martes, noviembre 10, 2009
SONETOS DEL FUTBOLISTA CONTRIBUYENTE
Pero la indignación no es estado habitual de mi carácter ni quiero yo establecerme en ella, sino usarla tan sólo de trampolín para espacios más elevados del espíritu. En este caso, me ha despertado el ingenio y la ironía para sacar adelante estos sonetillos satíricos que, a falta de mejor publicación, comparto en esta ventana con ustedes.
1
La ministra Salgado tiene vista
y ve bien lo que pagan los demás
y si alguno al pagar se queda atrás,
descuidad, que no se le despista.
A la caza está ya del futbolista:
“Los Agüeros, Henrís y Benzemás
tendrán que apoquinar un poco más”
ha dicho la ministra, que es muy lista.
Si se aprueba la norma, los fichajes
se comprarán un jet y harán más viajes,
que todo deportista que se forra
acaba, me lo dice la experiencia,
cambiando de lugar de residencia,
que, para ahorrar, no hay nada como Andorra.
2
A Kaká, que es un chico muy creyente,
Y trabaja en Madrid, no hace turismo,
lo quieren convertir, no al islamismo,
sino a que se haga un buen contribuyente.
Párate ya galáctico, detente,
deja de practicar el escapismo,
que hay quien paga cuarenta por lo mismo
por lo que tú tributas sólo veinte.
¿Por qué estos privilegios y prebendas,
que no tenemos nadie con Hacienda?
¿Tan grande es el poder que tiene el lobby
de extranjeros de ficha millonaria?
Que paguen por igual bramán y paria.
Que paguen ya Chygrynsky, e Ibrahimovic.
3
Parecerá ironía hacer pagano
a un Cristiano de nombre verdadero.
Mas si en tu sueldo cobras cinco ceros
el no pagar, Ronaldo, no es cristiano.
Si paga el socio y paga el canterano,
que tributen lo mismo los dineros
de los cracs millonarios extranjeros
es justo, necesario, sabio y sano.
Sin embargo, los clubes los protegen
y piden al Gobierno que los deje,
pues coinciden en el mismo mes de mayo
el final de la liga con la cuenta
del incómodo impuesto de la renta,
y temen en el campo algún desmayo.
4
La ley, que algunos llaman desatino,
la verdad es que a mí me reconforta,
pues ha podido unir a Joan Laporta
con el presi rival, con Florentino.
Los dos dicen lo mismo: “Estoy que trino”,
pues el chollo fiscal ya se les corta
(aunque a los clubs modestos, les importa
el tema poco menos que un pepino).
Y haciendo como han hecho buenas migas,
los grandes capitostes de la liga
se han propuesto el hacer acción conjunta:
con llevar, amenazan, un parón
a la más principal competición.
Se me ponen los pelos, ay, de punta.
5
Habrá en los equipos cambios de rol:
el defensa rompedor que era un paquete
se habrá de reciclar en un piquete.
Las cosas son así en el fut-ból
Y el delantero que ose meter gol
por tener fama y gloria como ariete
sólo obtendrá, y eso en un periquete,
el baldón deshonroso de esquirol.
Estará consternada la afición.
¿Qué pondrán los domingos en la tele,
para que al hincha no le dé un telele?
Algo inventará la televisión:
Si la liga de fútbol entra en huelga,
pondrán liga de fútbol. Pero belga.
6 (SONETO INVERTIDO)
Pero en todo este asunto hay un detalle
que hace que suene mal toda mi charla,
pues parece que hubiera algo que falle:
Si la huelga es en contra de un patrón,
¿cómo puede el patrono convocarla
y a quién quiere con ello hacer presión?
La idea que en el aire está sin fecha,
si lo piensa uno bien, a mí me pega
que salió del magín de un estratega
llamado Pellegrini, es mi sospecha.
¿A quién mejor que a él esto aprovecha,
que al cuello la camisa no le llega?
Semana en que la liga no se juega,
es semana también que no le echan.
miércoles, enero 28, 2009
IF
- Versos medidos y rimados, aunque sea en asonante.
- Traducción verso a verso o, a lo más, considerando las unidades de sentido de dos en dos versos.
Os quedo agradecido y os invito a que disfrutéis del poema, en inglés, el que pueda, o en la versión empobrecida española (espero no haberme dejado detalles importantes ni haberme inventado muchas cosas).
IF - Rudyard Kipling
IF you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise.
If you can dream - and not make dreams your master;
If you can think - and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build 'em up with worn-out tools.
If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: "Hold on!"
If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings - nor lose the common touch;
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run
Yours is the Earth and everything that's in it,
And - which is more - you'll be a man, my child !
(encontré en uno, que terminaba "you'll be grown, my child", que no concuerda con la idea que tenía, pero quizá esté equivocado).
SI... - Rudyard Kipling -
Si sabes conservar la cabeza tranquila,
cuando todos la pierden y te culpan a ti.
Si tienes fe en ti mismo cuando nadie se fía,
mas respetas las dudas que ellos puedan sentir.
Si sabes esperar, y esperar no te hastía,
o si, siendo engañado, no engañas tú también,
o si, cuando te odian, no das rienda a tu ira,
ni te ves santo y sabio si haces las cosas bien.
Si sueñas y a tus sueños no los haces tu guía
Si piensas, y tu idea no se adueña de ti;
Si encuentras el triunfo o el desastre total,
y a los dos impostores los tratas por igual.
Si tu verdad escuchas, y hacerlo no te espanta,
convertida en engaño, en tramposa mentira;
Si al ver rota la obra por que diste tu vida,
coges las herramientas y otra vez la levantas.
Si haces un montón con todas tus riquezas
y te lo arriesgas todo a un golpe, a cara o cruz,
y pierdes, y otra vez desde cero comienzas,
sin mencionar lo rico que un día fuiste tú;
Si tus músculos, nervios y corazón exprimes
y obligas a servirte, y se mantienen firmes
cuando se han agotado y en ti ya nada existe,
salvo la Voluntad que les pide: “¡Resiste!”.
Si hablas con el pueblo, y guardas la virtud,
o entre Reyes no pierdes el sentido común;
si amigos o enemigos ya no te hacen herida,
cuentan contigo todos, pero no en demasía.
Si el tiempo inexorable de tu minuto llenas
de sesenta segundos que merecen la pena
tuya es la Tierra y tuyo todo su contenido,
y lo que es más aún ...
¡serás hombre, hijo mío !
lunes, agosto 25, 2008
MÍSTER LEXATÍN
Yo tuve una amiga que se llamaba paz;
yo siempre estaba en paz y ella en mi interior,
y yo le daba guerra y luego la dejé...
Su prima Valeriana la sustituyó.
Ella me consolaba, volví a dormir bien,
pero al fin fui tan malo que no pudo más;
no fue cosa de ella, que fue de los dos,
pero me quedé solo con mi soledad.
Y entonces lo descubrí,
yo nunca fui más feliz...
Ven a mí,
Míster Lexatín,
Orfidal,
que me siento mal.
Tú me quitas la angustia existencia
y contigo puedo dormir del tirón,
de noche y cuando tengo que trabajar
me relajas, relajas un montón.
Ven a mí,
Míster Lexatín,
muac, muac, muac,
te quiero Prozac.
Si me ataca algún infarto neuronal,
tú me agarras y me llamas tontorrón,
me susurras y de un golpe magistral
quedo groggy y tú ganas por KO.
Ven a mí,
míster Lexatín,
gracias a ti,
vuelvo a sonreír.
A tu lado ya no temo la ansiedad,
me proteges de ese estado de terror,
me convences de que deje de pensar,
y atontado ya me duermo en el sillón...
Si estoy como un cromo
aplastado en mi álbum,
me acuerdo y me tomo
un potente valium.
Son "rerum novarum"
que al urbi y al orbe
dan, como el tranxilium,
una paz enorme.
Ven a mí,
Míster Lexatín.
Orfidal,
que me siento mal,
muac, muac, muac,
te quiero Prozac,
tran, tran, tran-
xilium, valium vaaaa...
Ven a mí,
Míster Lexatín,
chiquitín,
¿quién te quiere a ti?
(Omitimos el archivo sonoro para conservar el anonimato de audio del autor, que siempre da más misterio)
domingo, junio 15, 2008
VIOLENCIA DE GÉNERO
E incluso de número. El de teléfono para maltratadores. Cuando tengas ganas de pegar a alguien, primero cuenta hasta diez. O mejor marca el novecientos diez. Se ve que con las tortas que pegan los fanfarrones se hacen las gaditanas tirabuzones (en el cable del teléfono).
Le dedico unas sevillanas a la ministra:
Mírala cara a cara, que es una miembra;
que es una miembra,
mírala cara a cara, que es una miembra;
y cuando abre la boca la Lengua tiembla.
Esa Bibiana, esa Bibiana, esa Bibiana,
habla como le sale y le da la gana.
Parafraseando a Unamuno: ¿Bibiana Aído? Será Bibiana Aída. Y si no, ¿dónde está la concordancia? Pues nada, más violencia de género.
lunes, junio 09, 2008
ME MIRO EL OMBLIGO Y BENDIGO AL MUNDO
A veces uno se explaya
y el lector calla.
Vaya, vaya.
2. MI PROPIO COMENTARIO A MI ENTRADA DEL DOMINGO 8
Yo que quería evitar hacer del blog un Querido Diario, y lo estoy convirtiendo en un Querido Curriculum.
3. ¡RAYOS, ESTOY ENTRANDO EN UN BUCLE EGOCENTRISTA!
¡Salgamos de este agujero negro!
4. HAIKUS MODERNISTAS A LA MANERA DE CARLOS MARTÍNEZ AGUIRRE, SI SE ME PERMITE LA COMPARACIÓN.
Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.
El suelo donde pasa
nunca lo pisa
porque no pesa.
Ni se sienta en la silla.
Cual mariposa,
sólo se posa.
Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.
Madruga sin rencores,
tan bien dispuesta
como las flores
e igual de fresca.
Se ve que no le cuesta,
que no hay temores.
Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.
Trabaja sin trabajo;
es su carácter
así de majo.
Feliz la felicito:
Lo hace usted todo
tan facilito.
Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.
5. ES DE BIEN NACIDO
Agradecimientos y bendiciones para quienes últimamente han compuesto mi paisaje. Y si volvemos a encontrarnos...
¡por Dios, que hayan cambiado los fluorescentes en Cuatro!
domingo, junio 08, 2008
HAGO NOTAR A MIS AMIGOS CÓMO ME ACUERDO MÁS EN FECHA DE SUS CUMPLEAÑOS QUE DE LOS MÍOS PROPIOS
Después diciembre, igual. Nadie comentó que se cumplían diez años de los primeros Premios Arte Joven de la Comunidad de Madrid, en 1997.
Pasó febrero y tampoco nadie celebró el décimo aniversario de la lectura en el Ateneo de Madrid de Memorias de un seductor sin gancho, a cargo de Nuria Massa y un servidor, con notable éxito de público.
Hace unos días, por cierto, me encuentro - me encuentra ella más bien - con Nuria por los pasillos de la tele. Según ella, estoy igual. Mentira, entonces no llevaba barba. Ella sí igual. De guapa, pero con un niño más. Enhorabuena.
Esto me ha hecho recordar, y no pasará este mes sin que comentemos que el día 4 de junio de 1998 se presentó en sociedad, en la Feria del Libro de Madrid, la edición de La Avispa.

Anécdota: debió de ser la única presentación de libro en el mundo en la que uno de los presentadores habla mal de la obra. Dijo que era irrepresentable y no debería haber sido premiada. Otro la alabó, entroncándola con el teatro moderno de Checoslovaquia (¿?), o por ahí.
Al año siguiente, el grupo de teatro El Apagón, del Instituto Príncipe Felipe, dirigido por Celia León, hizo una encantadora versión. Aunque ya se sabe cómo son los grupos de teatro de instituto, que con tal de llevar la contraria, representan lo irrepresentable.
Al otro año, el grupo de teatro universitario Los Malogrados, dirigido por Nacho Cervantes, hizo otro montaje lleno de swing y elegancia, en la línea fría y abstracta de su autor.Sana satisfacción de uno; agradecimiento y bendiciones para todos ellos.
Otros grupos de teatro aficionado la han representado aquí y allá sin avisar al autor, y éste lo ha sabido a toro pasado por alguna reseña allá o aquí, o incluso porque La Avispa consiguió un vistosísimo cartel del grupo de teatro La Máscara de la Universidad Pontificia de Salamanca.
III. NOCTURNO MELANCÓLICO.
8. Parolino en cinta, recita/canta, interrumpiendo la acción.
Siempre buscó mi incansable inmodestia
algo a su altura, detrás no hubiera más.
Tranquilo reposaba, pensando que jamás
encontrara tal bella que saciara mi bestia
- En sentido figurado lo de bestia y saciar -.
Cuando mira, por fin, que hete aquí que te hallo,
y con tu hallazgo hallo todo lo que hay que hallar.
Un duro golpe al corazón certero
me hace sentir, mi amor, cuán grande era mi fallo
- Quizá no al corazón, quizá exagero -.
Allí pierdo el papel, me puede el nervio,
mi yo más pasional vence al soberbio,
y a la hora de dormir, doy vueltas en la cama,
como hace todo el mundo cuando ama
- Sólo que yo solo: ese es el quid del misterio -.
Y ahora, ya ves, hasta pierdo el sueño,
como años atrás, cuando era pequeño.
Pienso en ti, mi amor, en tus claros ojos,
tu carácter fuerte, tu fruncido ceño,
tu rápido pronto, tu constante enojo,
frente despejada, toda inteligencia,
pienso tu presencia, tu ausencia, tu esencia,
tu elegante porte con que siempre vas...
En fin, amor mío, lo buena que estás.
Aprovechando este fortuito encuentro,
piensa un poco en mí, luego un poco en ti;
mira en tu interior, mírate por dentro,
y ya que lo has hecho, piensa ahora en los dos
- A ver si es que hay suerte y dice que sí -.
Y ya que te he visto y he ido de ti en pos.
y, lo que es singular, me gustas tanto,
no repares mientes en cuánto yo valgo,
escúchame una cosa y dime sin espanto:
¿Por qué no nos casamos... o algo?
(Parafraseando a los Álvarez Quintero: Dios mío, ¿y ése era yo?)
martes, mayo 27, 2008
ANIVERSARIO OLVIDADO
- ¿Pero tú crees que esto es para hacerlo en la facultad? (sic, a seis días del estreno).
- Hemos dicho que la íbamos a hacer, y la hacemos.
Y así sucede, pese a que el día anterior no se puede ensayar porque no han retirado una mesa de conferencias del escenario, pese a que las luces no funcionan y hay que actuar sólo con la lejana luz natural del exterior, pese a que el puente de San Isidro y los próximos exámenes finales desalientan al público. Ante un reducido, aunque selecto grupo de personas, el 16 de mayo de 1990, a las 12'30 de la mañana, un perchero de oficina, por la magia del teatro, se convierte en palmera. Ha nacido Robin Hood Crusoe.
LA PALMERA ERA UNA PALMERA.
A DECIR VERDAD, ERA LO UNICO QUE ERA.
NO ERA UN PINO, NO ERA UN ABEDUL.
LA PALMERA ME DABA DABA DU.
ESTRIBILLO: DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA LA PALMERA,
DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA DU.
DABA DU, DABA DU.
LA PALMERA A NADIE LE ASOMBRA
QUE ME DIERA, QUE ME DIERA SOMBRA,
LA PALMERA, PUES, ME DABA SOMBRA;
LA PALMERA, PUES, ME QUITABA LUZ.
LA PALMERA ME DABA DABA DU.
ESTRIBILLO: DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA LA PALMERA,
DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA DU.
DABA DU, DABA DU.
LA PALMERA NO ERA UNA CUALQUIERA.
NO HABIA FORMA, NO HABIA MANERA
DE QUE ME DIERA, DE QUE ME DIERA MADERA,
PUES SU TRONCO, YO NO SE SI TÚ
TE HABRAS PERCATADO,
ERA TODO DE HIERRO FORJADO.
ME DABA DABA DU.
martes, septiembre 11, 2007
4-0
pero aquí me mandaron, y aquí vine,
a cumplir un papel como en el cine,
escrito en una lengua que no sé.
En el cine, por cierto, yo una vez
vi a un guerrero jugarse con la muerte
su futuro, destino, karma o suerte
a una sola partida de ajedrez.
Y aunque el símil bastante nos aporte
de reflexión, ideas y enseñanza,
yo a la vida le encuentro semejanza
con algo diferente: otro deporte.
La vida que a simple vista se ve
es ruidosa, agitada y con bullicio,
y despierta afición y también vicio
como sólo lo hace el balompié.
Sin saber ni jugar, sale uno al campo;
como un extraterrestre, pisa el césped,
sin poder evitar saberse huésped,
y corriendo torpón y patizambo.
Así he jugado mi primera parte,
muy encerrado en defensa, muy en mi área,
sin más acción que la que es necesaria,
pero, lo he de admitir, con cierto arte.
Y ahora que llegamos al descanso,
la vida me apabulla con su examen,
su burla, su chacota y su vejamen,
y yo aguanto abatido, mustio y manso.
¿Por qué está tan altiva, tan sobrada,
tan ufana, por qué ensoberbecida?
La respuesta es muy clara, es que la vida
va ganando por franca goleada.
Yo soy mi propio equipo y mi portero,
que ha encajado impotente el aguacero:
el marcador señala cuatro-cero
(Los goles de la vida van primero).
¿Me rindo?, ¿me amilano?, ¿me derrumbo?
¡Ni de broma! Desde que el mundo es mundo,
después del primer tiempo va el segundo,
y bien puede todo cambiar de rumbo.
Algo hay en mi interior de quijotesco,
pues, pese al tanteador, yo no me humillo,
sino que miro a un lado, hacia el banquillo,
buscando un delantero de refresco.
Y caigo, como caen años encima,
en que hace un momento yo ganaba,
y una espina paranoica se me clava:
que el marcador va mal y que me tima.
Ayer yo iba ganando por seis goles,
yo ganaba, recuerdo, tres a nueve,
pero es que el marcador, cuando se mueve,
es injusto, es un caos... ¡Tiene bemoles!
Si el marcador del tiempo es así, loco,
absurdo y saltarín como el del tenis,
yo lo he de remontar, como Ave Fénix;
muy pronto por delante me coloco.
En un año, en el campo yo me afinco,
reduzco mi derrota a cuatro a uno,
sigo marcando goles, los reúno,
y en cinco años el saldo es cuatro a cinco.
Y si os quedáis a ver, después veréis
al visitante coronado rey,
ganándole a la vida con su ley:
en otro año, ya vamos cuatro a seis.
Y así en lo sucesivo, obviamente,
Pero ahora estamos, claro, en el presente:
hoy justo hace vint anys que tengo veinte
y es hoy cuando la cuarentena me echa el diente.
Acepto esta verdad que se presenta.
Sé que no es personal, no es una afrenta;
se trata de una suma, de una cuenta:
Treinta y nueve más uno son cuarenta.
Descubierto ya el truco del poema,
(¿les costó descubrir de qué iba el tema?),
no es deshonra, pecado ni anatema
suprimir el guión falso del lema.
Juntas hacen 40 las dos cifras:
El título lo esconde, fementido,
pero es mi edad, lo admito, y la he cumplido,
no es que me haya tocado en una rifa.
Y al pasar el desierto de este trance,
la crisis queda atrás, no me da alcance;
al contrario, positivo, hago balance
y pienso que la vida me da chance.
Un cuarentón me manda ser Violante,
Y entiendo que es negocio, y se lo acato,
dejar por fin de ser joven novato,
para ser madurito interesante.
Aunque ya con cuarenta no se es joven
Y te dicen “usted” más que “oye tú”,
yo seguiré teniendo juventud,
al menos mientras nadie me la robe.
Mientras no eches barriga y lleves fajas,
los cuarenta están llenos de ventajas:
queda lo falso en agua de borrajas,
y luce la verdad sin zarandajas.
A mitad de la vida ves que estás
y por fin vas sabiendo adónde vas.
Cuarenta años me miran desde atrás
pero yo miro adelante a muchos más.
Ayer dejé dejar para mañana,
Y así, determinado, desde hoy,
voy a hacer lo que debo y ser quien soy
aparcando la duda y la desgana.
Y ahora que me detengo por un momento,
me fijo en que los versos, ¡vaya cosas!,
iban a ser unas rimas jocosas,
y se han quedado casi en testamento,
Tal número de estrofas pretendía,
como edad, dicha en años, es la mía,
pero eso es demasiado, y la porfía
no merece alargarme en mi poesía.
Es tan vano el empeño, que ahora cejo.
No me importa ese reto ni un comino,
yo ya he hecho mi trabajo, y lo termino.
Pienso que ya está bien, y aquí lo dejo.
miércoles, junio 06, 2007
UN SONETO
que en mi vida afronté cosa más alta.
Catorce versos dicen que hacen falta.
y aún me quedan diez, ay, madre, qué cruz.
Yo pensé poner la mala salud
de excusa para no aceptar el reto
y rendirme ya, pero este cuarteto
ahora se termina y yo veo la luz.
Hace diez versos las pasé moradas
y ya voy terminando este terceto.
Las rimas que quedan ya están chupadas.
Dirán que en vaya líos yo me meto.
Me inspiré leyendo el blog “humoradas”.
Con la publicidad, fin del soneto.
martes, mayo 02, 2006
MI QUERIDA
A veces me enorgullezco,
como de un hijo, de ti.
En mantenerte me empeño,
pensando en ti yo me crezco,
y por ti me siento dueño.
Ya, dueño yo... ¡Tararí!
Ya soy mayor, responsable,
le doy vida a una criatura...
¡Doy vida a una sanguijuela
que me va a chupar la sangre
y que, de casa, me jura,
no se irá hasta que se muera!
A una criatura doy vida
y ella me la quita a mí.
Le debo lo que me pida;
sin buscarlo, soy su siervo.
Es absurdo, y es así.
Ya dice el refrán... ¡cría cuervos!
Me miro y no te merezco;
no es que a tu altura no esté
o sea poco lo que ofrezco,
no es que piense que yo apesto
es que no imagino qué
haya podido hacer yo para merecer esto.
¿Cómo, di, te las arreglas?
Yo tengo más albedrío
y tengo más libertad.
A ti todo te da igual,
no discutes lo que es mío...
pero tú pones las reglas.
Eres mi eterno retorno,
puntual, simple y sin adorno,
que pide siempre su pan,
aunque no sea mucho plan,
aunque yo esté como un flan...
y aunque no haya puesto el horno.
Eres mi eterno retoño;
en verano y en invierno,
en primavera y otoño,
tú eres mi cielo y mi infierno,
mi carga, mi cruz, mi karma,
mi ensordecedora alarma...
Eres lo que no se ve
ni se oye ni se toca,
pero se sabe que está;
y aunque no eres un bebé
ni crees que soy tu mamá,
me saca el jugo tu boca.
Multiplicación de peces,
milagro en forma de ripio:
siempre te creces con creces,
siendo constante tu cobro,
al final serás el doble
de lo que fuiste al principio.
Tú mi espada de Damocles,
pendiendo sobre mis bucles;
tu reino es el del terror.
Si me vences, la debacle,
y, si no, tan sólo un chicle
masticado y sin sabor.
Del círculo cuadratura
se sabe que no es posible,
¿cómo es que, entonces, criatura,
puedes sentirte tan libre
de emplear tus malas artes
y al alza redondearte?
Si al alza te haces redonda,
las cuentas no son cuadradas.
Juega la ley con espadas,
pero tú pintas en bastos,
y dejas monda y lironda
la hierba de nuestros pastos.
Aunque voy detrás de ti
y voy con la lengua fuera,
y bailo al son que me tocas,
tú no me dejas vivir,
y yo quiero que te mueras;
oye lo que me provocas:
Estoy en deuda contigo,
y - esto te sorprenderá -
conmigo lo estás también;
yo te aguanto, y si no, ¿quién
iba a quererte aceptar?
¡Si tú no tienes amigos!
Compartiremos la casa,
pero tú me caes fatal.
La convivencia es letal,
lo digo sin disimulo.
Eres un grano en el culo
y tu existencia me abrasa.
Si se salva el que nos ama
y el que odia es el que peca,
no miente, pues, quien me llama,
sin dudarlo, pecador.
Odio porque soy deudor,
y te odio a ti, hipoteca.
Nunca seremos iguales
ni nuestra relación sana:
yo podré ponerte verde
y dudar de lo que vales,
que al final seré quien pierde,
pues la banca siempre gana.
No tiene cuerpo; es ficticia,
pero me lleva y me trae,
y si con su nuevo TAE
por casualidad me asfixia,
¡eso no será noticia!
Yo seré uno más que cae.
lunes, abril 24, 2006
30
"Sólo se vive una vez.
De los cero hasta los diez
es cuando el tiempo más dura,
y luego, en la edad madura,
pasa con gran rapidez.
Hoy recuerdo que en el día
en que diez años cumplía,
me deseó cumplir cien
un tío que me quiere bien
- también me quiere mi tía -.
Entre los diez y los veinte
te dan todas en la frente
- quizás alguna en los piños -,
porque ya no eres un niño
ni eres mayor de repente.
Recuerdo con repelencia
mis tiempos de adolescencia:
en vez de granos de acné
yo tuve crisis de fe
y angustia por la existencia.
En mi veinte aniversario
era ya universitario.
Hoy todo se me hace extraño:
estudios y cumpleaños.
Revisaré mi diario.
Al cumplir un año más,
percibí algo que jamás
(aunque ya en sí eran un tocho)
notara a los dieciocho:
la mayoría de edad.
Probablemente esto es
porque justo el día después
comenzaba a trabajar.
Y hasta hoy, casi sin parar,
he seguido. ¡Vaya estrés!
Los treinta son siempre un paso,
pero no les hice caso.
Fin, quizás, de juventud,
yo hice como el avestruz.
No los miré, por si acaso.
Pensé en pasar este trance
donde los treinta no alcancen.
Si cuando lleguen los treinta,
me buscan y no me encuentran,
puede que el tiempo no avance.
Como por cosa de broma,
huí a pasarlos a Roma.
Pero al fin, mal que me pese,
llegó hasta mí el Once-Ese *:
¿Tú eres Álvaro? ¡Pues toma!
Los treinta... qué mal te sientan.
Qué preguntas te atormentan.
¿A los treinta se es aún joven?
¿Era o no sordo Beethoven?
Pues tú eres joven con treinta.
La juventud, ¿cuánto dura?
Después va la edad madura,
tras ella, la senectud.
Prolongar la juventud
sin duda es la mejor cura.
Después de cumplir los treinta
uno llega a darse cuenta
- y descubrirlo da euforia -
de que hay una moratoria
que llega hasta los cuarenta.
Y no temáis, que a esa edad,
tampoco hay caducidad:
de cuarenta y pico abriles,
hay gentes muy juveniles.
Cuando los cumpláis, probad.
Hoy ya es tarde, es una pena;
prometo que en otra escena
contaré, con más quintillas,
cómo ser, cosa sencilla,
joven en la cincuentena."
* Ésa es mi fecha de cumpleaños. Ahora ya lo sabéis.
domingo, abril 16, 2006
AL HOMBRE PULGA TODO SON PERROS
Al hombre pulga todo son perros.
El ladrido estridente
del perro chiquitajo del de abajo
le saca ya del sueño
sin que haya terminado su descanso.
Le llena de pelujos
pardos, grises y oscuros la cabeza;
son pelos que no pesan,
pero estorban la mente, se la ensucian.
Sin darle tiempo apenas
a saber que es un hombre, y a sentirlo,
otro perro que ladra
le pone el antifaz de sufridor.
Es un ladrido ronco,
perezoso y quejica, mantenido
en el aire por inercia.
Dice el perro del tiempo que hay borrasca.
El hombre pulga, entonces,
se siente desvalido e indefenso,
y ante el clima inclemente
guarda luto; es el viudo del sol.
Se esconde el hombre pulga
de sí mismo; cerrada la ventana,
respira aire viciado.
Por todas las rendijas entran perros.
Los dogos, los mastines, san bernardos...
los perros del pasado
le vuelven a ladrar después de muertos;
uno casi le muerde.
Y los perros de ataque tras las verjas:
dobermanes, rotwailers
que imagina sin verlos van tras él.
Está paralizado.
Se le escurre una taza, se le rompe.
Es un perro. Otro más
si se llega a cortar al afeitarse.
Hay toda una jauría.
Parece que ha dispuesto
y que ha puesto de acuerdo el universo
a millones de perros,
y a todos los achucha contra él.
Si se observa sincero,
va a ver el hombre pulga que los perros
no ladran y no muerden
si no les deja el hombre que lo hagan.
Si aguza la mirada,
incluso puede ver que no los ve,
que no hay a qué temer,
que los perros no gruñen y no existen.
Si lo ve el hombre pulga,
no ha de ser hombre pulga por más tiempo.
Al hombre pulga, mientras,
sufrimiento: todo para él son perros.
