Un amigo de un amigo va a editar un epistolario de Unamuno.
Unamuno decía que filosofía es filosofía.
Filosofemos filológicamente.
Vengo yo últimamente en pensar si no será la palabra "contento" una forma participial irregular del verbo contener, y al igual que el que se distingue es distinguido o distinto indistintamente, el que se contiene es contenido o contento.
Vendría ello a darnos un sentido nuevo al contento y la alegría, tantas veces asociados con una sobresatisfacción desbordante que, sin embargo, no deja de ser causa de ansiedad, pues, aun siempre colmada, siempre quiere más, siendo así que el que "no cabe en sí" de gozo es tan alma en pena como el que está "fuera de sí" de rabia.
Entendería este "contento", no como contención o continencia, sino como un abrazo entre continente y contenido, que habrían de ser acordes uno a otro. Quien está vacío, nada contiene, y no puede estar, pues, "contento". Pero quien está lleno no necesita más. Aunque quizá pueda suceder al revés, que, por el hecho de contentarse, uno se llene.
¿Verdad que alguien lo entiende?
martes, junio 26, 2007
sábado, junio 23, 2007
DISIMETRÍA
Todos somos disimétricos. Yo mismo me he pasado una semana sin actualizar el blog, y hoy hago dos entradas.
Pero quería referirme en esta ocasión a la disimetría del rostro. Dicen los que saben que si nuestros rasgos fueran absolutamente simétricos inspiraríamos frialdad, desconfianza, temor, disgusto. Y si miramos cada lado de la cara por separado, podemos ver una expresión diferente.
Todo esto me lo ha sugerido la cara de Woody Allen, hoy en http://www.elpais.com/, sección CARAS DEL DÍA (¡que alguien me enseñe a colgar fotos!). Me ha parecido que su lado derecho (a la izquierda del lector) miraba alegre con brillo en el ojo, y sonreía tímidamente y con simpatía, mientras que su lado izquierdo (a la derecha del lector) era triste y desencantado, con un ojo un tanto caído que miraba sin mirar y un rictus serio en la boca que impedía la sonrisa.
Probablemente si vemos otra foto no será igual, así que les recomiendo que, si pasan por este blog hoy mismo, hagan la prueba de mirar la foto de Woody Allen que les refiero, tapando consecutivamente una u otra mitad. El lado encantador y el que da pena conforman la unidad del genio que tantos admiramos.
Pero quería referirme en esta ocasión a la disimetría del rostro. Dicen los que saben que si nuestros rasgos fueran absolutamente simétricos inspiraríamos frialdad, desconfianza, temor, disgusto. Y si miramos cada lado de la cara por separado, podemos ver una expresión diferente.
Todo esto me lo ha sugerido la cara de Woody Allen, hoy en http://www.elpais.com/, sección CARAS DEL DÍA (¡que alguien me enseñe a colgar fotos!). Me ha parecido que su lado derecho (a la izquierda del lector) miraba alegre con brillo en el ojo, y sonreía tímidamente y con simpatía, mientras que su lado izquierdo (a la derecha del lector) era triste y desencantado, con un ojo un tanto caído que miraba sin mirar y un rictus serio en la boca que impedía la sonrisa.
Probablemente si vemos otra foto no será igual, así que les recomiendo que, si pasan por este blog hoy mismo, hagan la prueba de mirar la foto de Woody Allen que les refiero, tapando consecutivamente una u otra mitad. El lado encantador y el que da pena conforman la unidad del genio que tantos admiramos.
UNA TONTERÍA QUE SE ME HA OCURRIDO HACIENDO LA COMIDA
La mujer que se busca a sí misma se acerca por la espalda a su gurú y le tapa los ojos con las manos:
- ¿Quién soy?
Le pregunta, en lugar de preguntárselo ella sola.
El gurú, que sabe bien lo que quieren de él, para hacerse el interesante, suelta una frase críptica sobre la identidad (plagiada, por cierto, del programa de televisión que vio la otra noche).
- Soy lo que como.
La mujer, decepcionada, contesta con ironía:
- Pues hoy, soy gazpacho y ensaladilla rusa.
Aquí, pueden ustedes hacerse su propio chiste sobre si la mujer sabe mucho, y si sabe por saber o por sabor, y si está buena o sabe a ajo o a mayonesa.
La misma mujer, quizá porque haya comido demasiado, va después a ver al médico aquejada de un malestar inconcreto, y al preguntarle el galeno (porque era de Gales) por sus síntomas, dice la mujer:
- No sé, que no termino de encontrarme.
El médico le recomienda:
- Pues búsquese bien.
Así pues, compenso la frivolidad del primer chiste, con una moraleja en serio proporcionada por el doctor: Búsquense bien.
- ¿Quién soy?
Le pregunta, en lugar de preguntárselo ella sola.
El gurú, que sabe bien lo que quieren de él, para hacerse el interesante, suelta una frase críptica sobre la identidad (plagiada, por cierto, del programa de televisión que vio la otra noche).
- Soy lo que como.
La mujer, decepcionada, contesta con ironía:
- Pues hoy, soy gazpacho y ensaladilla rusa.
Aquí, pueden ustedes hacerse su propio chiste sobre si la mujer sabe mucho, y si sabe por saber o por sabor, y si está buena o sabe a ajo o a mayonesa.
La misma mujer, quizá porque haya comido demasiado, va después a ver al médico aquejada de un malestar inconcreto, y al preguntarle el galeno (porque era de Gales) por sus síntomas, dice la mujer:
- No sé, que no termino de encontrarme.
El médico le recomienda:
- Pues búsquese bien.
Así pues, compenso la frivolidad del primer chiste, con una moraleja en serio proporcionada por el doctor: Búsquense bien.
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viernes, junio 15, 2007
BURBUJA INMOBILIARIA
El banco de Santander vende todos sus inmuebles, y el BBVA creo que también va a vender un edificio. ¿Qué está pasando? ¿Nuestras hipotecas no les bastan para pagar sus hipotecas? Qué pena me da (¿Con qué banco tienen sus hipotecas los bancos? ¿Con ING direct?). ¿Y por qué no reunifican sus deudas? O a lo mejor es que, verdaderamente, van a bajar los pisos, y los bancos se han adelantado a los acontecimientos. Dicen que venden sus casas para comprar otros bancos, más grandes... ¿Y van a trabajar en la calle? ¿O alquilarán oficinas? Si a los bancos les parece más rentable alquilar que comprar, es cosa de pensárselo. Aunque lo verdaderamente interesante sería comprarles los edificios, y luego ponerles el alquiler por las nubes. Y cobrarles comisiones aparte por el portal, el ascensor y las ventanas.
miércoles, junio 13, 2007
¿CUÁNTO HAS ESCRITO?
Sobrinos en casa.
Se quedan solos viendo la tele, mientras uno trabaja un rato.
Abres el documento, no sabes cómo abordarlo, entras a internet, juegas una partida de ajedrez rapidita con el ordenador (la ganas incluso), sales al salón.
- ¿Qué has escrito?
(Uno calla, con mala conciencia).
Y se les ocurren luego otras preguntas curiosas:
- ¿Cuántas palabras escribes al día?
(Ni idea. ¿Cien? No, tienen que ser más. ¿Mil? Esas son muchas, ¿no?)
- ¿Y cuántas letras?
(Qué alivio que lleven sus preguntas al absurdo).
Pero mi conciencia reinterpreta sus preguntas ingenuas: ¿Eso es todo lo que has hecho hoy?
¿En qué se te va el día? ¡Trabaja, coño!
Ya se han ido.
Mis sobrinos, digo; no mis remordimientos.
Se quedan solos viendo la tele, mientras uno trabaja un rato.
Abres el documento, no sabes cómo abordarlo, entras a internet, juegas una partida de ajedrez rapidita con el ordenador (la ganas incluso), sales al salón.
- ¿Qué has escrito?
(Uno calla, con mala conciencia).
Y se les ocurren luego otras preguntas curiosas:
- ¿Cuántas palabras escribes al día?
(Ni idea. ¿Cien? No, tienen que ser más. ¿Mil? Esas son muchas, ¿no?)
- ¿Y cuántas letras?
(Qué alivio que lleven sus preguntas al absurdo).
Pero mi conciencia reinterpreta sus preguntas ingenuas: ¿Eso es todo lo que has hecho hoy?
¿En qué se te va el día? ¡Trabaja, coño!
Ya se han ido.
Mis sobrinos, digo; no mis remordimientos.
sábado, junio 09, 2007
VINCIT QUI SE VINCIT (VENCE QUIEN SE VENCE A SÍ MISMO)
Texto en el dibujo de una lata de cerveza sin alcohol.
¿Será su departamento de marketing un pozo de sabiduría?
Más bien me inclino a pensar que es una velada (¡y tan velada!) expresión de ánimo para los ex-alcohólicos, en plan "sigue bebiendo cerveza sin alcohol, que es la que no mata".
¿Sabrán latín los alcohólicos anónimos? Raro, pues les han engañado como a chinos.
Vincit qui se vincit.
Si supieran lo que han dicho... Hasta en la selva del consumo, se cuela la Verdad.
¿Será su departamento de marketing un pozo de sabiduría?
Más bien me inclino a pensar que es una velada (¡y tan velada!) expresión de ánimo para los ex-alcohólicos, en plan "sigue bebiendo cerveza sin alcohol, que es la que no mata".
¿Sabrán latín los alcohólicos anónimos? Raro, pues les han engañado como a chinos.
Vincit qui se vincit.
Si supieran lo que han dicho... Hasta en la selva del consumo, se cuela la Verdad.
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40 DE MAYO
Hoy es cuarenta de mayo, el único mes del año con cuarenta días
(junio tiene 21, por tanto, pero disimula empezando por el 10, y termina en 30, como otros).
Hora es, pues, de quitarse el sayo, quien sepa lo que es y lo lleve puesto.
¿Será tal vez el edredón de la cama?
(invento moderno que ha reducido el año a dos tiempos: invierno y verano, representados por "con edredón" y "sin edredón").
Parece que apetece quitárselo últimamente, pero no sé no sé... me parece arriesgado. En cualquier momento, te viene un golpe de frío.
Y lo cierto es que todavía no he sudado como un pollo por el calor.
¿Qué tal una ampliación? Hasta el 54 de mayo no te quites el sayo. Y junio, que empiece su cuenta el día de San Juan.
Cuánto se aprende con los refranes.
El día que necesite revolver Roma, buscaré a Santiago para que me ayude.
(junio tiene 21, por tanto, pero disimula empezando por el 10, y termina en 30, como otros).
Hora es, pues, de quitarse el sayo, quien sepa lo que es y lo lleve puesto.
¿Será tal vez el edredón de la cama?
(invento moderno que ha reducido el año a dos tiempos: invierno y verano, representados por "con edredón" y "sin edredón").
Parece que apetece quitárselo últimamente, pero no sé no sé... me parece arriesgado. En cualquier momento, te viene un golpe de frío.
Y lo cierto es que todavía no he sudado como un pollo por el calor.
¿Qué tal una ampliación? Hasta el 54 de mayo no te quites el sayo. Y junio, que empiece su cuenta el día de San Juan.
Cuánto se aprende con los refranes.
El día que necesite revolver Roma, buscaré a Santiago para que me ayude.
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miércoles, junio 06, 2007
UN SONETO
Un soneto me manda hacer Gallud
que en mi vida afronté cosa más alta.
Catorce versos dicen que hacen falta.
y aún me quedan diez, ay, madre, qué cruz.
Yo pensé poner la mala salud
de excusa para no aceptar el reto
y rendirme ya, pero este cuarteto
ahora se termina y yo veo la luz.
Hace diez versos las pasé moradas
y ya voy terminando este terceto.
Las rimas que quedan ya están chupadas.
Dirán que en vaya líos yo me meto.
Me inspiré leyendo el blog “humoradas”.
Con la publicidad, fin del soneto.
que en mi vida afronté cosa más alta.
Catorce versos dicen que hacen falta.
y aún me quedan diez, ay, madre, qué cruz.
Yo pensé poner la mala salud
de excusa para no aceptar el reto
y rendirme ya, pero este cuarteto
ahora se termina y yo veo la luz.
Hace diez versos las pasé moradas
y ya voy terminando este terceto.
Las rimas que quedan ya están chupadas.
Dirán que en vaya líos yo me meto.
Me inspiré leyendo el blog “humoradas”.
Con la publicidad, fin del soneto.
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sábado, junio 02, 2007
CÓMO SE GANAN EL CIELO LAS PAREJAS
Se confiesa la mujer:
-Padre, me acuso de que... en realidad todo es por mi marido, que es un imbécil inaguantable: perezoso, mentiroso, soberbio, desconsiderado...
- Pues rece usted cuarenta padrenuestros al día, y dígale a su marido que le absuelvo.
- ¿Cómo? ¿Hago yo la penitencia y le absuelve a él?
- Cuando venga él y me cuente, ya sabré de que absolverla. Así que rece, rece para que venga pronto.
-Padre, me acuso de que... en realidad todo es por mi marido, que es un imbécil inaguantable: perezoso, mentiroso, soberbio, desconsiderado...
- Pues rece usted cuarenta padrenuestros al día, y dígale a su marido que le absuelvo.
- ¿Cómo? ¿Hago yo la penitencia y le absuelve a él?
- Cuando venga él y me cuente, ya sabré de que absolverla. Así que rece, rece para que venga pronto.
viernes, junio 01, 2007
DESMITIFICACIONES
- La belleza no lo es todo.
(Pero es algo).
- El dinero no lo es todo.
(Pero también es algo).
- El tiempo pone a cada uno en su sitio.
(Y un poco más de tiempo quita a cada uno de su sitio).
- El éxito en esta vida poco tiene que ver con los conocimientos que uno tenga.
(Falso: si conoces a banqueros, directores de empresa, alcaldes y ministros seguramente tengas éxito gracias precisamente a esos "conocimientos").
Pero nada de esto me importa demasiado. Me vuelvo a mi sitio.
(Pero es algo).
- El dinero no lo es todo.
(Pero también es algo).
- El tiempo pone a cada uno en su sitio.
(Y un poco más de tiempo quita a cada uno de su sitio).
- El éxito en esta vida poco tiene que ver con los conocimientos que uno tenga.
(Falso: si conoces a banqueros, directores de empresa, alcaldes y ministros seguramente tengas éxito gracias precisamente a esos "conocimientos").
Pero nada de esto me importa demasiado. Me vuelvo a mi sitio.
jueves, mayo 24, 2007
EXCESO
Los ordenadores e internet me sobrepasan.
Uno es sencillo.
Necesitaba un ordenador para escribir y para mandar y recibir correos electrónicos.
Pero no hay un ordenador sencillo; todos están superdotados.
Claro, luego alguien te manda una foto o un vídeo, y si el ordenador no es un poco potente se te queda colgado.
Mis documentos caben en un extraíble de 512 megas; mi ordenador es de unas 100 Gigas.
De las que, por cierto, 30 las ocupa el propio ordenador con su sistema operativo, programas y demás.
Eso sí, el word (que era lo único que necesitaba) no lo incluía, me lo tuve que comprar aparte.
Por supuesto, en un paquete que incluye el office (que, aunque poco, sí utilizo) y otros dos programas que no me sirven para nada.
Necesitaba internet sólo para el correo, alguna consulta a google, ver la cuenta del banco, y visitas a blogs (que tampoco son precisamente imprescindibles, incluido el mío).
Entre entrar y salir varias veces a diario, y lo lento que iba, tardaba tanto que me animé a coger una adsl.
Claro, que ahora va tan rápido que tardo poquísimo en hacer lo que necesito, y parece que no amortizara la tarifa plana.
Ya que la tengo, lo suyo sería hacer más cosas en internet.
Aunque no las necesite.
Un amigo me ha puesto el e-mule para descargar películas.
Me descargué una peli en 24 horas.
En el ordenador se puede ver; en el dvd no.
Luego me puse a descargarme vídeos de mi programa de la tele, para conservarlos. ¡Lo que tardaba!
Cuando los tenía, me daba reparo salir de e-mule porque había gente que se estaba descargando mis vídeos.
(Una serie de dibujos japonesa que me dio este mismo amigo).
Uno podría pasarse toda la vida conectado bajando y colgando cosas.
Con esa posibilidad, uno querría descargarse la filmografía universal completa, completamente gratis.
Pero no es necesario.
Y no es completamente gratis.
Uno lo quiere todo.
Propongo racionalizar la "pesca" en internet.
Pescar sólo lo que vayas a ver; pescas una peli y la ves.
Yo la mía todavía no la he visto (en el ordenador apetece poco).
Tantas posibilidades, aparentemente a nuestro servicio, tal vez nos esclavicen.
Es el consumismo de la información.
Parece gratis, pero te roba el tiempo y la dedicación.
Hagamos lo que tengamos que hacer, pero hagamos cuentas.
Uno es sencillo.
Necesitaba un ordenador para escribir y para mandar y recibir correos electrónicos.
Pero no hay un ordenador sencillo; todos están superdotados.
Claro, luego alguien te manda una foto o un vídeo, y si el ordenador no es un poco potente se te queda colgado.
Mis documentos caben en un extraíble de 512 megas; mi ordenador es de unas 100 Gigas.
De las que, por cierto, 30 las ocupa el propio ordenador con su sistema operativo, programas y demás.
Eso sí, el word (que era lo único que necesitaba) no lo incluía, me lo tuve que comprar aparte.
Por supuesto, en un paquete que incluye el office (que, aunque poco, sí utilizo) y otros dos programas que no me sirven para nada.
Necesitaba internet sólo para el correo, alguna consulta a google, ver la cuenta del banco, y visitas a blogs (que tampoco son precisamente imprescindibles, incluido el mío).
Entre entrar y salir varias veces a diario, y lo lento que iba, tardaba tanto que me animé a coger una adsl.
Claro, que ahora va tan rápido que tardo poquísimo en hacer lo que necesito, y parece que no amortizara la tarifa plana.
Ya que la tengo, lo suyo sería hacer más cosas en internet.
Aunque no las necesite.
Un amigo me ha puesto el e-mule para descargar películas.
Me descargué una peli en 24 horas.
En el ordenador se puede ver; en el dvd no.
Luego me puse a descargarme vídeos de mi programa de la tele, para conservarlos. ¡Lo que tardaba!
Cuando los tenía, me daba reparo salir de e-mule porque había gente que se estaba descargando mis vídeos.
(Una serie de dibujos japonesa que me dio este mismo amigo).
Uno podría pasarse toda la vida conectado bajando y colgando cosas.
Con esa posibilidad, uno querría descargarse la filmografía universal completa, completamente gratis.
Pero no es necesario.
Y no es completamente gratis.
Descargarte una peli no te da trabajo, pero te mantiene pendiente.
Es como ir de pesca.
Pero más tiempo.
Y crea ansiedad.Uno lo quiere todo.
Propongo racionalizar la "pesca" en internet.
Pescar sólo lo que vayas a ver; pescas una peli y la ves.
Yo la mía todavía no la he visto (en el ordenador apetece poco).
Tantas posibilidades, aparentemente a nuestro servicio, tal vez nos esclavicen.
Es el consumismo de la información.
Parece gratis, pero te roba el tiempo y la dedicación.
Hagamos lo que tengamos que hacer, pero hagamos cuentas.
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viernes, mayo 18, 2007
UNA CUESTIÓN DE PROTOCOLO
Los gurús del protocolo se preocupan mucho de las grandes celebraciones sociales y cenas de gala con invitados de alta alcurnia, pero a este que escribe se le ocurre que también en la vida diaria debe haber un protocolo más doméstico. Plantearé un problema. A un vecino, al tender la ropa en un patio interior, se le cae un calcetín en la cornisa de la ventana del vecino de abajo. ¿Corresponde a éste coger el calcetín y subírselo a aquél o más bien es tarea del de arriba bajar a por su prenda? Soy de la opinión de que, aunque sería un rasgo de cortesía por parte del de abajo subírselo al de arriba, es obligado por varias razones que el de arriba baje a buscarlo. 1) Es él quien lo ha perdido, 2) Es él el propietario del calcetín, 3) Es él quien puede haber incomodado a su vecino con esa "invasión" de su cornisa.
Hablamos en este caso de un calcetín, una prenda que se presta a cierto escrúpulo, a pesar de estar presumiblemente recién lavada, y a que no puede considerarse del todo "ropa interior". ¿Pero y si fuéramos más allá y la prenda caída fueran unos calzoncillos o unas bragas de mujer (¿de quién si no?). Eso sí que sería una invasión de la intimidad... pero con la intimidad como invasora no como invadida. Si lo (o la) hubiéramos perdido nosotros, ¿no daría un poco de vergüencilla que viniera un vecino a traérnosla (o lo)?
En fin, que uno como presidente de la comunidad está dispuesto a llamar a la puerta que haga falta para informar, pedir, mediar o negociar con los vecinos por el bien común, pero de los calcetines propios que se preocupe cada uno. Así que, como no lo hayan recogido en una semana, yo lo tiro.
Hablamos en este caso de un calcetín, una prenda que se presta a cierto escrúpulo, a pesar de estar presumiblemente recién lavada, y a que no puede considerarse del todo "ropa interior". ¿Pero y si fuéramos más allá y la prenda caída fueran unos calzoncillos o unas bragas de mujer (¿de quién si no?). Eso sí que sería una invasión de la intimidad... pero con la intimidad como invasora no como invadida. Si lo (o la) hubiéramos perdido nosotros, ¿no daría un poco de vergüencilla que viniera un vecino a traérnosla (o lo)?
En fin, que uno como presidente de la comunidad está dispuesto a llamar a la puerta que haga falta para informar, pedir, mediar o negociar con los vecinos por el bien común, pero de los calcetines propios que se preocupe cada uno. Así que, como no lo hayan recogido en una semana, yo lo tiro.
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martes, mayo 08, 2007
NECESITA REFORMA
Creo recordar que al principio me sorprendían, pero uno se acostumbra y es hoy cuando, de pronto, vuelvo a caer en el sinsentido que suponen. Me refiero a esos anuncios cutres, escritos a mano y un poco feos, que se encuentran por la calle, pegados con celo en las farolas, anunciando pisos que se venden.
Que una señora rumana, ecuatoriana o polaca, seria, responsable, limpia y con buenas referencias, ofreciéndose para trabajar en casas limpiando o cuidando niños, se dé a conocer en hojas de libreta cuadriculadas manuscritas pegadas en los portales me parece normal, y hasta aplaudo su esmero en hacer buena letra en cada original, porque muchas veces no fotocopian, sino que escriben todos y cada uno de los avisos. Pero que en la farola de al lado, en plena calle, te encuentres la oferta de un piso de 144 metros en un séptimo piso en Pintor Rosales (zona) por poco más de 600.000 euros ya es más llamativo (probablemente sea un chollo, no digo que no, aunque ya me enseñó mi padre aquello de "a cuarto va la vaca; si no hay cuarto, no hay vaca").
Hay varias cosas curiosas en este fenómeno. Primero, la ausencia total de selección del cliente. Esos anuncios se dirigen a todo el mundo, como si cualquiera que pasase por la calle pudiera comprarse el piso. Supongo que, al igual que uno se ha acostumbrado a ver esos anuncios, puede haberse despertado entre los compradores una rutina. Antes, quien quisiera comprarse una vivienda, consultaba en las inmobiliarias y miraba los anuncios por palabras de los periódicos, preferiblemente especializados. Ahora, se va uno "de farolas", "a ver qué se vende por ahí".
Otra cosa es el detalle de escribir el texto a mano. Las asistentas lo hacen con cuidado y pulcritud, porque precisamente ese texto es un indicador de lo que ofrecen. Los anuncios de pisos, al contrario, son abigarrados y sucios. Si es por el aspecto del papel, lo mismo podían estar ofreciendo un chalet en Majadahonda que una fregona de segunda mano. Me parece absurdo. ¿Cómo es posible que alguien tenga un piso de cien millones y no tenga un ordenador? ¿Es que cuanto más cutre el cartel más chollo parece? Yo más bien diría lo contrario. Tomen nota los anunciantes, porque, antes que los pisos, son sus anuncios los que "necesitan reforma".
Que una señora rumana, ecuatoriana o polaca, seria, responsable, limpia y con buenas referencias, ofreciéndose para trabajar en casas limpiando o cuidando niños, se dé a conocer en hojas de libreta cuadriculadas manuscritas pegadas en los portales me parece normal, y hasta aplaudo su esmero en hacer buena letra en cada original, porque muchas veces no fotocopian, sino que escriben todos y cada uno de los avisos. Pero que en la farola de al lado, en plena calle, te encuentres la oferta de un piso de 144 metros en un séptimo piso en Pintor Rosales (zona) por poco más de 600.000 euros ya es más llamativo (probablemente sea un chollo, no digo que no, aunque ya me enseñó mi padre aquello de "a cuarto va la vaca; si no hay cuarto, no hay vaca").
Hay varias cosas curiosas en este fenómeno. Primero, la ausencia total de selección del cliente. Esos anuncios se dirigen a todo el mundo, como si cualquiera que pasase por la calle pudiera comprarse el piso. Supongo que, al igual que uno se ha acostumbrado a ver esos anuncios, puede haberse despertado entre los compradores una rutina. Antes, quien quisiera comprarse una vivienda, consultaba en las inmobiliarias y miraba los anuncios por palabras de los periódicos, preferiblemente especializados. Ahora, se va uno "de farolas", "a ver qué se vende por ahí".
Otra cosa es el detalle de escribir el texto a mano. Las asistentas lo hacen con cuidado y pulcritud, porque precisamente ese texto es un indicador de lo que ofrecen. Los anuncios de pisos, al contrario, son abigarrados y sucios. Si es por el aspecto del papel, lo mismo podían estar ofreciendo un chalet en Majadahonda que una fregona de segunda mano. Me parece absurdo. ¿Cómo es posible que alguien tenga un piso de cien millones y no tenga un ordenador? ¿Es que cuanto más cutre el cartel más chollo parece? Yo más bien diría lo contrario. Tomen nota los anunciantes, porque, antes que los pisos, son sus anuncios los que "necesitan reforma".
lunes, mayo 07, 2007
FRIVOLIDADES
Permítanme los lectores un frívolo apunte sobre una frivolidad. Sí, después de escribir de fútbol el otro día, hoy (estoy degenerando) me toca hacerlo sobre la tonadillera. Qué encantadora palabra: "tonadillera". La usan en los medios de comunicación como un nombre denotativo de profesión, neutro y sin matices, y sin embargo, cómo suena a epíteto repleto de ironía y retintín. Yo no puedo evitar pensar en los locutores de informativos reprimiendo una risilla cada vez que sueltan con insultante hipocresía ese "tonadillera", con cara de "yo no he dicho nada que no sea cierto; ¿no canta tonadillas? pues es tonadillera". Hasta los informativos pueden darnos alguna vez una alegría lingüística. Pero no quería hablar de la tonadillera (otra vez) sino del otro.
Leo, y no sé si creer, que el afamado y presuntamente infame exalcalde de Marbella, Julián Muñoz, se ha puesto en huelga de fame, o sea de hambre. ¿Siguiendo los pasos de algún otro preso? ¿Y cuál es el objeto de su reivindicación? Parece ser que protestar por la detención y el trato aplicados a su amiga (la tonadillera). ¿Y qué pretende ahora este sagaz estratega con su huelga? ¿Que el mundo gire hacia atrás, hasta antes de detener a la cantante (no hay que abusar de la palabra), y así haya ocasión de no detenerla ni tratarla mal? Pienso que alguien debería aclararle que no se puede hacer presión sobre el pasado. Lo más que puede conseguir es hacer desaparecer todos los documentos judiciales y policiales, y que algún sicario intervenga las hemerotecas para quemar todas las noticias referentes al tema, de forma que en la Memoria Histórica no quede rastro del maltrago sufrido por la tonadillera. Pero lo que pasó, si pasó, pasó.
Por lo demás, me parece aberrante que se utilice una huelga de hambre como si fuera una pataleta de niño caprichoso. En este caso, hasta la huelga de hambre de aquel otro preso que todos sabemos me parece más digna. Respondería a unos ideales criminales nada respetables, pero ideales al fin y al cabo, y, en todo caso, fue bastante más inteligente. De hecho consiguió lo que pretendía.
Leo, y no sé si creer, que el afamado y presuntamente infame exalcalde de Marbella, Julián Muñoz, se ha puesto en huelga de fame, o sea de hambre. ¿Siguiendo los pasos de algún otro preso? ¿Y cuál es el objeto de su reivindicación? Parece ser que protestar por la detención y el trato aplicados a su amiga (la tonadillera). ¿Y qué pretende ahora este sagaz estratega con su huelga? ¿Que el mundo gire hacia atrás, hasta antes de detener a la cantante (no hay que abusar de la palabra), y así haya ocasión de no detenerla ni tratarla mal? Pienso que alguien debería aclararle que no se puede hacer presión sobre el pasado. Lo más que puede conseguir es hacer desaparecer todos los documentos judiciales y policiales, y que algún sicario intervenga las hemerotecas para quemar todas las noticias referentes al tema, de forma que en la Memoria Histórica no quede rastro del maltrago sufrido por la tonadillera. Pero lo que pasó, si pasó, pasó.
Por lo demás, me parece aberrante que se utilice una huelga de hambre como si fuera una pataleta de niño caprichoso. En este caso, hasta la huelga de hambre de aquel otro preso que todos sabemos me parece más digna. Respondería a unos ideales criminales nada respetables, pero ideales al fin y al cabo, y, en todo caso, fue bastante más inteligente. De hecho consiguió lo que pretendía.
LA RAZÓN DE LA MINORÍA
El sábado volví a ver, después de años, "Un enemigo del pueblo", de Ibsen, y descubrí algunas razones y argumentos que no recordaba y me sorprendieron. El doctor Stockmann, médico del balneario de su ciudad, descubre que las aguas están contaminadas con metales pesados, por lo que será necesario cerrarlo para reformarlo. Su hermano, director del balneario y alcalde de la ciudad, y los medios de comunicación, viendo peligrar la prosperidad de la ciudad, intentan acallarlo y consiguen que la gente, que ha oído campanas pero no sabe dónde, lo considere "un enemigo del pueblo". El pueblo sólo llega a oír la versión del alcalde, y nunca la información del médico, pero ante la sola posibilidad de cerrar temporalmente el balneario, prefieren no saber. Thomas Stockmann, en un ejercicio de incorrección política impensable actualmente, arremete entonces contra los fundamentos de la democracia y el sufragio universal. "¿Por qué ha de tener razón una mayoría de borregos manipulables y manipulados?" viene a decir el doctor.
Creo recordar que hace años un anuncio publicitario utilizaba el argumento de que "millones de personas no pueden equivocarse" como eslogan para su producto. Recuerdo que a veces al pensarlo me ha quedado una extraña sensación interior de que debería ser justo al revés. La mayoría de la gente está equivocada; sólo unos pocos tienen la razón. Lo difícil es reconocer quiénes son, porque ser minoría no garantiza estar en posesión de la verdad. Eso nos llevaría a un extraño sistema de elecciones en el que habría que dar el triunfo al grupo menos votado.
Políticos, medios de comunicación y ciudadanos están representados en la obra, y ninguno de ellos queda bien parado. Políticos y ciudadanos vimos la obra y la aplaudimos, sin darnos nadie por aludido.
Creo recordar que hace años un anuncio publicitario utilizaba el argumento de que "millones de personas no pueden equivocarse" como eslogan para su producto. Recuerdo que a veces al pensarlo me ha quedado una extraña sensación interior de que debería ser justo al revés. La mayoría de la gente está equivocada; sólo unos pocos tienen la razón. Lo difícil es reconocer quiénes son, porque ser minoría no garantiza estar en posesión de la verdad. Eso nos llevaría a un extraño sistema de elecciones en el que habría que dar el triunfo al grupo menos votado.
Políticos, medios de comunicación y ciudadanos están representados en la obra, y ninguno de ellos queda bien parado. Políticos y ciudadanos vimos la obra y la aplaudimos, sin darnos nadie por aludido.
jueves, mayo 03, 2007
IGNORADOS
Me entero por el blog chicadelatele de que hay un videojuego que se llama TV Giant en el que tienes que gestionar una cadena de televisión. He entrado a verlo. Dice lo siguiente:
"TV Giant
¡Por primera vez en un videojuego, podrás gestionar y dirigir tu propio canal de televisión!
4 canales de televisión se reparten la red local de la ciudad y sus espectadores. Como director de tu cadena, deberás intentar reunir la mayor audiencia, ganar los máximos anunciantes posibles y obtener el más alto nivel de satisfacción por parte de los telespectadores.
Para ello tendrás que echar mano de las mejores estrategias a tu disposición:
- Contrata y despide a los presentadores, actores, realizadores, cámaras…
- Compra los estudios necesarios para realizar tus programas
- Produce tus propias emisiones, telefilmes, series…
- Modifica a tu gusto la parrilla de programación
- Gestiona la administración y forma tus equipos
- Organiza la publicidad en la cadena y en cada uno de los programas
- Negocia los spots publicitarios difundidos por vuestra antena
Pero sobre todo decide las emisiones que serán pasadas en tu canal, su formato y horario… en función de los sondeos de opinión, para convertirte así en el rey de la audiencia. ¿Conseguirás seducir a todos los telespectadores de menos de 50 años ?"
Llamo la atención sobre la primera de las estrategias: Contrata y despide a los presentadores, actores, realizadores, cámaras... ¿Y dónde quedan aquí los directores, redactores y guionistas? Luego dice "Produce tus propias emisiones, telefilmes, series...". Que, claro, supongo que las escribirán los presentadores, o las improvisarán los actores, con las directrices del realizador y el visto bueno del cámara.
No es por ir de susceptible, pero en una serie en que trabajé, el actor protagonista y productor ejecutivo de la misma, reunió al equipo en un momento de crisis para agradecer el gran trabajo que se estaba haciendo (o se había hecho, no sé si ya terminábamos). Y felicitó, uno por uno, a todos los actores y a todos los equipos, dejando para el final a los guionistas. Tan para el final, que ninguno oímos que se nos mencionara.
Buena enseñanza ésta para que aprendamos a ir por la vida desaparecidos, sin darnos importancia, como si no existiéramos.
"TV Giant
¡Por primera vez en un videojuego, podrás gestionar y dirigir tu propio canal de televisión!
4 canales de televisión se reparten la red local de la ciudad y sus espectadores. Como director de tu cadena, deberás intentar reunir la mayor audiencia, ganar los máximos anunciantes posibles y obtener el más alto nivel de satisfacción por parte de los telespectadores.
Para ello tendrás que echar mano de las mejores estrategias a tu disposición:
- Contrata y despide a los presentadores, actores, realizadores, cámaras…
- Compra los estudios necesarios para realizar tus programas
- Produce tus propias emisiones, telefilmes, series…
- Modifica a tu gusto la parrilla de programación
- Gestiona la administración y forma tus equipos
- Organiza la publicidad en la cadena y en cada uno de los programas
- Negocia los spots publicitarios difundidos por vuestra antena
Pero sobre todo decide las emisiones que serán pasadas en tu canal, su formato y horario… en función de los sondeos de opinión, para convertirte así en el rey de la audiencia. ¿Conseguirás seducir a todos los telespectadores de menos de 50 años ?"
Llamo la atención sobre la primera de las estrategias: Contrata y despide a los presentadores, actores, realizadores, cámaras... ¿Y dónde quedan aquí los directores, redactores y guionistas? Luego dice "Produce tus propias emisiones, telefilmes, series...". Que, claro, supongo que las escribirán los presentadores, o las improvisarán los actores, con las directrices del realizador y el visto bueno del cámara.
No es por ir de susceptible, pero en una serie en que trabajé, el actor protagonista y productor ejecutivo de la misma, reunió al equipo en un momento de crisis para agradecer el gran trabajo que se estaba haciendo (o se había hecho, no sé si ya terminábamos). Y felicitó, uno por uno, a todos los actores y a todos los equipos, dejando para el final a los guionistas. Tan para el final, que ninguno oímos que se nos mencionara.
Buena enseñanza ésta para que aprendamos a ir por la vida desaparecidos, sin darnos importancia, como si no existiéramos.
miércoles, mayo 02, 2007
LIVERPOOL
No soy demasiado futbolero. Ni soy socio de un club ni he ido nunca a un estadio - ni pienso - ni hago esfuerzos por ver los partidos en televisión. Cuando los veo, los suelo coger empezados, aunque, eso sí, si simpatizo con un equipo, me altero con el desarrollo del juego, los goles que fallan, las jugadas de peligro, las injusticias arbitrales o los golpes de fortuna.
Ayer puse el Liverpool-Chelsea a mitad de la segunda parte, a ver cómo iban. El Chelsea me cae mal, porque me parece un equipo prepotente, bien representado por el chulo de su entrenador Mourinho. Con el Liverpool, sin embargo, simpatizo por varias razones. Por ejemplo, que el entrenador es español y muchos de sus extranjeros también. Quizá jueguen en el Liverpool más españoles que en otros equipos de aquí.
Pero, sobre todo, porque tengo un buen amigo (¿los hay malos?) que es seguidor suyo. Seguidor de irse hasta Turquía para ver la final de la Champions. No comparto su visión apasionada del fútbol, pero reconozco en su afición y la de toda su hinchada algunos valores.
En aquella final de Turquía, el Liverpool se fue al descanso perdiendo 3-0. Muchos hinchas se habían gastado una pasta en el avión y la entrada, y en sólo 45 minutos el partido estaba ya perdido de forma humillante. ¿Pero qué podían hacer? ¿Aguantar la segunda parte con la cara hasta los pies rezando porque el Milán no les metiera más goles? Era una posibilidad. Ellos escogieron ponerse a cantar el himno de su equipo, "you'll never walk alone".
Otra razón, por cierto, de mi simpatía hacia ellos: cantan todos juntos sin pudor alguno una balada melódica de contenido casi religioso (nunca caminarás solo), y demuestran una fidelidad por el grupo poco usual. Aquí muchas veces parece que los socios de un club son los "dueños" de los jugadores y el entrenador y pueden exigirles que cumplan su trabajo y mostrarles desprecio si hay malos resultados. La sensación que me da el Liverpool (tal vez me equivoque) es que todos, jugadores y afición, son lo mismo.
En la segunda parte de aquella final el Liverpool empató y le sobró tiempo. Luego hubo prórroga y penaltis, y ganaron la Copa de Europa. Los jugadores - y Rafa Benítez - se convirtieron en héroes. Pero aunque hubieran perdido, la afición ya había hecho su heroicidad particular.
Ayer, al terminar el partido, vi que me estaba poniendo nervioso por algo que en realidad ni me va ni me viene, y no quise ver los penaltis. Luego miré cómo habían quedado, y me arrepentí. Espero que en el informativo repitan la tanda de penaltis. Yo también soy portero, y cuando uno de nosotros para un penalty, siento un absurdo orgullo gremial (no os preocupéis, que me lo estoy trabajando).
Todo este post se puede resumir en dos cosas:
- que los Reds me parecen un equipo con corazón
- y que ¡enhorabuena, Amador!
Ayer puse el Liverpool-Chelsea a mitad de la segunda parte, a ver cómo iban. El Chelsea me cae mal, porque me parece un equipo prepotente, bien representado por el chulo de su entrenador Mourinho. Con el Liverpool, sin embargo, simpatizo por varias razones. Por ejemplo, que el entrenador es español y muchos de sus extranjeros también. Quizá jueguen en el Liverpool más españoles que en otros equipos de aquí.
Pero, sobre todo, porque tengo un buen amigo (¿los hay malos?) que es seguidor suyo. Seguidor de irse hasta Turquía para ver la final de la Champions. No comparto su visión apasionada del fútbol, pero reconozco en su afición y la de toda su hinchada algunos valores.
En aquella final de Turquía, el Liverpool se fue al descanso perdiendo 3-0. Muchos hinchas se habían gastado una pasta en el avión y la entrada, y en sólo 45 minutos el partido estaba ya perdido de forma humillante. ¿Pero qué podían hacer? ¿Aguantar la segunda parte con la cara hasta los pies rezando porque el Milán no les metiera más goles? Era una posibilidad. Ellos escogieron ponerse a cantar el himno de su equipo, "you'll never walk alone".
Otra razón, por cierto, de mi simpatía hacia ellos: cantan todos juntos sin pudor alguno una balada melódica de contenido casi religioso (nunca caminarás solo), y demuestran una fidelidad por el grupo poco usual. Aquí muchas veces parece que los socios de un club son los "dueños" de los jugadores y el entrenador y pueden exigirles que cumplan su trabajo y mostrarles desprecio si hay malos resultados. La sensación que me da el Liverpool (tal vez me equivoque) es que todos, jugadores y afición, son lo mismo.
En la segunda parte de aquella final el Liverpool empató y le sobró tiempo. Luego hubo prórroga y penaltis, y ganaron la Copa de Europa. Los jugadores - y Rafa Benítez - se convirtieron en héroes. Pero aunque hubieran perdido, la afición ya había hecho su heroicidad particular.
Parafraseando la última campaña de publicidad del zoo de Madrid ("los animales nos enseñan a ser personas"), podíamos decir con respecto al fútbol que, en algunos casos, algunas aficiones también nos enseñan. (¡Hala, lo que ha dicho!)
Ayer, al terminar el partido, vi que me estaba poniendo nervioso por algo que en realidad ni me va ni me viene, y no quise ver los penaltis. Luego miré cómo habían quedado, y me arrepentí. Espero que en el informativo repitan la tanda de penaltis. Yo también soy portero, y cuando uno de nosotros para un penalty, siento un absurdo orgullo gremial (no os preocupéis, que me lo estoy trabajando).
Todo este post se puede resumir en dos cosas:
- que los Reds me parecen un equipo con corazón
- y que ¡enhorabuena, Amador!
martes, mayo 01, 2007
FESTIVOS
Esto de trabajar en casa tiene un algo de ir a la contra. Cuando todos trabajan, uno se siente de vacaciones; cuando es fiesta, que pringa. Lo digo porque hoy estoy currando. Y mañana también.
No me gustan estos festivos entre semana. Rompen el ciclo natural de la semana, que empieza, se interrumpe y vuelve a empezar para terminar al día siguiente sin que a uno le dé tiempo a acostumbrarse ni al trabajo ni a las vacaciones. Mientras tanto, cierran las tiendas, y acostumbrado como estoy, a comprar de poco en poco en las tiendas del barrio (frutería, herbolario, y un par de supermercados), esto de saber que durante dos días enteros no puedo comprar nada si lo necesito, la verdad, me da un poco de vértigo. ¿Qué sería de mí en tiempos de guerra? Tendría que acostumbrarme a hacer una exhaustiva lista de la compra antes de salir o exponerme mil veces entre las trincheras y los tiroteos para llegar a la frutería a por un par de limones y un poco de perejil que se me había olvidado. Diréis que compre más en cantidad para que me dure, pero es que los plátanos, por ejemplo, no los puedo comprar más que de cuatro en cuatro, porque se me pasan.
En el mundo de las fiestas, es todo muy extraño. ¿Por qué el día del trabajo se celebra sin trabajar? Y si los días de la madre y del padre se les hace regalos a los susodichos, ¿por qué en el día del trabajador los empresarios no nos envían un jamón a los currantes? Por cierto, ¿sabrá mi productora que estoy trabajando? Nosotros, por la mecánica del trabajo, no podemos tomarnos un día libre, porque se descabalaría todo, de modo que, o descansamos o trabajamos, pero tiene que ser la semana entera. En semana santa optamos por lo primero, y hemos tenido que firmar un papel diciendo que nos tomábamos lunes, martes y miércoles de vacaciones. Ahora tendré que pedirles que nos firmen otro dándose por enterados de que hemos trabajado el 1, el 2 y el 15 de mayo, san Isidro, que también le daremos a la tecla.
Aquí lo dejo, que al final va a ser verdad que no trabajo.
No me gustan estos festivos entre semana. Rompen el ciclo natural de la semana, que empieza, se interrumpe y vuelve a empezar para terminar al día siguiente sin que a uno le dé tiempo a acostumbrarse ni al trabajo ni a las vacaciones. Mientras tanto, cierran las tiendas, y acostumbrado como estoy, a comprar de poco en poco en las tiendas del barrio (frutería, herbolario, y un par de supermercados), esto de saber que durante dos días enteros no puedo comprar nada si lo necesito, la verdad, me da un poco de vértigo. ¿Qué sería de mí en tiempos de guerra? Tendría que acostumbrarme a hacer una exhaustiva lista de la compra antes de salir o exponerme mil veces entre las trincheras y los tiroteos para llegar a la frutería a por un par de limones y un poco de perejil que se me había olvidado. Diréis que compre más en cantidad para que me dure, pero es que los plátanos, por ejemplo, no los puedo comprar más que de cuatro en cuatro, porque se me pasan.
En el mundo de las fiestas, es todo muy extraño. ¿Por qué el día del trabajo se celebra sin trabajar? Y si los días de la madre y del padre se les hace regalos a los susodichos, ¿por qué en el día del trabajador los empresarios no nos envían un jamón a los currantes? Por cierto, ¿sabrá mi productora que estoy trabajando? Nosotros, por la mecánica del trabajo, no podemos tomarnos un día libre, porque se descabalaría todo, de modo que, o descansamos o trabajamos, pero tiene que ser la semana entera. En semana santa optamos por lo primero, y hemos tenido que firmar un papel diciendo que nos tomábamos lunes, martes y miércoles de vacaciones. Ahora tendré que pedirles que nos firmen otro dándose por enterados de que hemos trabajado el 1, el 2 y el 15 de mayo, san Isidro, que también le daremos a la tecla.
Aquí lo dejo, que al final va a ser verdad que no trabajo.
jueves, abril 26, 2007
EMOCIÓN Y REFLEXIÓN
¿Qué quieren? Uno no es del todo de piedra y hay cosas que también le emocionan aunque probablemente no las mismas que a todo el mundo.
Recojo a un sobrino en el colegio y veo la siguiente escena: Un niño pequeño, rebelde, no acepta una galleta que le da su madre para merendar, la tira al suelo y se va. El padre, que está cerca, va a por el niño, lo coge de la mano, lo trae junto a la galleta y le obliga a recogerla y a dársela. Luego, le mira serio a los ojos y le dice que no vuelva a hacer eso. De pronto me emociona ver a un padre cumpliendo con su deber, mostrando su autoridad y educando a su hijo. Hubiera sido más fácil recoger él mismo la galleta y tirarla a una papelera sin más, ahorrándose el paripé del padre enfadado y aguantar el berrinche del niño. Pero esa lección es necesaria. Esto, que una persona desempeñe su papel y, como en este caso, eduque a su hijo, es algo más cercano al amor que la mayoría de las carantoñas de las parejas que se dicen "de enamorados". Y a mí me emociona más.
Ahora la reflexión. Ayer nos sorprendía la noticia de una madre asturiana que había pedido al Principado que se hiciera cargo de su hija de trece años, a la que le es imposible mantener a raya. Siento compasión por estos padres que tienen que lidiar con una hija irrespetuosa, agresiva y ladrona que no les reconoce ninguna autoridad, y desde luego no me atrevería a formular ningún juicio sobre ellos. No son un caso único. Mis amigos profesores se ven abocados a ejercer de meros celadores de una generación de adolescentes ineducados que, en el mejor de los casos, se limitan a simplemente no crear problemas. No sé nada de ellos y sus circunstancias familiares, pero me ronda la cabeza una reflexión. ¿Alguien, cuando eran niños, les cogería de la mano y les obligaría a recoger esa galleta, juguete o papel que hubieran tirado al suelo en acto de rebeldía? ¿Alguien les miraría a los ojos con autoridad alguna vez y les explicaría las reglas del juego del respeto y la convivencia?
Recojo a un sobrino en el colegio y veo la siguiente escena: Un niño pequeño, rebelde, no acepta una galleta que le da su madre para merendar, la tira al suelo y se va. El padre, que está cerca, va a por el niño, lo coge de la mano, lo trae junto a la galleta y le obliga a recogerla y a dársela. Luego, le mira serio a los ojos y le dice que no vuelva a hacer eso. De pronto me emociona ver a un padre cumpliendo con su deber, mostrando su autoridad y educando a su hijo. Hubiera sido más fácil recoger él mismo la galleta y tirarla a una papelera sin más, ahorrándose el paripé del padre enfadado y aguantar el berrinche del niño. Pero esa lección es necesaria. Esto, que una persona desempeñe su papel y, como en este caso, eduque a su hijo, es algo más cercano al amor que la mayoría de las carantoñas de las parejas que se dicen "de enamorados". Y a mí me emociona más.
Ahora la reflexión. Ayer nos sorprendía la noticia de una madre asturiana que había pedido al Principado que se hiciera cargo de su hija de trece años, a la que le es imposible mantener a raya. Siento compasión por estos padres que tienen que lidiar con una hija irrespetuosa, agresiva y ladrona que no les reconoce ninguna autoridad, y desde luego no me atrevería a formular ningún juicio sobre ellos. No son un caso único. Mis amigos profesores se ven abocados a ejercer de meros celadores de una generación de adolescentes ineducados que, en el mejor de los casos, se limitan a simplemente no crear problemas. No sé nada de ellos y sus circunstancias familiares, pero me ronda la cabeza una reflexión. ¿Alguien, cuando eran niños, les cogería de la mano y les obligaría a recoger esa galleta, juguete o papel que hubieran tirado al suelo en acto de rebeldía? ¿Alguien les miraría a los ojos con autoridad alguna vez y les explicaría las reglas del juego del respeto y la convivencia?
viernes, enero 12, 2007
DECISIONES
Tenía que tomar una decisión incómoda, y los acontecimientos se han acomodado por sí mismos a mi favor. Todo ha quedado de la manera más ventajosa para mí sin necesidad de dar, ceder o negociar. Doy las gracias a quien corresponda. Vendrán nuevas cuestiones, pronto quizás, y más difíciles.
Cuando yo sea quien quiero ser mis decisiones ya no serán apuestas, sino certezas.
Cuando yo sea quien quiero ser mis decisiones ya no serán apuestas, sino certezas.
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