lunes, abril 27, 2015

BOLERO FUSIÓN: ARMANDO MANZANERO + CORRUPCIÓN

Con Rodrigo aprendí
que hay muchos diferentes delitos fiscales:
fraude, evasión,
falsedad documental, blanqueo de capitales;
aprendí
que si maquilla las cuentas de su empresa
cualquier persona, la pueden llevar presa,
según las leyes vigentes del país,
pero con un matiz,
no a un expresidente del FMI.

Con Rodrigo aprendí
que poner a nombre de otro lo que tienes,
eso es delí
eso es delito, es alzamiento de bienes;
que las black card
no son legales, que eso también es mentira,
usarlas es una apropiación indebida
según las leyes vigentes del país,
pero con un matiz,
no para un exjefazo del FMI.

Con Rodrigo aprendí
que la nobleza no se hereda de la cuna,
que es frenesí
seguir queriendo tener más y más fortuna;
aprendí
que un financiero puede estar ya moribundo,
que seguirá esquilmando a todo el mundo
hasta que pongan en su sepultura el RIP.
Con Rodrigo aprendí
que la avaricia parece no tener fin;
con Rodrigo aprendí
que la avaricia parece no tener fin.

jueves, abril 02, 2015

LOS HUESOS DE CERVANTES

1. Buscando bajo el suelo del convento
de las monjas descalzas Trinitarias,
se han encontrado huesos, más de ciento.
No son de una persona, son de varias.

En concreto, los hay de dieciséis,
y entre tanta osamenta, por fortuna,
os lo aseguro, no sé si me creeréis,
no hay hueso ninguno de aceituna.

Han tratado de hacer interesantes
unas letras que dicen MC
diciendo que quizá son por Cervantes

Pero el autor en sí no se distingue,
pues la tumba se ve que no es de un single;
es de lo que llamaban LP.

2. Para mí que no están en sus cabales
quienes persiguen quimera tal
como tratar de hallar restos mortales
de un autor que decimos inmortal.

Pero aceptando que la podredumbre
le ha alcanzado también a don Miguel,
imaginen también que alguno es él,
en medio de esa muchedumbre.

Devenido romántico en lo eterno,
entonces el Miguel del siglo de oro
yace con su mujer , ¡caray qué tierno!

Qué tierno, sí, y falto de decoro,
pues descansa por siempre con su esposa
más catorce personas en la fosa.

3. Hay indicio en verdad, y muchas ganas
de haber encontrado a su persona.
A Cervantes, comentan las hermanas,
lo enterraron allí… o por la zona

Mas tanto cuerpo junto y hueso pocho,
a la ciencia le dificulta el caso:
el carbono catorce queda escaso;
es mejor el carbono … dieciocho.

El hallazgo, en verdad, no es para tanto:
lo que quede del genio son retazos,
no se sabe si de él o de algún santo.

Manco era su mote, el de Lepanto.
Habrá que comprobarlo sin más plazos:
los restos lo son, mancos… de dos brazos.

4. ¡Es Cervantes! – proclaman los científicos,
¡Es Cervantes! – qué hallazgo tan magnífico.
¿Qué Cervantes? – se pregunta el político.
Cervantes, don Miguel, autor prolífico.

¿Cómo saben seguro si es Miguel?
Esa seguridad, ¿cómo la tienen?
Si es imposible la prueba de ADN,
¿quién puede atestiguar que este es aquel?

Con certeza no hay nadie que lo afirme,
será Miguel si nadie lo desmiente
aportando una prueba de repente:

un cuerpo cervantino irrebatible.
Raro será si hay alguien que se anime
y que quiera buscarlo, y que lo encuentre.

5. No ha sido la labor nada sencilla
- ¡ciencias y letras juntas varios meses! -,
pero en el municipio había intereses
de que pasase gente por taquilla.

Si la tumba es del célebre Cervantes,
la visita a la tumba ahora se cobra.
Pongamos nuestras manos a la obra,
fijemos la tarifa cuanto antes.

Va a aumentar el turismo en gran medida,
al menos eso auguran los expertos,
pues Madrid ya tendrá lo que uno pida.

Vendrá gente al teatro y a conciertos,
la ciudad seguirá teniendo vida,
pero atraerá a más gente con sus muertos.

6. ¿Qué opina, a todo esto, el interfecto?
¿Le habrá sentado mal ser descubierto
o, al contrario, le parece perfecto?
¡Quién puede saber qué piensa un muerto!

Si en acordarse no tuvo interés
del pueblo de la Mancha del Quijote,
qué más le dará que salgan ahora a flote
los podridos huesos de sus pies.

Igual le daba risa este montaje,
que den tanta importancia y rindan culto
a su cuerpo hecho polvo, ya corrupto,

Y puede que lo tome como insulto,
pues como autor, el mejor homenaje,
no es verle a él, es leer sus personajes.

7. SONETO INVERSO

Para mí los restos de Cervantes,
los únicos que son interesantes,
don Quijote y Sancho son, y Dulcinea.

Si esto anima a la gente a que se lea,
bien hallada la sepultura sea.
Y que busquen también a Rocinante.

Aunque, no sé por qué, mucho me temo,
que haber hallado al fin su sepultura
no va a animar a nadie a la lectura
y seguiremos siendo igual de memos.

En todo caso, yo me maravillo:
el tesón y el trabajo han sido enormes,
el reto será hallar ahora en el Tormes
al anónimo autor del Lazarillo.



sábado, marzo 07, 2015

MÍTICO Y ESCRÚJULO SÁBADO DIONISÍACO

Con un poco de retraso, ahí va mi crónica de lo visto, oído, entrevisto o imaginado en las últimas Dionisíacas de Acción-Escena (www.accion-escena.com). Va con mi simpatía y agradecimiento. Y también, por supuesto, a los retratróspidos (http://retratostrospidos.blogspot.com.es/).

Crónica sabática
de mítico sábado
accionicoescénico:

Artística, utópica,
cuasimetafísica
víspera doménica.

Cómicos fantásticos,
mímica acrobática,
gimnástica insólita,
y trágica helénica;

Un número mágico,
hipnótico, onírico:
todos ojipláticos.

Teóricas discípulas
actoracadémicas,
hábiles pragmáticas
profesionalísticas.

Jóvenes intérpretes,
de música rítmica,
clásica, operística,
también cantautórica.
y hasta gymnopédica.

Danzas coreográficas
plásticas y técnicas,
etéreas, ingrávidas,
exóticas, étnicas.

Público solícito,
benéfico bálsamo
del náufrago típico
con pánico escénico
ante su monólogo.

Lápices espídicos,
relámpagos gráficos
rasgos hiperbólicos,
síntesis de imágenes,
magníficas réplicas
de las pantomímicas:
olé, retratróspidos.

Mítica farándula,
prolíficos títeres
de múltiples cúspides,
su lúcida atmósfera

son las Dionisíacas.

martes, febrero 24, 2015

CRÍTICA DE MÍ

Siguiendo mi línea de reseñar los actos culturales a los que acudo, me veo en una trampa, pues en la última acción literaria a la que asistido he sido el actor convocante, de modo que, o rompo con mi reciente tradición de crítico o seré juez y parte. ¡Qué narices! Si no lo hago yo, quién lo va a hacer. Prometo ser rigurosamente objetivo.

Estuve fantástico, dicho sea sin falsa modestia. En realidad, sin ninguna modestia, ni falsa ni verdadera. Bien es cierto que el mérito no es mío. Cualquier otro (menos alguna actriz que me conozco) lo hubiera hecho igual. El lector prácticamente se limitó a leer correctamente, vocalizando bien y dando las oportunas intenciones y pausas, una colección de textos impecablemente escritos por... bueno, sí, eso sí es mérito mío, que los he escrito yo.

La lectura consistió en una selección de artículos de este mismo blog que están leyendo, columna de juguete, primando los más recientes, de un par de años hasta aquí, pero sin olvidar algunos muy característicos, como "Aquel de quien soy doble", con el que se inauguraba el blog en marzo de 2006. Tuvo a bien el lector darle un valor añadido al recital con la interpretación "a capella" de algunas de las canciones de "No soy feliz. En absoluto", obra de teatro del mismo autor.

Bajo el título "A veces los poetas, despistados, me aceptan entre los suyos", el autor incluye en su recital textos costumbristas que revelan una actitud lúdica y poética durante el desarrollo de sus actividades cotidianas. Así, saca oro de pequeños momentos como la entrega de unas vueltas en una tienda o la entrada de una joven comiendo donuts en un vagón de metro. El humor resulta de cierto tratamiento irónico sobre la situación y sobre el propio observador, que convierte en poético lo más trivial y racionaliza cualquier asomo de sentimentalismo.

Aunque el lector, en aras de hacer amena la velada, se saltó la mitad de los textos seleccionados, el autor lamentó la omisión de algunos artículos como su testimonio vital "Confesiones:mi vida amorosa", descartado por su duración, o "Metamorfosis 1: de globos y Kung Fu", que sin duda se saltó el lector en un descuido.

Ya sé que algunos lectores se han quedado enganchados cuatro párrafos más arriba, con la frase "estuve fantástico". Me tendré que justificar. No sólo perdí a la única abuela que conocí antes de cumplir los seis años y me he visto obligado desde niño a autogenerarme mis propios refuerzos positivos, sino que es un hecho que yo leí y el público rió. No todo el rato y quizá no todo el público, pero, ¿qué quieren?, siempre hay algún amargado sin sentido del humor. Por lo demás, salvo esta excepción, hay que reconocer que el resto del auditorio estuvo a la altura del evento. Atento, brillante, inteligente, divertido... guapo incluso.

Por supuesto que valoro todas las posibilidades, entre ellas que al público en realidad no le estuviera haciendo gracia y se riera por cumplir. Si así fuera, su actuación sería incluso más loable, pues se rieron cuando tocaba y de forma absolutamente creíble, lo cual probablemente me habilitaría a mí como el director de orquesta que supo en cada momento sacar el mejor sonido de sus instrumentos.

El lugar, un centro de la Seguridad Social reconvertido en Centro Cultural y rebautizado La Cúpula, ubicado más allá de donde alcanza mi vista, es un edificio moderno, diáfano, lleno de posibilidades y abierto a propuestas, dicho sea por si alguno de mis lectores quiere emularme con otro recital en serio, una lectura dramatizada, comedizada o tragedizada, o un festival de monólogos.

En la parte absurda del acto destaco la interrupción de la lectura, a apenas tres relatos del final, sin siquiera consultar al actuante, para ofrecer un vino a mi auditorio y hacer una cuña publicitaria desde mi atril. Tampoco fue muy del gusto del que escribe que, en el tramo final, después del vino, se montara una tertulia al fondo del salón.

En resumidas cuentas, una función muy recomendable que, sin embargo, no puedo recomendar pues es improbable que vuelva a repetirse, si bien conmino a los lectores a estar atentos a posibles futuras convocatorias de otras lecturas del mismo autor.

AUTOCRÍTICA

Diferente de la crítica de mí que acabo de cerrar es la autocrítica sobre mi comportamiento que ahora comienzo. Les confieso que mi enorme ego imaginaba un auditorio más abultado, y a punto estuve de lamentarme a la organización del evento por el escaso número de asientos. Hice bien en callarme, por si acaso. Sobraron bancos.

Y en este orden de cosas debo confesar un amago de caprichosa frustración al descubrir mi escaso poder de convocatoria, que superé por medio de la razón. El público no fue escaso, no pudo serlo. Al público asistente no se le puede hacer reproche alguno sobre el número, el público asistente no puede ser escaso, puesto que cada persona es un único individuo y no puede volverse escasa o numerosa de por sí. El público no fueron pocos; los que fueron muchos son los que no vinieron. Para mi audiencia no tengo más que agradecimiento y buenas palabras, pues la mayoría de ellos hizo un viaje importante para acudir, unos desde la otra punta de la ciudad, otros desde la otra punta del tiempo (como dieciocho años sin vernos), desde otro plano mi amiga Sakura, que trascendió la virtualidad de internet para materializarse en el mundo real, e incluso algunos desde el puro desconocimiento, pues entraron al centro por casualidad.

Los demás no sé qué excusa tenéis.


martes, febrero 03, 2015

JUSTICIA POÉTICA


Puesto que dicen que aquí
hay libertad de expresión
y todos somos Charlí,
hago una proposición.

Algo que les va a doler
a todos esos chorizos
con capitales en B,
pero intereses suizos.

No es callar como la hache
y hablar para nuestro embozo,
ni hacerles ruidoso escrache
(¡te llevan al calabozo!)

Será una broma inocente,
tan solo una escaramuza,
menos de lo que esa gente
merece por ser gentuza.

Mientras la justicia enjuicia,
los multa y mete en el trullo
-      desde luego, eso es lo suyo -,
burlémonos sin malicia.

Si mancharles el buen nombre,
tan honrado y honorable,
llamando a alguno culpable
sería toda una hecatombe,

es fácil, ¡no los nombremos!
llamémosles por apodos,
porque eso sí que podemos.
Y hablaremos por los codos.

Pondremos todo el empeño
en hacerles lo que a Fran,
a quien más conocerán
como el Nicolás pequeño.

De acuerdo toda la prensa
hablará en un mismo idioma:
y parecerá una ofensa
mas será sólo una broma.

Y si alguno nos reclama
por injurias o calumnias,
denunciará sin enjundia
pues él así no se llama.

Correrán por el país,
entre otros sambenitos,
para don “Séfuerteluis”
por ejemplo “Sobrecitos”.

Y la prensa llamará,
hoy, mañana y para siempre,
a Miguel, “don Preferentes”,
y a Rodri, “Tarjetasblack”.

Y a ese que el rizo ahora riza
pues ya no viaja a Suiza,
¡pasa allí todo el invierno!
llamemos “Querido yerno”.

La rubia que se amohína
mientras el banquillo espera,
no será doña Cristina;
será “La que no se entera”

La que no vio en su garaje
ese cochazo imponente
como una fiera salvaje,
la “jaguarina invidente”.

Meteremos un buen gol
al nombrar a los Puyol,
ese clan tan catalán
por su nombre en español.

Y aunque el provecto don Jorge,
quien por miedo no declara
a su edad ya no se enoje,
habrá que verle la cara.

Y será digna de ver
la cara del Oleguer
cuando su nombre a diario
salga en tele, prensa y radio,

Querrá esconderse en su armario,
cuando todo el vecindario,
por más que sea millonario,
¡le llame don Olegario!

viernes, diciembre 26, 2014

JARDIEL IMPRESCINDIBLE

Ayer vi el documental sobre Jardiel Poncela en "Imprescindibles" de Televisión Española y fue una gran satisfacción en todos los sentidos. De alguna extraña forma me siento horado personalmente por el reconocimiento a su figura. Desde que mi madre me dejara un pequeño libro, un crisolín, de artículos y cuentos suyos titulado "Para leer mientras sube el ascensor", allá por mis doce años, se convirtió en mi ídolo absoluto. Publicaron una colección con sus obras completas y dediqué cada peseta que podía ahorrar de pagas y cumpleaños para comprar sus volúmenes de uno en uno. El resultado se lo pueden figurar: me acabó faltando uno que no hubo manera de encontrar, lo que quizá contribuyó más a mantener viva mi admiración. Sin él saberlo, se convirtió en el motivo por el que quise dedicarme a escribir. Y probablemente por eso, siento a Jardiel como a alguien propio.

Recuerdo mi frustración cuando, año tras año, lo buscaba inútilmente en los libros de literatura del colegio hasta que tuve que aceptar su ausencia amparándome en la idea (que no me entraba en el corazón) de que los contenidos de la asignatura tenían que ser limitados y que quizá Jardiel no fuese de los mejores para esta selección. Por eso, el documental de la 2 me hace volver a mi adolescencia y confirma muchas de mis creencias. Jardiel fue uno de los grandes hombres del teatro en España, fue un precursor no reconocido del teatro del absurdo, y más que un simple comediógrafo fue todo un intelectual. Escucho que él mismo reconocía lo que siempre he pensado, que "La Tournée de Dios" era su mejor novela. Y otras personas, más autorizadas que yo, recomiendan su relectura hoy día, pues sus palabras adquieren mucho sentido en la situación actual. Eso es porque su novela es un clásico (y no un Madrid-Barça), un clásico no reconocido, como el propio Jardiel.

Se desmienten los topicazos de su misoginia y su filia franquista, y entre el eterno protestón contra críticos y plagiadores, aparece el hombre tierno que adoptó a un perro de la calle, el hombre culto y divertido que se convertía en el alma de cualquier reunión, y un enamorado de su arte capaz incluso de dibujar los planos de un diseño industrial para el teatro. En el aspecto sentimental, me emociona conocer tantos detalles de su vida (alguna biografía suya ya había leído, pero sin testimonio gráfico), y ver el trabajo artesanal que hacía con cada escrito, manuscrito con pluma, con la letra perfectamente caligrafiada y con dibujos propios. Si a mano y pegando "banderillas" para corregir, pudo escribir tanto, ¡qué no hubiera hecho con un programa de textos!

No me extraña nada que de jovencito soñara con emularlo. Y eso, sin haberlo visto en acción. Si llego a conocerlo un poco más, creo que me hubiera vuelto loco de ilusión con querer seguir sus pasos... aunque evidentemente no esté a mi alcance. Entre tanto, he leído todo libro suyo que ha caído en mis manos y he asistido a todas sus obras de teatro que he tenido ocasión. Y en mis primeros tiempos de bloguero, cuando curioseábamos de blog en blog y nos dejábamos comentarios, como por azar, me encontré con dos de sus descendientes, don Enrique y doña Sakura, una forma virtual y cibernética de entroncarme con él.

En estos tiempos de internet, nuestra Televisión Española, que alguna cosa bien sí que hace, tiene una página web con una pestaña llamada "a la carta" que le permite a uno saltarse la tiranía de las programaciones (que pueden emitir, por ejemplo, unas interesantes tertulias humorísticas a las doce de la noche de un domingo) y ver el programa que quieras a la hora que quieras. Les recomiendo fervientemente que busquen el programa Imprescindibles dedicado a Jardiel, toda una delicia. ¡Incluso tipográfica! Véanlo, y corríjanme si me equivoco.

domingo, diciembre 21, 2014

AL CARIBE CON LOS PIRATAS ¡URGENTE!

Ayer estuve viendo a mis amigos de Timaginas en el Teatro Arlequín y me lo pasé como un enano. Si tienen ustedes niños, tienen la excusa perfecta para ir a verla cualquier día de estas navidades (entre semana, por la tarde, y el sábado y domingo, por la mañana). Pero si no los tienen, vayan igualmente, Y fui sin hijos ni sobrinos (creo que fui el único adulto sin niños), pero no los eché de menos.

Si Julio Verne ideó a un Capitán de Quince Años, Timaginas sube la apuesta y nos planta uno de trece (que, además, ya viene con experiencia). Al pobre Miguel Ángel, el más joven del elenco, le toca hacer de serio y poner orden en su tripulación, dos primos zascandiles que no paran de hacer bromas desde que se levanta el telón y hasta que baja. Bueno, metafóricamente, porque ayer el telón no lo tocaron. Pero él se lo pasa bien, parece que hubiera nacido para el escenario.

En "Piratas al Caribe" (no del Caribe, no confundirse), el capitán Bramante, Boquerón y Esparragón tiran abajo la cuarta pared y se meten al público en el bolsillo desde el minuto 1 con sus rimas, sus chistes, sus canciones, sus bailes y sus improvisaciones. Y los niños responden. Algunos demasiado, como la pobre Rocío que casi se queda sin voz al intentar hacerle entender a Boquerón por dónde se había ido su capitán. 

Timaginas toma todos los recursos clásicos del teatro infantil, del guiñol, de los payasos... recursos brillantes que, como dirían Boquerón, "no se pasan". Y da gusto ver a los niños divertirse con algo vivo y real, con actores entregados en cuerpo y alma a su diversión. Si les digo la verdad, hasta sufrí un poco al pensar en el esfuerzo físico que hacían Andrea y Armando (con su hernia lumbar en la L4, que no es la línea de metro Argüelles-Pinar de Chamartín, sino una vértebra). 

Pero los Piratas no se quedan en la tradición, nos traen un espectáculo moderno con toda clase de referencias actuales en chistes y canciones, porque los niños de hoy saben mucho. No les digo más que Rocío dirigió a Boquerón al backstage. Al backstage, así, con todas las letras.

Háganme caso, y lleven a sus niños al Caribe, quiero decir, al teatro. Es probable que se lo agradezcan, pero lo que es seguro es que ustedes se lo van a agradecer a ellos. ¡Y corran, que están pocos días!