al final se nos consume es la vida.

Seamos valientes y no le pidamos al 2007 que nos traiga lo que deseamos... sino lo que verdaderamente necesitamos (que para algunos es una buena mili, y lo dice un objetor).

Buen año para todos.

sábado, diciembre 16, 2006

NAVIDADES

En estas fechas de invierno, las calles del centro se llenan de luces y de colores, de gente abrigada mirando escaparates, de puestos de belenes y de cuernos de reno para ponerse en la cabeza, de villancicos y reguetones a todo volumen, de cursilería y horterada a partes iguales... La ciudad se convierte toda ella de pronto en un Todo a Cien. En Navidades, cuando el sol se pone, no atardece. Aturdece.