lunes, septiembre 29, 2008
FE DE VIDA. FE EN LA VIDA
Sigo vivo.
FE EN LA VIDA
El otro día fui a visitar a una amiga convaleciente de una delicada operación, y la vida me regaló una bonita estampa que me conmovió. Al entrar en la habitación encontré a una mujer dando de comer a otra, mi amiga, con una sonrisa en la boca, con paciencia y con amor. No era su madre, que haría todo esto por ley de vida, ni una enfermera, que lo haría por imperativo profesional, o una voluntaria, que lo hiciera por vocación. Era su suegra, deshaciendo sin esfuerzo el chiste tópico de las malas relaciones entre suegras y nueras.
En "La palabra", de Dreyer, una nuera atendía y cuidaba a su suegro con un cariño propio de hija. En otro, pero parecido orden de cosas, se encuentra un amigo mío que le regala a los padres de su exnovia las cestas de Navidad, porque a él no le gusta el turrón. Vale que está loco, pero me mola ese buen rollo que mantiene con sus ex suegros, que además de suegros son ex.
La pareja de una persona la elige ella misma, no sus padres (por lo menos habitualmente en el mundo occidental), de modo que los suegros, nueras y yernos que pueda tener una persona en su vida vienen impuestos por la vida. Son los que te tocan, no los que eliges. Por eso encuentro en estas relaciones una cualidad especial que valoro mucho: la aceptación. La vida me da una suegra y la acepto. ¡Ojo!, cuando digo aceptación no digo resignación. La resignación es un disgusto callado y sordo que arrastra las circunstancias de la vida sin atreverse a rebelarse. La aceptación es el gusto de cumplir con amor y alegría las responsabilidades que a uno le tocan en cada momento. Y mirando la cara sonriente de la mujer que atendía el otro día a mi amiga se sabía que ella aceptaba su labor. Al igual que mi amiga aceptaba su enfermedad con entereza y los cuidados de su suegra con alegría.
Mi amiga es un encanto y muy buena gente, y se merece a unos suegros que también lo sean. Sus suegros me parecieron muy buenas personas y muy agradables, y seguro que también merecen una nuera como mi amiga. Eso facilita las cosas, pero no le resta ni un poquito de belleza a la escena que contemplé el otro día.
(Si me he puesto muy moñas, decídmelo)
lunes, agosto 25, 2008
MÍSTER LEXATÍN
Yo tuve una amiga que se llamaba paz;
yo siempre estaba en paz y ella en mi interior,
y yo le daba guerra y luego la dejé...
Su prima Valeriana la sustituyó.
Ella me consolaba, volví a dormir bien,
pero al fin fui tan malo que no pudo más;
no fue cosa de ella, que fue de los dos,
pero me quedé solo con mi soledad.
Y entonces lo descubrí,
yo nunca fui más feliz...
Ven a mí,
Míster Lexatín,
Orfidal,
que me siento mal.
Tú me quitas la angustia existencia
y contigo puedo dormir del tirón,
de noche y cuando tengo que trabajar
me relajas, relajas un montón.
Ven a mí,
Míster Lexatín,
muac, muac, muac,
te quiero Prozac.
Si me ataca algún infarto neuronal,
tú me agarras y me llamas tontorrón,
me susurras y de un golpe magistral
quedo groggy y tú ganas por KO.
Ven a mí,
míster Lexatín,
gracias a ti,
vuelvo a sonreír.
A tu lado ya no temo la ansiedad,
me proteges de ese estado de terror,
me convences de que deje de pensar,
y atontado ya me duermo en el sillón...
Si estoy como un cromo
aplastado en mi álbum,
me acuerdo y me tomo
un potente valium.
Son "rerum novarum"
que al urbi y al orbe
dan, como el tranxilium,
una paz enorme.
Ven a mí,
Míster Lexatín.
Orfidal,
que me siento mal,
muac, muac, muac,
te quiero Prozac,
tran, tran, tran-
xilium, valium vaaaa...
Ven a mí,
Míster Lexatín,
chiquitín,
¿quién te quiere a ti?
(Omitimos el archivo sonoro para conservar el anonimato de audio del autor, que siempre da más misterio)
viernes, julio 04, 2008
NO QUIERA EL OLMO DAR PERAS
fuerte, duro, resistente,
pertenecer a la tierra,
echar raíces.
Y a veces, mientras vuela,
siente envidia.
El árbol no le envidia,
porque no le ve volar.
miércoles, junio 18, 2008
ALMA DE LADRÓN
La cosa, en resumidas cuentas, es que este verano, cada vez que tenía que hacer la compra y pasar por el trance de hacer una lista e ir llenando el carro sin que se me olvidara nada, me asaltaba la idea de un juego. Ello consistiría en, aprovechando un descuido de su dueño, llevarme un carro lleno al azar, cualquiera que fuera, de esos que se dejan aparcados mientras espera uno en la cola de la pescadería. Después, uno mismo debería, claro, adoptar los hábitos alimenticios de la persona robada, que si es tan poco cuidadosa con su alimentación como con su carro, mal vamos. Pero uno habría hecho la compra semanal en cinco minutos. El componente ético filosófico de este juego es: ¿se trata de un robo? Es curioso, porque, al llevarte el carro de dentro del super, tienes que pagar tú el contenido en caja, luego no es estrictamente un robo; sin embargo, hay perjuicio en la persona robada que ha invertido un esfuerzo y un tiempo... ¿Seguro que no he escrito esto ya?
La variación que se me ha ocurrido hoy ha sido al entrar en un out-let para comprar una chaquetilla de verano, encontrar una a mi gusto, probármela, y ver que no hay nadie en caja para cobrarme y que la tienda está aparentemente vacía. Sí, lo confieso, he pensado en llevármela por la cara. Caminando tranquilamente, como quien no hace nada malo. ¿Nadie cobra? Pues me voy. Sólo de pensarlo, el corazón me ha empezado a palpitar (normalmente, está quieto, mi sangre circula por algún tipo de inercia). He saludado en voz alta en plan "Que quede claro que yo he hecho lo que he podido", y al cabo de un rato ha aparecido una chica. Me hubiera dado tiempo a irme al coche con la prende y volver tres veces. Cómo me arrepiento. Pero llega ahora la disquisión filosófico-contable: Si robas una prenda de 29'90 euros (lo sé, me he vuelto loco) de precio final después de varias rebajas, pero cuyo precio inicial era de 145 euros (que eso ya era un robo en sí), ¿qué valor económico tiene tu delito: 145 ó 29'90?
martes, junio 17, 2008
CIEN, CON LETRA
Comencé a escribir este blog el viernes 31 de marzo de 2006; luego he tardado dos años, dos meses y quince días en llegar a cien. Muy rápido no he sido. Contando que cada año tiene cincuenta y dos semanas, y que el trimestre tiene trece, y de este último no he consumido las dos últimas, habré tardado un total de... ciento cuatro más once... ciento quince semanas. Claro que, teniendo en cuenta que en los dos veranos transcurridos desde que comencé, he estado un mes y medio perdido en cada uno, tres meses en total, o sea, trece semanas, tenemos que de vida útil blogueril he tenido ciento dos semanas, para cien entradas (ciento uno, si contamos con ésta, que al fin y al cabo estamos a diecisiete, y casi se puede decir que entra en las once semanas del último trimestre).
En resumidas cuentas, que promediando los momentos de semiinactividad con los más fecundos, me sale una media de casi una entrada a la semana; en concreto 0'98 entradas si contamos hasta la cien, y 0'99 si contamos también la ciento uno. Para ser un bloggeur (blogguer-amateur), no está demasiado mal.
Quizá vaya siendo hora de reponer mis enlaces (aunque sólo sea por ser agradecido con los blogs que me mencionan y con aquellos que han despertado mi interés), el contador de entradas que tantas satisfacciones me ha dado (ay, lectores tímidos, ¿por qué no dejan su firma en el libro de visitas, aunque sólo sea por saludar), poner etiquetas (¿cómo mi personalidad archivera ha podido evitar hasta ahora a esta herramienta?) y tratar de incluir nuevos contenidos (¿tal vez archivos de sonido?, ¿mis propias canciones, quizás? Pudiera ser, pero no cuenten con ello por si acaso).
Lo de la profesionalización lo veo lejos. Cuando Juan Liverpool-Madrid lo consiga, que se lo curra mucho más, quizá me plantee emularle (cambiando, eso sí, la camiseta de los reds por la chaqueta del pijama).
domingo, junio 15, 2008
VIOLENCIA DE GÉNERO
E incluso de número. El de teléfono para maltratadores. Cuando tengas ganas de pegar a alguien, primero cuenta hasta diez. O mejor marca el novecientos diez. Se ve que con las tortas que pegan los fanfarrones se hacen las gaditanas tirabuzones (en el cable del teléfono).
Le dedico unas sevillanas a la ministra:
Mírala cara a cara, que es una miembra;
que es una miembra,
mírala cara a cara, que es una miembra;
y cuando abre la boca la Lengua tiembla.
Esa Bibiana, esa Bibiana, esa Bibiana,
habla como le sale y le da la gana.
Parafraseando a Unamuno: ¿Bibiana Aído? Será Bibiana Aída. Y si no, ¿dónde está la concordancia? Pues nada, más violencia de género.
viernes, junio 13, 2008
ADIÓS, AMIGO
lunes, junio 09, 2008
ME MIRO EL OMBLIGO Y BENDIGO AL MUNDO
A veces uno se explaya
y el lector calla.
Vaya, vaya.
2. MI PROPIO COMENTARIO A MI ENTRADA DEL DOMINGO 8
Yo que quería evitar hacer del blog un Querido Diario, y lo estoy convirtiendo en un Querido Curriculum.
3. ¡RAYOS, ESTOY ENTRANDO EN UN BUCLE EGOCENTRISTA!
¡Salgamos de este agujero negro!
4. HAIKUS MODERNISTAS A LA MANERA DE CARLOS MARTÍNEZ AGUIRRE, SI SE ME PERMITE LA COMPARACIÓN.
Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.
El suelo donde pasa
nunca lo pisa
porque no pesa.
Ni se sienta en la silla.
Cual mariposa,
sólo se posa.
Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.
Madruga sin rencores,
tan bien dispuesta
como las flores
e igual de fresca.
Se ve que no le cuesta,
que no hay temores.
Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.
Trabaja sin trabajo;
es su carácter
así de majo.
Feliz la felicito:
Lo hace usted todo
tan facilito.
Señorita Alegría,
con su sonrisa
me alegra el día.
5. ES DE BIEN NACIDO
Agradecimientos y bendiciones para quienes últimamente han compuesto mi paisaje. Y si volvemos a encontrarnos...
¡por Dios, que hayan cambiado los fluorescentes en Cuatro!
domingo, junio 08, 2008
HAGO NOTAR A MIS AMIGOS CÓMO ME ACUERDO MÁS EN FECHA DE SUS CUMPLEAÑOS QUE DE LOS MÍOS PROPIOS
Después diciembre, igual. Nadie comentó que se cumplían diez años de los primeros Premios Arte Joven de la Comunidad de Madrid, en 1997.
Pasó febrero y tampoco nadie celebró el décimo aniversario de la lectura en el Ateneo de Madrid de Memorias de un seductor sin gancho, a cargo de Nuria Massa y un servidor, con notable éxito de público.
Hace unos días, por cierto, me encuentro - me encuentra ella más bien - con Nuria por los pasillos de la tele. Según ella, estoy igual. Mentira, entonces no llevaba barba. Ella sí igual. De guapa, pero con un niño más. Enhorabuena.
Esto me ha hecho recordar, y no pasará este mes sin que comentemos que el día 4 de junio de 1998 se presentó en sociedad, en la Feria del Libro de Madrid, la edición de La Avispa.

Anécdota: debió de ser la única presentación de libro en el mundo en la que uno de los presentadores habla mal de la obra. Dijo que era irrepresentable y no debería haber sido premiada. Otro la alabó, entroncándola con el teatro moderno de Checoslovaquia (¿?), o por ahí.
Al año siguiente, el grupo de teatro El Apagón, del Instituto Príncipe Felipe, dirigido por Celia León, hizo una encantadora versión. Aunque ya se sabe cómo son los grupos de teatro de instituto, que con tal de llevar la contraria, representan lo irrepresentable.
Al otro año, el grupo de teatro universitario Los Malogrados, dirigido por Nacho Cervantes, hizo otro montaje lleno de swing y elegancia, en la línea fría y abstracta de su autor.Sana satisfacción de uno; agradecimiento y bendiciones para todos ellos.
Otros grupos de teatro aficionado la han representado aquí y allá sin avisar al autor, y éste lo ha sabido a toro pasado por alguna reseña allá o aquí, o incluso porque La Avispa consiguió un vistosísimo cartel del grupo de teatro La Máscara de la Universidad Pontificia de Salamanca.
III. NOCTURNO MELANCÓLICO.
8. Parolino en cinta, recita/canta, interrumpiendo la acción.
Siempre buscó mi incansable inmodestia
algo a su altura, detrás no hubiera más.
Tranquilo reposaba, pensando que jamás
encontrara tal bella que saciara mi bestia
- En sentido figurado lo de bestia y saciar -.
Cuando mira, por fin, que hete aquí que te hallo,
y con tu hallazgo hallo todo lo que hay que hallar.
Un duro golpe al corazón certero
me hace sentir, mi amor, cuán grande era mi fallo
- Quizá no al corazón, quizá exagero -.
Allí pierdo el papel, me puede el nervio,
mi yo más pasional vence al soberbio,
y a la hora de dormir, doy vueltas en la cama,
como hace todo el mundo cuando ama
- Sólo que yo solo: ese es el quid del misterio -.
Y ahora, ya ves, hasta pierdo el sueño,
como años atrás, cuando era pequeño.
Pienso en ti, mi amor, en tus claros ojos,
tu carácter fuerte, tu fruncido ceño,
tu rápido pronto, tu constante enojo,
frente despejada, toda inteligencia,
pienso tu presencia, tu ausencia, tu esencia,
tu elegante porte con que siempre vas...
En fin, amor mío, lo buena que estás.
Aprovechando este fortuito encuentro,
piensa un poco en mí, luego un poco en ti;
mira en tu interior, mírate por dentro,
y ya que lo has hecho, piensa ahora en los dos
- A ver si es que hay suerte y dice que sí -.
Y ya que te he visto y he ido de ti en pos.
y, lo que es singular, me gustas tanto,
no repares mientes en cuánto yo valgo,
escúchame una cosa y dime sin espanto:
¿Por qué no nos casamos... o algo?
(Parafraseando a los Álvarez Quintero: Dios mío, ¿y ése era yo?)
sábado, junio 07, 2008
miércoles, junio 04, 2008
PARADOJAS, ZARANDAJAS Y PENSAMIENTOS AL AIRE
Soy buena persona y tengo algunas buenas cualidades, pero me comporto mal por modestia, para no alardear.
Parezco del siglo XIX, pero soy un hombre de mi tiempo. Unos piensan en lo que hicieron o dejaron de hacer ayer, otros en lo que harán mañana. Incluso algunos las dos cosas. Yo vivo el único tiempo que tengo: el presente.
El lujo no es tener mucho dinero sino no tenerlo que contar.
La llave del lujo es la austeridad.
Sólo un lujo en mi vida: el techo solar de mi Honda Civic del 92, siempre segundas manos. Se disfrutó, no lo echo de menos.
La verdadera transgresión es cumplir las normas para que te dejen cumplir las leyes.
El deportista Agustín H, compañero de aquella clase de Tercero de BUP de letras, ingenuo, dijo:
"Sé de sobra
que nunca tendré obra,
pero dejadme que me crea
lo imposible que yo sea".
Poeta, Agustín.
Poeta quien no condiciona su vida a un trabajo. Poeta Álex. Tal vez yo.
viernes, mayo 30, 2008
TITULADO
Me equivoqué. Hace poco, haciendo una búsqueda, me encontré por casualidad con el blog de un compañero que usaba una plantilla igual que la mía (thebrilliantsideofthesun.blogspot.com Un saludo, Javi) y descubrí que él ¡sí tenía títulos! ¿Cómo era posible? Seguramente, sin querer, al hurgar en alguna cosa del blog había tocado algo y le había quitado la capacidad de titular a mi plantilla.
La solución estaba clara: engañar a blogspot diciéndole que quería cambiar de plantilla y volver a colocar la misma (que es la que me gusta), como por primera vez, reiniciándola. El problema es que iba a perder una reciente actualización de mi relación de enlaces y mi recién estrenado contador de visitas, el juguetito de autosatisfacción más perverso jamás creado.
Me arriesgué y perdí. Perdí estos detalles personales, y no recuperé título alguno. Pero no me resigné, he seguido buscando y hoy, por fin, he encontrado que hay un apartado de configuración personal en el que, no sé por qué, tenía marcado que yo no quería poner títulos. Lo he cambiado, claro. Y luego, con toda mi santa paciencia, he ido editando todas mis entradas, una por una, para que el título estuviese donde tenía que estar: titulando.
Mi blog ya tiene estudios: es titulado.
jueves, mayo 29, 2008
EL ÁRBOL, LA SOMBRA Y EL SOL
Seamos todos el árbol.
En cuanto a Lucía, no se lo digáis, pero tampoco es el árbol.
Es el sol.
martes, mayo 27, 2008
ANIVERSARIO OLVIDADO
- ¿Pero tú crees que esto es para hacerlo en la facultad? (sic, a seis días del estreno).
- Hemos dicho que la íbamos a hacer, y la hacemos.
Y así sucede, pese a que el día anterior no se puede ensayar porque no han retirado una mesa de conferencias del escenario, pese a que las luces no funcionan y hay que actuar sólo con la lejana luz natural del exterior, pese a que el puente de San Isidro y los próximos exámenes finales desalientan al público. Ante un reducido, aunque selecto grupo de personas, el 16 de mayo de 1990, a las 12'30 de la mañana, un perchero de oficina, por la magia del teatro, se convierte en palmera. Ha nacido Robin Hood Crusoe.
LA PALMERA ERA UNA PALMERA.
A DECIR VERDAD, ERA LO UNICO QUE ERA.
NO ERA UN PINO, NO ERA UN ABEDUL.
LA PALMERA ME DABA DABA DU.
ESTRIBILLO: DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA LA PALMERA,
DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA DU.
DABA DU, DABA DU.
LA PALMERA A NADIE LE ASOMBRA
QUE ME DIERA, QUE ME DIERA SOMBRA,
LA PALMERA, PUES, ME DABA SOMBRA;
LA PALMERA, PUES, ME QUITABA LUZ.
LA PALMERA ME DABA DABA DU.
ESTRIBILLO: DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA LA PALMERA,
DABA DABA DABA DABA DABA DABA,
DABA DABA DABA DABA DU.
DABA DU, DABA DU.
LA PALMERA NO ERA UNA CUALQUIERA.
NO HABIA FORMA, NO HABIA MANERA
DE QUE ME DIERA, DE QUE ME DIERA MADERA,
PUES SU TRONCO, YO NO SE SI TÚ
TE HABRAS PERCATADO,
ERA TODO DE HIERRO FORJADO.
ME DABA DABA DU.
viernes, mayo 23, 2008
TIEMPO AGITADO
La semana pasada contacto con mis dos primos para felicitarles el cumpleaños (40, ellos me siguen), con dos días de diferencia, y un poco después, mi tía.
¡Voy a un concierto de pop-rock! ¡Yo!
Me encuentro con un excompañero con el messenger abierto, y hablamos después de tiempo (bueno, la verdad es que no hay semana que no nos dejemos recados en nuestros respectivos blogs, pero esto es otra cosa). A resultas de eso, mañana, reunión-cine de excompañeros.
Otro antiguo amigo que me localiza en el blog y contacta conmigo, ayer hablamos. Nos veremos también.
Me presentan a una amiga por SMS-email-blog. Un saludo.
Me pongo en contacto con otro excompañero para un asunto de ruedas. Conoceré a su nueva hija pronto.
Y mi amiga la canaria que viene a Madrid para una boda. Quedaremos un día.
Y mis amigos de siempre que no veo nunca. Nos vamos a ver.
Y lo que no cuento (aunque tampoco me he dejado mucho, la verdad).
¡El ermitaño sale de la cueva!
Y sin embargo, estoy constipado, tal vez no pueda hacer lo importante.
El ermitaño vuelve a la cueva.
"¿Tiene los noventa?" ¿Cómo que si tengo los noventa? ¿No será más fácil que tú tengas una única moneda de 10 céntimos, tonta de los cojones?
domingo, mayo 18, 2008
LAS RENTAS DE LA RENTA
Me da cierta aprensión este proceso, como si el más mínimo error pudiera disparar todas las alarmas en la Agencia Tributaria, y se pusiera de inmediato un procedimiento inquisitorial para desposeerte de todo. Pero entiendo que uno debe ocuparse de sus cosas. Hace un par de años o tres, en que me salía a devolver, no me lo pagaron y me mandaron una declaración que corregía - a su favor - la mía. Comprobé que todo era correcto, la acepté, y todo se resolvió sin derramamiento de dinero.
Me asustó un poco pensar en cómo la había podido hacer tan mal y pensé en encargársela a un profesional, pero finalmente me decidí a volver a hacerla, con más cuidado si cabe. No me resigno a pensar que no puedo rellenar una declaración de la renta que son sólo sumas, restas y reglas de tres. No puede ser tan difícil. Y en todo caso, si no les gusta la mía, que me manden la suya, como esa vez.
Y, como de todo hay que sacar partido, la declaración del 2007 ha dejado para mí dos reflexiones que paso a compartir.
CONTABLE A OJO
Qué sorpresa la mía al comprobar que, al final, la cuota resultante es la que yo mismo, en mis pensamientos, había calculado sólo recordando más o menos las cantidades ingresadas y las retenidas, y comparándolas con las del ejercicio anterior.
También he acertado el tipo resultante, con una diferencia de unas décimas. Y, antes que eso, previendo los ingresos totales, ya me había anticipado durante el año a pedir en el trabajo que me rectificaran la retención.
¿Debo preocuparme porque haya un pequeño contable dentro de mí? Espero que no. También me ha sido útil para tomar decisiones, y, junto con ciertas dotes adivinatorias, cuantificar y asumir el coste de un destierro.
Matizo: la cuota resultante de mi declaración no es exactamente la misma cantidad que yo había calculado a ojo. Hay un error de un 5%. A mi favor, además. Tengo que pagar un poco menos de lo que esperaba. Soy un 5% más feliz.
EL PRECIO DE LAS COSAS
Al calcular lo que hay que pagar, hay un momento de terror, cuando ves una cantidad exagerada y, de pronto, no recuerdas que ya has pagado mucho dinero con las retenciones que te han hecho en el trabajo (dinero que no ves, bolsillo que no se resiente) y que aún te tienes que desgravar la hipoteca. Aun en esos momentos he procurado mantener una actitud abierta y agradecida.Doy gracias porque, con mi proverbial prudencia, consigo no vivir al día, y hoy podría incluso afrontar esa cantidad. Doy gracias porque los impuestos, grandes o pequeños, justos o injustos, son siempre un porcentaje de lo ganado; es decir, que si debes pagar tanto es porque has ganado eso y más. Y cuando finalmente he comprobado que mi cuenta pendiente con Hacienda estaba casi saldada... he dado muchas más gracias.
Dice el Maestro que todo tiene un precio. Y podemos darnos con un canto en los dientes por que el ganar dinero se pueda pagar con parte de ese dinero. De modo que, si este año la declaración me ha salido positiva... eso es positivo, ¿no?
jueves, mayo 08, 2008
ALEJANDRA
Alejandra.- Tempera sobre piedra y sobre papel, sobre soporte de bandeja de metal.
Para mi sobrina, de 3 años. Lo primero que ha hecho ha sido intentar desprender las piedras de la bandeja. Bendito pegamento de montaje.
Hecho a ratos. ¡Dos meses con la casa empantada!
sábado, mayo 03, 2008
GANAS DE NÍSPERO
Por su alegre color naranja, su particular sabor, entre ácido y dulce, sin empalagar ni rechinar los dientes, lo fácil que es de pelar, la poca piel y mucha carne que tiene, porque sus huesos están aislados y no entorpecen al comer, aparte de ser lo suficientemente grandes y duros para distinguirlos. Son suaves también, además, los huesos, como el propio níspero.
Por su época. El níspero es primavera, pero sabe a verano, a buen tiempo, al igual que estos primeros calores traicioneros que pronto se irán también te dicen que ya debe de haber nísperos en la frutería.
Por su escasez. Ay, duran tan poco... Apenas dos meses. Tienen un algo de especie en vías de extinción que hay que proteger. Paradójicamente, comiéndonoslos.
Porque es la única fruta que he comido del árbol. Una casa que habité en Málaga en una ocasión tenía un níspero (y un jardín, claro, el níspero no iba a estar en el cuarto de baño), eso puede haberme despertado simpatías por ambos nísperos, árbol y fruto.
Es tan preferida para mí esta fruta que ni siquiera sé sus propiedades. La naranja y el kiwi ya sabe uno que tienen vitamina C, el plátano potasio, y que da energía, la papaya que es el mejor complejo de oligoelementos (o algo así), seguido de cerca por la piña y el melón... ¿Pero el níspero? Dime, oh, Google, para qué vale un níspero.
Por eso, desde que han aparecido hace un par de semanas, quizá tres, cada vez que voy a la frutería compro nísperos y me aseguro de tener siempre en casa. En casa, sí, ahí los tengo, pero ¿cuándo me los como? Porque la fruta que troceo en mi muesli del desayuno es ya, desde hace tiempo, por merecimiento propio, la papaya (en verano, por una política de rotaciones, la cambio por el melocotón, pero eso es otra historia), y luego me voy y no estoy en casa en todo el día. Y el níspero, pese a sus múltiples cualidades, no es una fruta de sacar mucho a la calle. Al trabajo me llevo dos piezas: un plátano para media mañana, que además de servirme de gran aporte calórico , ¡no pringa! Y por la tarde, una manzana, siempre de mayor tamaño que el mayor de los nísperos de que pueda disponer. Sí, podría cambiar la manzana por dos o tres nísperos, pero ¿y lo que me pringaría? Reconozcámoslo: un trabajo no es una cocina, y hay que ser discretos, limpios y cuidadosos con las cosas que comamos en él. También, claro, hay una parte de rutina. ¿Es buena en este caso la rutina o debería romper con todo y liarme la manta a la cabeza? Me llevo nísperos al trabajo, ¡y a la mierda el mundo! No sé...
El caso es que aquí me he encontrado esta mañana, en la frutería (bendito sábado laborable en que poderme abastecer) frente a los carísimos nísperos (que esa es otra), dudando cual Hamlet si comprar o no comprar.
¿Compré o no compré?
Les dejo con la duda y con este dicho popular:
Quien nísperos come y bebe cerveza,
y espárragos chupa y besa a una vieja
ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Pero si los nísperos son dulces, fresca la cerveza,
tiernos los espárragos y madre la vieja,
Come, bebe, chupa y besa.
(La segunda parte en entredicho; sabía que existía, pero mi padre no la recordaba bien, la he buscado en Google y he encontrado una discusión entre dos versiones; como la otra reivindicaba el inchupable espárrago triguero, me he fiado más de ésta. Curiosamente, me he encontrado a mí mismo en la página de comentarios, porque ya entré hace tiempo y, como no copié o no he encontrado los versos, he vuelto a hacer una búsqueda y de entre todos los sitios a los que podía haber acudido, ¡he ido al mismo! Misterios del universo. Gracias, en todo caso a anónimo y a jaio, en jaio-la-espia.blogalia.com).
Aquí, los nísperos restantes de la semana pasada que me voy a comer en cuanto termine el post:
jueves, abril 17, 2008
CONFESIONES: MI VIDA AMOROSA
Me levanto a diario con amor. Con un poco de sueño también, claro, que con amor sacudo. Con amor me preparo un desayuno que ha de darme energía para el cuerpo, me ducho y visto luego, y hago con entrega mi tarea. Bajo a la calle, y me admira tener a mi disposición un coche, doy gracias mentalmente a mi benefactor, que lo puso en mi mano, y al orden universal que reservó mi hueco en la noche anterior, aunque tuviera que dejarlo en un paso de cebra de momento, para bajar después a cambiarlo de sitio.
Cuando llego al trabajo, aparco con amor, que amor es escoger, entre dos sitios, aquel que es más pequeño, dejando libre el otro a un coche más largo que pueda llegar luego. Camino entre adosados, escucho pajarillos y con amor recibo al sol que me deslumbra y la lluvia molesta y necesaria, cuando viene. Al entrar saludo al de seguridad, con... digamos simpatía, no se me entienda mal.
Con amor y cuidado me reviso la prensa, buscando las noticias más graciosas. Trabajo con amor, y con humor también, lo pide el puesto. Con amor intercambio palabras a millones y opiniones opuestas con mi buen compañero que me gana la mano por el nombre, pues se llama Amador, y dejo que al final sea él - así lo quiere- quien en nombre de ambos encaje las enmiendas y críticas feroces que el jefe nos dedica, quizá sin mucho amor. Y yo le escucho atento, pero sin comprensión (porque a veces no hay alma que le entienda), igual que lo haré cuando lleguen elogios (pues no sólo de amor, que también de ilusión vive el guionista).
Si se nos hace tarde, acepto estar pringando hasta las tantas, y tomo la penumbra y el aire viciado de esta redacción limpia como no ha habido otra cual si fuera mi casa (cada sitio en que estoy es cada vez mi casa). Agradezco incluso el no salir muy pronto y librarme por tanto de atascos infernales. Así puedo, además, llevar a compañeros y aligerarles un poco la carga de la vuelta. Yo agradezco también su compañía, su charla o su silencio, que justifica además que saque el coche y comparta entre varios mi cuota personal de contaminación, mal karma. Si no tardara el doble en tren o en autobús podría amar al planeta un poco más. Mis compañeros, me temo, me odiarían.
Y cada vez que luego llego a casa, también es amor la ciega confianza que pongo en encontrar plaza de aparcamiento. No la hay a la primera, mas sé que encontraré en la siguiente vuelta, en que tampoco hay, en la tercera, cuarta, o en la que ahora proyecto mentalmente. Odio, y lo sé, no debería, a todos los capullos, cabrones, hijoputas, que conducen el coche justo anterior al mío y me quitan los sitios antes que llegue yo. Y mi venganza es saber que, pese a todo, el cosmos me protege y aparcaré hoy también, una vez más.
Con pereza es frecuente y con esfuerzo siempre, hago después en casa mi tarea. Con amor, por supuesto, ésa es la cosa. Me preparo la cena - ya está descongelada, lo previne amoroso el día anterior -, y la ceno mirando con amor la tele, prefiriendo a menudo algún canal, pero sin despreciar por ello el trabajo de otros (mentira, lo sabéis, mentira y gorda). Me acuesto con frecuencia un poco tarde, con amor a la almohada y confianza en dormirme tranquilo y despertar mañana, y hacer mi cometido como siempre o mejor.
No cambio mi semana por la que vive un conde. Amo los viernes pues no trabajo ya para sobrevivir, aunque para vivir trabaje más que nunca, y, por tanto, los jueves, que sólo queda un día. Los miércoles también, porque mañana es jueves; los martes que encarrilan la semana, e incluso amo los lunes porque, por qué negarlo, mi trabajo me gusta, y, fuera ya de bromas, me entrego cada día a hacer lo que me toca, responsable y dispuesto. Sábados y domingos, que trabajo lo mismo o más que un viernes, y son mis favoritos, quiero no distinguirlos y amarlos por igual que a cada día, pues todos son mis días, y de alguna manera soy el padre de todos e hijo de cada uno.
Sigo mi recorrido por mi vida amorosa, y he de decir que amo, ¿os asombra?, la plancha. Es un amor, confieso, que es bastante infrecuente, y ha de saltar barreras que parecen gigantes. Me da mucha pereza, decirlo me avergüenza, sólo sacar la tabla, y lo dejo y pospongo para luego, después, mañana, otra semana... y a veces hasta un mes. Pero cuando lo hago pongo atención y amor. No digo yo que planche, ni mucho menos, bien, pero sí que hago bien cuando yo plancho. Estoy, con todo, lejos de ser un ser perfecto. Mi corazón se entrena, pero le falta tiempo, y aun alberga algún odio en sus rincones. Como digo lo uno, también diré lo otro. Hay algo que no amo y no hago con amor. Lo sé, voy a cambiarlo, pero al menos ahora de momento podéis señalarme censores con el dedo. Confieso y me arrepiento: odio limpiar.
domingo, abril 13, 2008
RECOMENDACIÓN: PLAN AMÉRICA
¿Sabíais que la estrenaron el lunes pasado en TVE 1? Parece que mucha gente ni se enteró. El lunes por la noche la ponen otra vez, y quién sabe si más veces. ¿No se hacen buenas series españolas o es que siempre queremos ver el mismo tipo de serie? Plan América se merece una oportunidad. El lunes, a las 22:00 en TVE 1.
