viernes, noviembre 20, 2009
LA PELUQUERÍA CHINA
Cuando héte aquí que, unas semanas atrás, me dan en mi barrio un papel anunciando la inauguración de una peluquería unisex. Eso no es en sí una ventaja. Las mujeres van más que los hombres a la peluquería y, si tenemos que compartir la atención, es frecuente que haya que esperar turno o, incluso, pedir hora, lo que va contra mis principios. Yo tardo en decidirme a cortarme el pelo, pero cuando me decido y encuentro el tiempo, tiene que ser en ese momento. Además, es sabido que en las peluquerías ambisexuadas, los hombres nos dejamos menos dinero que las mujeres y, por tanto, somos clientes de segunda. Sin embargo, dos detalles despertaron mi curiosidad. Uno, que tanto el repartidor como el nombre del local eran inequívocamente chinos, y dos, que los precios eran ostensiblemente baratos. En días posteriores tuve ocasión de localizar el negocio, constatar su buen aspecto, y tomar nota de que está atendido por mujeres. Esa experiencia no me la podía perder.
Podría haber esperado un poco más, pero ya se cumplían más de tres meses y mis puntas comenzaban a hacer volutitas sobre las orejas. La expectativa de una incierta entrevista de trabajo próximamente, y la posibilidad de que, de pronto, no vuelva a disponer tan alegremente de mis días, me terminó de empujar.
Premeditadamente no me lavé la cabeza, para acceder a la tarifa 2 de caballeros: lavar y cortar, 8 euros. Al entrar al local, en primer término, una china joven y atractiva le hacía las uñas a una clienta. A la derecha, otra, con el pelo teñido de tono rojizo con las piernas separadas y detrás de una mujer, parecía estar montada sobre su espalda tratando de domarla. No era así: estaba sentada en otro taburete. Aunque igualmente parecía que trataba de domarla. Una tercera chica, algo más mayor que estas dos, terminaba en ese momento con su clienta, y se dispuso a atenderme. Parecía haber entendido perfectamente que quería lavarme y cortarme el pelo, pero me invitaba a sentarme frente a una mesa sin lavabo que me desconcertaba. Obedecí y encontré que la orden era correcta: me puso el campú sin mojarme la cabeza, y luego, con un botecito de agua, me fue echando chorritos para hacer espuma. La temperatura del agua y el tacto de las manos eran igualmente fríos. La chica se entregaba a su trabajo con dedicación, pero en lugar del suave masajeo capilar que uno esperaba, me estaba dando unas friegas tan fuertes y enérgicas que casi parecería que quisiera sacarme la cabeza de los hombros. Yo suspiraba por que terminara el lavado, pero, al no ver una triste pila delante, no tenía ni idea de cómo pensaba aclararme o si, simplemente, pensaba retirarme la espuma con la toalla.
Mi peluquera por fin dejó de sacudirme el cráneo y empezó a secarse las manos en la toalla que tenía sobre los hombros. Quizá con demasiada fuerza, pues sus manos penetraban en mi espalda. Al tercer frotamiento, me di cuenta de que no era accidental. Seguía haciéndolo igual, y continuaba sus manipulaciones más abajo, haciéndome separarme de la silla para poderme masajear toda la espalda. Mis recelos me impedían relajarme. ¿A qué venía tanto sobo? ¿Acaso era un servicio extra con el que redondear al alza el precio del corte de pelo? ¿Pretendería ofrecerme, como hace poco leí en las noticias, un "final feliz"? Dudé incluso si enfadarme, pero, entre lo mal que me sale y que el brusco zarandeo no me resultaba del todo desagradable, me conformé con un gesto de sorpresa, encogiendo los hombros y volteando las manos hacia el cielo en búsqueda de explicación. La peluquera masajista, a por uvas, siguió a lo suyo, pasándose ya al plano personal en la conversación (como no podía ser de otra manera a estas alturas): "Mu delgado tú", "mucho hueso", dijo. Se rió, y pasó a darme golpes con los cantos de las manos en la zona dorsal de la espalda.
Ahora ya sé lo que siente un coche al pasar por un túnel de lavado, pero, como todo llega, también mi paliza terminó y me pasó a un lavabo que estaba tras una columna. Allí, en dos segundos, me vertió agua calentita del grifo sobre mi espumoso pelo. Por fin algo se aclaraba en mi cabeza. Pero, como parece que se había propuesto convertir un simple corte de pelo en una gymkana alegórica de la vida, no podía brindarme dos estímulos positivos seguidos. Tras el acalarado, vino el secado, con una toalla que olía no sé si a gambas o a esas empanadillas chinas que no me gustan ni en los restaurantes. ¿Dim sum se llaman?
Con la toalla me pasó, ya sí, a la silla de cortar, donde mi simpática amiga quiso emular el modo occidental de cortar el pelo: dando conversación. No soy yo muy partidario de ello, pero al menos no hablamos ni de política ni de fútbol. Mi maternal peluquera se interesó por si yo comía bien, pues le parecía que debía de comer poco, me preguntó si tenía hijos y, a renglón seguido de decirle que no, dedujo que estaba soltero (¿por qué no podría yo estar casado y no tener descendencia? Me intriga esta china), investigó si tenía novia y, al saber que ni siquiera, ya entró a saco a aconsejarme que me buscara una chica para que me diera bien de comer. Yo un poco protesté, diciéndole que yo mismo me cocinaba y que comía bien, pero no quise insistir demasiado. Tal vez quería presentarme a su sobrina Mari-Lí y no quería yo quitarle las intenciones. Vanas ilusiones las mías.
En unos momentos, todo pareció embarullarse. Una china hablaba por teléfono en su idioma, al poco entraba un chino macho en el local, y se ponía a hablar con mi peluquera. Terminaban y al rato la china pelirroja se acercaba a nosotros y se sentaba en la encimera a charlar con ella y echar unas risas animadamente. Juan Liverpool, Lover, Luismi de La Tira y todos los fans de Seinfeld me entenderán si les digo que me sentí como Elaine en el episodio de las manicuras coreanas. Afortunadamente, pude controlar mi susceptibilidad.
Entre tanto, mi china preferida me cortaba el pelo, sin prisa, pero sin pausa; sin pausa... pero sin ninguna prisa, y pasándome el peine por la cabeza como si quisiera ararla para plantar patatas. ¿Por qué en mi imaginación me había elaborado la absurda idea de que una peluquera china sería suave y delicada? Y lo peor es que no terminaba nunca. Llegó un momento en que me preguntó: ¿Así ya? A mí me parecía que no se me podía cortar más el pelo y le dije que sí, deseando irme, pero ella, perfeccionista hasta la exasperación, volvió a retocarme alrededor de las orejas y a cincelarme toda la cabeza con el peine. Paso por alto el detalle desagradable de que, de vez en cuando, me parecía percibir el olor de su aliento y me hacía añorar el de la toalla que olía a gambas. Y no dejaré de mencionar el alivio que sentí cuando, por el espejo, vi en el extremo opuesto de la peluquería, a la china pelirroja propinándole a una nueva clienta un masaje similar al que había recibido yo antes. Parecía, pues, que era una gentileza de la casa para todo el mundo.
Finalmente, todo terminó, y bajé de la silla como quien baja de la noria del parque de atracciones, aunque aún me esperaba cualquier cosa a la hora de pagar. Pero no, fueron los ocho euros que marcaba la tarifa. Ese fue, seguramente, el único punto en que se cumplieron mis expectativas. Pero no me arrepiento: en mi anodina vida, pude vivir en menos de una hora, toda una montaña rusa de emociones: de la sorpresa al desconcierto, pasando por la diversión, el agrado, el disgusto, el placer (poco) y el dolor (pequeño). Como Lope, diré “quien lo probó lo sabe” (y si no, ya se enterará). Aunque no sería del todo sincero si ignorara un cierto sentimiento de pérdida de inocencia que me invadió al salir. En mi corazón rondaba ya la idea vaga de que tampoco será ésta mi peluquería definitiva.
No obstante, no descarto volver.
martes, noviembre 10, 2009
SONETOS DEL FUTBOLISTA CONTRIBUYENTE
Pero la indignación no es estado habitual de mi carácter ni quiero yo establecerme en ella, sino usarla tan sólo de trampolín para espacios más elevados del espíritu. En este caso, me ha despertado el ingenio y la ironía para sacar adelante estos sonetillos satíricos que, a falta de mejor publicación, comparto en esta ventana con ustedes.
1
La ministra Salgado tiene vista
y ve bien lo que pagan los demás
y si alguno al pagar se queda atrás,
descuidad, que no se le despista.
A la caza está ya del futbolista:
“Los Agüeros, Henrís y Benzemás
tendrán que apoquinar un poco más”
ha dicho la ministra, que es muy lista.
Si se aprueba la norma, los fichajes
se comprarán un jet y harán más viajes,
que todo deportista que se forra
acaba, me lo dice la experiencia,
cambiando de lugar de residencia,
que, para ahorrar, no hay nada como Andorra.
2
A Kaká, que es un chico muy creyente,
Y trabaja en Madrid, no hace turismo,
lo quieren convertir, no al islamismo,
sino a que se haga un buen contribuyente.
Párate ya galáctico, detente,
deja de practicar el escapismo,
que hay quien paga cuarenta por lo mismo
por lo que tú tributas sólo veinte.
¿Por qué estos privilegios y prebendas,
que no tenemos nadie con Hacienda?
¿Tan grande es el poder que tiene el lobby
de extranjeros de ficha millonaria?
Que paguen por igual bramán y paria.
Que paguen ya Chygrynsky, e Ibrahimovic.
3
Parecerá ironía hacer pagano
a un Cristiano de nombre verdadero.
Mas si en tu sueldo cobras cinco ceros
el no pagar, Ronaldo, no es cristiano.
Si paga el socio y paga el canterano,
que tributen lo mismo los dineros
de los cracs millonarios extranjeros
es justo, necesario, sabio y sano.
Sin embargo, los clubes los protegen
y piden al Gobierno que los deje,
pues coinciden en el mismo mes de mayo
el final de la liga con la cuenta
del incómodo impuesto de la renta,
y temen en el campo algún desmayo.
4
La ley, que algunos llaman desatino,
la verdad es que a mí me reconforta,
pues ha podido unir a Joan Laporta
con el presi rival, con Florentino.
Los dos dicen lo mismo: “Estoy que trino”,
pues el chollo fiscal ya se les corta
(aunque a los clubs modestos, les importa
el tema poco menos que un pepino).
Y haciendo como han hecho buenas migas,
los grandes capitostes de la liga
se han propuesto el hacer acción conjunta:
con llevar, amenazan, un parón
a la más principal competición.
Se me ponen los pelos, ay, de punta.
5
Habrá en los equipos cambios de rol:
el defensa rompedor que era un paquete
se habrá de reciclar en un piquete.
Las cosas son así en el fut-ból
Y el delantero que ose meter gol
por tener fama y gloria como ariete
sólo obtendrá, y eso en un periquete,
el baldón deshonroso de esquirol.
Estará consternada la afición.
¿Qué pondrán los domingos en la tele,
para que al hincha no le dé un telele?
Algo inventará la televisión:
Si la liga de fútbol entra en huelga,
pondrán liga de fútbol. Pero belga.
6 (SONETO INVERTIDO)
Pero en todo este asunto hay un detalle
que hace que suene mal toda mi charla,
pues parece que hubiera algo que falle:
Si la huelga es en contra de un patrón,
¿cómo puede el patrono convocarla
y a quién quiere con ello hacer presión?
La idea que en el aire está sin fecha,
si lo piensa uno bien, a mí me pega
que salió del magín de un estratega
llamado Pellegrini, es mi sospecha.
¿A quién mejor que a él esto aprovecha,
que al cuello la camisa no le llega?
Semana en que la liga no se juega,
es semana también que no le echan.
martes, noviembre 03, 2009
EN QUÉ ESTARÍA YO PENSANDO
jueves, octubre 22, 2009
ONCE
Ahora, a ver si hay narices que comentarlos todos y volverme loco.
POR HABLAR
(Por cierto, para información sobre la gripe A recomiendo este link:
http://vimeo.com/6790193 )
YO TE QUISE
www.loctary.blogspot.com
El otro día me invitó a la “premier”, su primera exhibición en público. Me gustó, es muy divertido. El personaje principal es una chica a la que le gusta mucho cantar y se graba sus propias canciones “a capella”. Me he sentido un poco identificado, y me han dado ganas de colgar mis “Grandes Éxitos”, pero siento un cierto temor reverencial a dejar cualquier tipo de prueba material de mi existencia en la red. Eso que dice la campaña de Telemadrid – “en internet tu imagen no es sólo tuya, es de todos” – ha hecho mella en el adolescente neurótico que llevo dentro, así que ni un vídeo ni una foto y ni siquiera mi voz. Aunque, ahora que ya tengo mis “Obras Completas” pasadas a DVD, cualquier día me suelto el pelo. Amenazo.
MI EX
Pero, rizando el rizo de la teoría de los seis grados de separación que no inventa pero sí divulga mi amigo Juan (http://www.liverpoolmadrid.com/2008/04/la-teora-de-los-seis-grados-de.html), amigo por cierto de mi chistoso amigo, resulta que estoy a dos grados de separación de mi ex por otro camino, ya que ha resultado ser amiga de la novia de un amigo.
La carambola termina por el momento con un bloqueo de las sincronicidades tan absurdo que raya en lo milagroso. Ya es raro verme en un bar. Pues el otro día estuve. Estuvieron también mi amigo, su novia, “mi ex” y más gente. En este caso, la posibilidad de que no nos llegáramos a conocer, bien porque nos presentaran, bien porque participáramos en una misma conversación, era realmente baja, y sin embargo se dio. Incluso me atrevería a decir que, sin yo esconderme ni ella evitarme (aunque no tengo certeza de ninguna de ambas cosas), nunca estuve en su ángulo de visión. Ni siquiera cuando participamos en el mismo corrillo: la conversación la coparon ella y mi amigo y luego desapareció por donde había venido.
Vamos, que mi ex y yo no nos hablamos... pero de buen rollo.
DAR RECUERDOS
Los recuerdos son algo que nunca se pueden dar personalmente. Parecería que son una especie de encargo incómodo que uno puede dar a alguien para que se lo dé a otro, pero que no quieres ver la cara que pone el receptor cuando los recibe. Un ejemplo: le has comprado a un primo segundo un regalo de boda que crees que es adecuado y que le gustará pero a ti no te convence. No vas con el jarrón en brazos para dárselo; se lo mandas por mensajero o por medio de alguien que sabes que lo va a visitar. Igual con los “recuerdos”. Es como si fuesen algo de lo que avergonzarse. Por eso, el empeño por ponerse al teléfono de esa persona tenía algo de desafío. “¿Cómo que me manda recuerdos? ¡Eso no me lo dice a mí a la cara! ¡Trae el teléfono! “, y cuando lo coge: “Venga, venga, dime ahora eso que me querías decir. ¿Qué es lo que me mandabas...?”.
Pero, claro, tiene sentido. A un tercero le puedes decir que le diga a alguien que te acuerdas de él, pero si estás hablando con esa persona directamente, esos recuerdos están de sobra. ¿Cómo no te vas a acordar si estás hablando con él?
CRISIS DE NACIONALIDAD
TEMPORADA DE SANDALIAS
¿MARKETING O TRABAJO BIEN HECHO?
Ya llego a la funda abierta de su instrumento donde exhibe varias estampas de vírgenes y una pequeña cestita para recibir el agradecimiento de su público transeúnte. Nunca he visto en el metro una cesta más llena. El violinista, viejo, bajito, calvo, resulta entrañable. Alguno nos quedamos un instante enfrente de él, por hacer los honores a su arte, y contemplamos el gesto sonriente con que acepta las monedas. Retardamos nuestro paso, pero no nos atrevemos a quedarnos de pie como pasmarotes en la esquina. Las cuatro o cinco personas que han pasado en estos segundos le han dejado algo. Coincide también que todas ellas eran personas de edad que quizá hayan empatizado con el viejito simpático o incluso con el exhibicionismo de su fervor mariano. En todo caso, mérito suyo por acertar de pleno con su público objetivo. Si lo pilla Antena 3, lo mete de jefe de programas.
PAGAR “DE OÍDO”
Compro más cosas. No muchas, pero sí las suficientes para olvidarme del precio del lavavajillas y de la estupenda oferta de la que me voy a beneficiar. Cuando voy a pagar, algo me suena raro. Me parece mucho dinero para las pocas cosas que llevo. Caigo en que el lavavajillas vale como ocho euros, con lo cual ya es fácil que llegue a la cantidad que me ha dicho la cajera. Pero en el mismo momento me doy cuenta de que, a esos ocho euros y pico hay que hacerle un descuento. ¿Me lo habrán hecho? No padre. Lo reclamo. La cajera confirma que es así, pero no se la ve muy suelta ejecutando el operativo de la oferta. Una compañera le explica que simplemente me dé el dinero (yo ya he pagado), y que pegue la pegatina en el ticket. Accedo a irme sin mi comprobante de compra. No creo que le fuera a sacar más partido.
Minutos después, en la frutería compro cuatro cosas con intención de bajar en un par de días con una lista más amplia. A la hora de pagar, el precio vuelve a sonarme alto. Es aproximadamente la misma cantidad que suelo gastar, pero me he llevado menos cosas. El ticket no menciona el género; sólo el peso, el precio del kilo, y el resultante. No consigo asignar a qué corresponde cada cosa, y el frutero vuelve a pesarlo todo. En efecto, me estaba cobrando dos euros y pico de más.
Vaya tarde. Si compro en un par de tiendas más, me forro. Ahora, como no empiece a trabajar pronto me voy a convertir en contable.
SI LA COSA FUNCIONA
Uno se cree mejor a Larry David haciendo de su “alter ego” que a otros jóvenes – y no tan jóvenes – anodinos que solía utilizar últimamente. Claro, el protagonista, neurótico, obsesivo, pesimista, está a años luz de alcanzar la paz interior y nadie en su sano juicio querría ponerse en su piel, pero la peli tiene algo que para mí vale oro: el humor. Es una comedia, es divertida y, aunque el genio deja traslucir su nula confianza en la especie humana, el resultado es alegre y uno sale del cine con una sonrisa y buen sabor de boca. Sí, quizá el que las cosas vayan bien sea fruto de la casualidad, pero si la cosa funciona... Y funciona.
EL PARTIDO DEL VIERNES
Hablaría de lo cortos que estamos de efectivos los naranjas este año, del gran fichaje que hemos hecho y de más que habrá que hacer, pero mi blog es personal y en esta nota he venido a hablar de mi intervención en el partido. Porque estuve enorme. Podía no haberlo estado y lo habría dicho. O, al menos, me habría callado. Pero no sé que tuve, presencia tal vez, un estar permanente en mi sitio, que sin casi moverme llegué a desesperar a nuestros contrarios los blancos. Aguanté cuando debía, salí cuando fue oportuno, tapé hueco en todo momento sin perder la vertical. Y casi sin yo saberlo, mis reflejos sacaron la mano en varias ocasiones a una altura y distancia del cuerpo absurdas, despejando lo que era un gol cantado. Mientras, nuestras filas iban entrando en calor y, tras un tercio largo del encuentro sin hallar portería, conseguimos marcar. Después, poco a poco, sin prisa pero sin pausa, fueron cayendo más goles.
En nuestro lado, también cayó alguno: un tiro imparable, después de rechazar dos disparos a bocajarro, y otro en una jugada sucia de córner en que – ahí sí que no estuve bien – no salí a defender mi territorio. Saqué un balón del suelo en la misma línea, pero uno de los míos, que cubría el poste, impidió con su pierna que el balón saliera de la puerta, y un delantero blanco la empujó. Resultado: Naranjas, 7; Blancos, 2.
Al terminar no necesité las felicitaciones de mi equipo, aunque las hubo. Yo sabía el partido que había hecho, aunque también sentía que no lo había hecho yo, sino que, simplemente, había dejado actuar al cuerpo sin interferir, y éste había sabido estar en su sitio y hacer lo que debía. De vuelta a casa, sólo notaba un tirón en la parte posterior del muslo izquierdo, que ya traía yo de días anteriores. El sábado, no tenía más agujetas que si me hubiera pasado la tarde jugando a las cartas. Así pues, resultado: Satisfacción, 100; Cansancio, 0.
viernes, octubre 16, 2009
VÉRTIGO
Bien está la reflexión, pero lo cierto es que uno ha entrado siempre a ese trapo y no voy ahora a hacerme el exquisito. O quizá sí, porque, estando como estoy en un periodo de inactividad profesional, la respuesta a esas preguntas empieza a no ser tan clara ni tan rápida.
Aún no ha llegado el momento de cambiarla, pero ya me entran dudas con el tiempo verbal. El presente habitual, "soy", implica una absoluta confianza en volver a trabajar de lo mismo en un plazo razonable, estableciendo así (como hasta ahora ha pasado) una continuidad atravesada por varias interrupciones, unas más cortas y otras más largas. Pero ¿y si no volviera a llamarme nadie, si no volviera a trabajar en "lo mío"? ¿Seguiría "lo mío" siendo "lo mío" sin mí?
Por lo que a mí respecta, ya me he hecho algún cursito que otro a lo largo de los años por si tuviera que hacer un repentino cambio de carril (que no de acera), pero la verdad es que no tengo demasiada confianza en poderme desenvolver bien en esas otras labores ni mucho menos que me pudiera ganar la vida ni la mitad de bien que hasta ahora. De momento, estoy aprendiendo otras destrezas, como apuntarme al paro en un solo día y sin madrugar. ¡Ojo!, que hay pasar por cuatro sitios (¿tiene sentido que haya que esperar una cola para que te den un impreso?). Tuve suerte, ayer inauguraban en mi oficina un turno de tarde extraordinario, martes y jueves de cuatro y media a seis y media.
martes, octubre 06, 2009
SEXO MINIMALISTA
2. Mirando a las desconocidas, uno en ocasiones se topa de frente con sus miradas. Despectivas las de las guapas y ambiciosas que se sienten por encima de ti después de subirse a sus tacones; incitadoras las de algunas profesionales que parece que te van a contagiar a distancia toda su miseria y la de sus clientes; muchas sonrientes, sin más; algunas, despistadas, y también las hay neutras o indiferentes. Pero un día te encuentras con una mirada que en menos de un segundo transmite seducción, deseo y satisfacción, todo en un mismo instante y sin necesidad de contacto físico. Al momento, te has ido de allí, siguiendo tu camino, con un cierto sabor a "qué chica más maja" y sin ninguna ansiedad por saber su nombre ni volverla a ver.
jueves, octubre 01, 2009
REMORDIMIENTOS
Y sin embargo, aplicando un elemental método científico, puedo deducir que no, que no soy yo el culpable. De ningún modo puedo serlo. Cuando todo era bonanza y vacas gordas, gastaba lo mismo y, como hoy, sólo contribuía al sostenimiento de tres negocios: la frutería, el herbolario y el banco. El mercado inmobiliario no se ha podido hundir por mí, ni le he retirado mi apoyo al sector automovilístico. Simplemente, nunca se lo he dado. Nunca he ido a un concesionario a gastarme el sueldo de varios meses en estrenar el modelo que yo eligiera en mi color preferido; he optado por esperar a que los coches vinieran dóciles a mí cuando les correspondiera, con el mínimo quebranto de bolsillo. Y el mundo giraba, y todos vivían como ricos.
Ahora, cuando escucho hablar de "incentivar el consumo", me parece oír un mensaje oculto: "Si no quieres ser pobre, gasta como un rico". Al final, la crisis pasará y no habremos aprendido nada. Y eso sí que debería causarnos remordimientos.
jueves, septiembre 24, 2009
VISIONES
AUTOTROMPETISTA
Un hombre, más joven que mayor, en su vehículo comercial, más coche que furgoneta, parado en medio del tráfico, más por el semáforo que por un atasco, aprovecha el tiempo y, en lugar de tocar la bocina impacientemente tratando de que el primer coche salga como un resorte en cuanto cambie el disco, saca su instrumento y ensaya con él. Suerte tiene de que sea una trompeta y no un contrabajo o un piano de cola, pero la sorpresa para mí es igualmente mayúscula. E igualmente mayúscula la simpatía que despierta en el trompetista que pude ser. Más renuente que frustrado, me considero un aficionado tramposo que cogió el atajo de la imitación. Ya sé que no es lo mismo. ¡Bravo por el trompeta!
PERRO SALTARÍN
Un perro blanco y peludo de esos samoyedos de zonas frías cruza un paso de cebra con alegres saltitos, quizá contento de que el verano se acabe y anticipando otro invierno helador más adecuado a su constitución y abrigo. Corre como al trote, con una gracia especial, como de puntillas. Se diría un perro bailarín. No es muy grande, aventuro que es cachorro. Detrás de él, a tres o cuatro metros, pasa su dueña, sujetándolo con una correa ni floja ni tirante, con la tensión justa y, sobre todo, constante. Ni el perro la arrastra tras él ni tampoco pierde el ritmo el animal, de modo que la cuerda caiga fláccida al suelo. La mujer no es vieja, pero tampoco una jovencita, y se mueve acompasada al paso ligero de su amigo. Cruza con una extraña carrera que es rápida, pero no tiene prisa, sin casi tocar el suelo. La ciudad, por unos instantes, no hace ruido.
miércoles, septiembre 23, 2009
PUBLICIDAD ENGAÑOSA
Lo que no me explico es que mienta sin interés. Me refiero al anuncio de unos seguros cuyo nombre, paradójicamente, no recuerdo con seguridad. Dice el anuncio, más o menos: "¿Dónde está el acomodador? ¿Dónde está el hombre que te ponía la gasolina? Todos han sido sustituidos por máquinas". ¿Por máquinas? ¡Por el amor de Dios! ¿Ha visto alguien algún robot en una sala de cine que te mire las entras y te ilumine el camino hacia tu asiento con un haz de luz láser? ¿Estoy haciendo el tonto cuando yo mismo cojo la manguera de la gasolina, la enchufo al depósito del coche y aprieto el gatillo? ¿Hay algún automatismo desconocido que podría evitarme esta labor? No, señores, no lo hay. Los dos ejemplos (pocos, por otro lado, para ilustrar un concepto) son erróneos. Ni el acomodador ni el gasolinero han sido sustituidos por máquinas. Han sido suprimidos. Donde estaba el acomodador, ahora no hay nadie; donde estaba el gasolinero, sólo hay aire.
Quiere el anuncio hacer ver que su empresa es buena, que no ha echado a nadie, y tiene mucho personal para atenderte. Claro, es que, si siguiera el ejemplo de los cines y las estaciones de servicio, se quedaría con una oficina vacía en la que sonarían los teléfonos sin que nadie los cogiera.
El anuncio es bonito, pero no funciona porque uno se queda enganchado en el error. Algo le ha sonado mal, aunque no sepa qué y, mientras lo piensa, termina el anuncio sin haber aprendido el nombre de los seguros y con una nebulosa de desconfianza. Es un recelo inconsciente que uno no termina de concretar. ¿Por qué no me fío de estos seguros? En el fondo es muy sencillo: Si te engañan con el anuncio... ¿qué no harán en la letra pequeña de los contratos?
martes, septiembre 15, 2009
¡TODOS A VER A MALAJE!
MALAJE SOLO, como su propio nombre indica, es más bien una soledad en la escena que una compañía de teatro, similar al nombre del grupo que acuñó Pablo Carbonell cuando empezó a cantar en solitario y se presentaba en los conciertos con el saludo de: "Hola, somos los Pablo Carbonell".
Así, Malaje Solo, aunque en su página web parece haberse rodeado de algún otro actor, yo lo he conocido actuando solo, y no sólo en los límites de una sala, sino solo en el mundo, porque ha ideado un género del que él y sólo él es el único representante: el "humor aburrido".
Este concepto genial, pese a lo paradójico que pueda parecer en sus términos, es absolutamente preciso y descriptivo del humor que realiza. Tiene algo de literario, de filosófico, de poético y de naïf. Si les gusta Augusto Monterroso a lo mejor no les gusta Malaje, pero yo diría que sí. A mí me gustan los dos.
Se desmarca Malaje del tópico del andaluz "grasioso" y abraza el término "malaje", de dudosa etimología, que algunos vinculan con "mal ángel" y con el que se cataloga a las personas sosas, siesas, sin "duende", sin "arte", sin gracia. Malaje no engaña a nadie: no tiene gracia, pero tiene más humor que cuarenta cuentachistes juntos. O sea, que Malaje no tiene gracia, pero es gracioso.
Después de meses sin escribir una nota, ni siquiera de despedida o de suicidio, soy consciente de que habré perdido al poco público que tenía y que mi poder de convocatoria habrá bajado de cero a menos cero, pero, por si acaso, no quería dejar de hacer la recomendación. Aquellos de mis lectores que vivan en - o cerca de - Madrid, y quieran ver a un humorista único acérquense a la
Sala El Montacargas, en la
calle Antillón, 19,
el jueves 17 de septiembre a las 21:00.
Dentro del Festival de Clown de Madrid, podrán ver su espectáculo
¿CUÁNDO SE COME AQUÍ?
(Quizá, dadas las horas de la representación, lo cambie por Cuándo se cena aquí).
Me preguntarán ustedes: ¿Tú vas a ir? Y yo contestaré como el novio solícito y enamorado que le decía a su novia cómo la quería y cómo estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por ella, recorrer el mundo, subir y bajar montañas, luchar contra animales feroces, atravesar el Atlántico a nado, etc. Ella, encandilada, le preguntaba "¿Vendrás a verme mañana?", y él contestaba: "Si llueve no". Yo trataré de ir, no obstante.
Y también, quizás, me pregunten ¿Volverás a escribir en el blog? Tal vez, ¿quién lo sabe? Este verano he arreglado un futbolín que estaba para tirar y soy un hombre nuevo. Habrá que ver qué conservo del antiguo.
martes, mayo 19, 2009
EL HUMOR DE MI VIDA. CÁNDIDO
¿Lo han entendido o se lo explico?
Gracias, Cándido.
domingo, abril 19, 2009
VUELVE LA SINCRONICIDAD
martes, abril 14, 2009
LA SINIESTRALIDAD EN SEMANA SANTA
Se refiere la noticia a la caída de los accidentes de carretera, que ha habido menos, y con menos muertos. Contrasta esta satisfacción abstracta (nadie siente ser superviviente, nadie cree pertenecer al 18% menos de víctimas que el año pasado) con el dolor concreto de quienes han perdido a alguien esta vez. Se celebra, pues, la estadística, con satisfacción, pero sin alegría ni triunfalismos.
Y después de este bajón, para dejarlo en alto, comparto con ustedes este simpático gesto subversivo encontrado en Trujillo.
Por cierto, dato extraño: de mis acompañantes, las personas más descreídas eran las más interesadas en las procesiones, mientras que a los más religiosos nos producían un rechazo tendente a infinito.
Y digo yo: ¿no podríamos inventarnos un folclore más festivo, menos morboso y que no juegue con las cosas sagradas, para entretener a los turistas?
miércoles, marzo 04, 2009
PALABRAS COMO ROSAS
-Debe otorgarse a SIETE blogs que se consideren gestores de la palabra en todas sus formas.
-Debe mostrarse y compartirse incluyendo el link de quien lo entregó, y no olvidar avisar a quienes les sea concedido.
Aquí cumplo. Nombro merecedores del premio Palabras como Rosas a:
- Planseldon (www.erasmusreloaded.blogspot.com), por sus siempre interesantes posts, su pasión por la lengua griega, sus poemas (soy más de la Camarera del cine Doré que del Epitafio a Mr. Spock) y, por supuesto, por sus tiras cómicas.
- Dulós (www.sisinmispechos.blogspot.com), porque ha encontrado en la palabra la mejor arma para defenderse y luchar, sin perder la sonrisa, la alegría y la dulzura en ningún momento.
- Humoradas (www.humoradas.blogspot.com), a cuyo autor no conozco personalmente y estoy seguro de que el premio le parecerá una bobada y hasta es posible que me odie por incluirle en esta lista. Lo hago por dos motivos fundamentales: 1) que su blog es literaria y lingüísticamente del nivel más alto de los que conozco (además de divertido), y por tanto me siento obligado a reconocerlo, y 2) que habida cuenta de que la dejación de las responsabilidades anejas al premio no conlleva ningún tipo de maldición, tampoco es tan grave el compromiso en que pongo a mi admirado don Enrique.
- Desconvencida (www.desconvencida.blogspot.com), otra desconocida a la que he llegado desde Sakura (de igual modo que llegué a Sakura desde Humoradas... y no sé cómo llegué a Humoradas). No obstante, debo hacer mención de que, en el juego de casualidades que la vida nos regala a cada instante, un compañero de trabajo me vio entrar en este blog y se sorprendió: es amigo personal de su autora. El premio es de agradecimiento por su magnífica labor de selección de diálogos de películas.
- Javi Chan (www.epetecaundeblog.blogspot.com), por su afición al humor retórico, y obviando sus fotos y vídeos chuscos, que los hay. Todos esperamos más de este joven prometedor.
- La navaja en el ojo (www.lanavajaenelojo.blogspot.com), por sus agudos análisis del mundo audiovisual y de otros mundos, y porque es uno de mis enlaces más antiguos.
- Loctary (www.loctary.blogspot.com), porque, aunque acostumbra a dar más de una patada oral y escrita al diccionario, debemos entender que el prolongado silencio creativo que mantiene en su blog no es sino una muestra de respeto por nuestra lengua. Bueno, y porque es mi amigo. ¡A ver si actualizas!
(Y ahora, a avisar a todos).
LA COMUNIDAD
Mi comunidad actual es, y toco madera, una balsa de aceite. A las juntas faltan la mitad de los vecinos, pero el resto siempre estamos y solemos estar de acuerdo. El martes tuvimos un escuetísimo orden del día: aprobar cuentas, aprobar presupuestos, cambio de contadores de agua, cuestiones sobre las bombillas de la comunidad y renovación de junta de gobierno. No hubo discusiones, sólo información, algún intercambio de impresiones, y listo. Incluso el siempre problemático punto de la presidencia de la comunidad se resolvió bien. Un vecino eligió voluntario a otro y se erigió él mismo como vicepresidente. Hay que decir que, esté quien esté, ellos siempre echan una mano. Desempeñaron el cargo hace años durante varios cursos seguidos, pero se borraron por un incidente con una vecina que demandó a la comunidad por un malentendido con los anteriores administradores. Cambiamos de administradores, la vecina fue presidenta, y ellos la ayudaron como a todos. Todo ha vuelto a la normalidad.
La junta duró una hora. Fue en un salón parroquial lejos de la casa y volvimos todos juntos, dando un paseo y charlando amigablemente.
Reconozco que hubiera sido más gracioso describir enfrentamientos, insultos, los argumentos absurdos y enquistados de unos vecinos contra otros, pero no fue así, y lo prefiero. Y lo agradezco. Estas cosas también hay que decirlas, no todo va a ser la crisis.
domingo, febrero 15, 2009
EXCESOS INOCENTES
viernes, febrero 13, 2009
INVENTARIO DE AUSENCIAS
Pero no me resigno: he movido unos hilos para conseguirlo y es probable que en breve y gracias a una amiga y compañera puedan ver una entrada que incluya un triángulo isósceles con el vértice a la derecha y la instrucción “play”. El tema no lo adelanto.
En cuanto a la otra entrada, sólo pretendía incluir unas imágenes estáticas de una tira cómica para ilustrar la primera entrada de una serie que he ideado escribir bajo el título genérico “El humor de mi vida”, y en la que quisiera rendir homenaje a determinados autores y obras que han alimentado mi necesidad vital de humor, presente desde mi más tierna infancia, y que por alguna circunstancia, propia o ajena, por alguna asociación mental o emocional, pienso que han tenido alguna relevancia en mi vida.
Aprovecho para lanzar dos retos a mis lectores, si los hubiera y los quisiesen recoger. Uno, que, si pueden encontrar alguna, antigua ya en cualquier caso, tira cómica de Cándido, me digan dónde está o la cuelguen en la red y me pasen el link. Quedo agradecido. Y dos, que por su parte se sumen a mí en esta iniciativa de hacer “inventario de ausencias” en internet. Puede ser divertido descubrir entre todos lo que la red ignora. Aunque, claro, por el mero hecho de comentarlo en un blog, ya no lo ignore tanto. Ahí dejo la paradoja.
jueves, enero 29, 2009
LOS PODERES DE LA IGLESIA
Se trata del poder de CONVERTIR CUALQUIER CANCIÓN EN LA MISMA CANCIÓN.
Los de mi quinta hemos conocido cómo "The sound of silence" de Simon & Garfunkel o "Blowing in the wind" de Bob Dylan se asimilaban sospechosamente a "Como brotes de olivo" o "Qué alegría cuando me dijeron" (una canción cuya música por cierto desdice el título ya en sus primeros acordes). Bien, no eran temas especialmente marchosos, pero estoy seguro de que, con un poco de tiempo y sin ningún esfuerzo, la Congregación para la Anulación del Ritmo podría transformar cualquier fin de fiesta carnavalero brasileño en un lastimoso cántico para cerrar la novena a santa Adela.
Y en Cuatro haciendo "La Batalla de los Coros"... ¡Que se lleven a un grupo de beatas, y ya verás qué pronto acababan con todos!
miércoles, enero 28, 2009
IF
- Versos medidos y rimados, aunque sea en asonante.
- Traducción verso a verso o, a lo más, considerando las unidades de sentido de dos en dos versos.
Os quedo agradecido y os invito a que disfrutéis del poema, en inglés, el que pueda, o en la versión empobrecida española (espero no haberme dejado detalles importantes ni haberme inventado muchas cosas).
IF - Rudyard Kipling
IF you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise.
If you can dream - and not make dreams your master;
If you can think - and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build 'em up with worn-out tools.
If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: "Hold on!"
If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings - nor lose the common touch;
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run
Yours is the Earth and everything that's in it,
And - which is more - you'll be a man, my child !
(encontré en uno, que terminaba "you'll be grown, my child", que no concuerda con la idea que tenía, pero quizá esté equivocado).
SI... - Rudyard Kipling -
Si sabes conservar la cabeza tranquila,
cuando todos la pierden y te culpan a ti.
Si tienes fe en ti mismo cuando nadie se fía,
mas respetas las dudas que ellos puedan sentir.
Si sabes esperar, y esperar no te hastía,
o si, siendo engañado, no engañas tú también,
o si, cuando te odian, no das rienda a tu ira,
ni te ves santo y sabio si haces las cosas bien.
Si sueñas y a tus sueños no los haces tu guía
Si piensas, y tu idea no se adueña de ti;
Si encuentras el triunfo o el desastre total,
y a los dos impostores los tratas por igual.
Si tu verdad escuchas, y hacerlo no te espanta,
convertida en engaño, en tramposa mentira;
Si al ver rota la obra por que diste tu vida,
coges las herramientas y otra vez la levantas.
Si haces un montón con todas tus riquezas
y te lo arriesgas todo a un golpe, a cara o cruz,
y pierdes, y otra vez desde cero comienzas,
sin mencionar lo rico que un día fuiste tú;
Si tus músculos, nervios y corazón exprimes
y obligas a servirte, y se mantienen firmes
cuando se han agotado y en ti ya nada existe,
salvo la Voluntad que les pide: “¡Resiste!”.
Si hablas con el pueblo, y guardas la virtud,
o entre Reyes no pierdes el sentido común;
si amigos o enemigos ya no te hacen herida,
cuentan contigo todos, pero no en demasía.
Si el tiempo inexorable de tu minuto llenas
de sesenta segundos que merecen la pena
tuya es la Tierra y tuyo todo su contenido,
y lo que es más aún ...
¡serás hombre, hijo mío !
lunes, enero 26, 2009
VIDA REGALADA
Un poco más tarde, en la frutería, me regalaron el medio papayón que me llevé (porque uno entero es mucho, y se me termina estropeando). Resulta que lo tenían ya preparado porque otro señor se había llevado el otro medio, como en el chiste del armario.
(INCISO. CHISTE DEL ARMARIO:
Un hombre entra en una tienda de muebles y ve un armario que le gusta, llama a un dependiente y se lo dice. "Me gusta este armario, pero es demasiado grande para mí; me bastaría la mitad, ¿no me lo pueden cortar". El dependiente trata de sacarle la idea de la cabeza, pero como el cliente insiste, termina por decirle que tiene que hablar con el encargado. Total, que va al encargado a preguntarle indignado a ver qué hace porque un "gilipollas de los cojones" se ha empeñado en que quiere sólo medio armario. El encargado pone cara de circunstancias, y el dependiente se da cuenta de que ha metido la pata. Efectivamente. Se vuelve, y ahí está el cliente caprichoso, pero, con rapidez de reflejos, el de la tienda resuelve: "Menos mal que este señor quiere el otro medio".)
Llega mi hermano, que le han cambiado de edificio, y algunos utensilios que tenía no le valen, y me ofrece unas bandejas para dejar cosas. Entiendo que son estas bandejas para papeles y carpetas que se ponen encima de la mesa y que, además de acotar un espacio para el trabajo entrante, el saliente y el inclasificable, pueden apilarse una sobre otra en varios niveles, para hacer urbanismo vertical de oficina. Al final era un bandeja clasificadora de objetos que se coloca en una cajonera para poner bolis y un montón de cosas pequeñas más, incluyendo un rollo de celo. Contando con que en el trabajo tengo un solo boli que no uso, no es que sea muy útil, pero, ¡oye!, es un regalo. Así que como tal lo contabilizo.
Por alguna asociación de ideas que no recuerdo, formulo en voz alta en mi trabajo el grato recuerdo que tengo de una serie de televisión de mi infancia, "Kung Fu". De la que, por otro lado, en más de treinta años quizá no me haya acordado más de un par de veces (si bien lel apelativo "pequeño saltamontes" estuvo bastante presente en nuestros intercambios dialécticos familiares). Al rato, un compañero me dice que me puede conseguir la primera temporada, porque un amigo suyo que trabaja en la distribuidora se la regaló y a él no le interesa (no diré nombres para no poner en compromisos innecesarios a nadie).
Y hoy, apenas una hora después de llamar a informática en el trabajo porque de un tiempo a esta parte cada vez que trataba de pinchar un enlace en una página de internet se me cerraba el explorer, me vienen casualmente a cambiar el ordenador. Porque tocaba, no por no arreglármelo. Así que estoy estrenando equipo. Esto no es un regalo exactamente, porque el ordenador no es de mi propiedad, ni siquiera de la empresa, que creo que los tienen en renting, y precisamente por eso, me retiraban el antiguo (a mí y a otros tres compañeros): para devolverlo. Ya habrá otra empresa más pobre, en estos tiempos de crisis, que los aproveche, digo yo.
lunes, enero 19, 2009
FELIZ DÍA
En la nochevieja del 84 y primero de año del 85, escuché aquí y allá, como todos los unos de enero, el tradicional saludo "Feliz Año Nuevo". Dicha felicitación se extiende desde el final del saliente hasta los primeros días del entrante, de modo que, si uno ve a un compañero, amigo o conocido por primera vez en el año antes de, por ejemplo, el 15 de enero, pueda aplicársela. Pero de tanto usarse parecería que pierde sentido la expresión, y en aquellos días de mi convulsa adolescencia, encontré un desfase abismal entre los entusiastas "Feliz Año" y los rutinarios "Buenos días" de los días inmediatos. Era como si al decir Feliz Año Nuevo deseáramos felicidad sólo para la jornada de Año Nuevo, y al instante siguiente todos nuestros buenos deseos se hubieran olvidado, de modo que pensé: ¿por qué felicitar el año todo de una vez y no día a día? Y tuve la ocurrencia, quizás algo cursi, no lo niego, pero también simpática, de saludar a todo el mundo cada mañana con un enérgico "Feliz Día". No era yo tan feliz por aquel entonces que pudiera repartir felicidad a troche y moche, pero ¿qué quieren?, desearla es gratis, y conseguía sin mucho esfuerzo ponerle buena a cara a todos los tiempos. No sé hasta cuándo logré seguir el juego. Como mucho, hasta final del curso escolar.
Sería presuntuoso por mi parte arrogarme la propiedad de la expresión "feliz día", toda vez que son dos palabras, adjetivo y sustantivo, bastante comunes en español, y bien puede cualquier hablante ponerlas juntas. Pero, puesto que nunca antes se lo había oído decir a nadie en ese contexto - y puede que en ningún otro, creo que sí puedo atribuirme la paternidad del saludo, aunque tenga que ser compartida con muchos desconocidos que, con parecidas o distintas razones que yo, y sin tener noticia unos de otros, hayan acuñado también la misma frase, sintiéndose originales (como yo me sentí).
El caso es que el sábado, veinticuatro años después de entonces, fui a una tienda de cafés e infusiones (artículo aparte merece la disquisición de qué nombre darle, puesto que cafetería, tetería o herbolario se aplican a otro tipo de negocio), y cuando hube comprado y pagado mis cien gramos de menta piperita , recibí como un boomerang sutil que alegró mis oídos la atenta despedida de la dependienta (quizá dueña). ¿Qué me dijo? "Feliz día". Gracias. Lo fue.
lunes, enero 12, 2009
TO BE FREE OR NOT TO BE FREE... GRAT IS THE QUESTION
"Fulanistar publi premiamos tus 8 años de fidelidad, habla en 2009 con Fulanistar 1000 min.gratis/ultima semana/mes hsta agosto.Alta hsta17/01(3e+IVA)info 4545(0,23e)".
Para ser una compañía de comunicación, se comunican bastante mal. Errores de puntuación, acentuación, elisión aleatoria de vocales (no se trata del lenguaje SMS de un adolescente, más bien parece una redacción desidiosa) y, por supuesto, un mensaje poco claro. ¿Te regalan 1000 minutos al mes, todos los meses hasta agosto o 1000 minutos en total? ¿Los tienes que consumir en las últimas semanas de cada mes o es que la promoción empieza a final de enero y de forma continua hasta agosto? ¿Y por qué ponen una barra entre "última (mejor con acento) semana" y "mes", dejando las palabras "mes hasta agosto" como si constituyeran una misma frase. Y luego, por supuesto, la traca final: ¡te cobran el "regalo"!
Verdad es que mis ocho años de permanencia no responden a la fidelidad, sino más bien a la desconfianza de que ninguna otra compañía te vaya a timar menos. He pensado a veces en Simyo por el precio, y no lo descarto, aunque recelo de su cobertura y servicio. Fulanistar, aunque apela a mi fidelidad, sabe que no lo es tal. Pero eso no le autoriza para vacilarme. Si para disponer de 1000 minutos gratis tengo que pagar tres euros más IVA (¿una sola vez o todos los meses?), hay algo que está muy claro: ¡Esos minutos no son gratis!
Gratis es lo que se da "de balde", "por gracia", a cambio de nada. 1000 minutos a cambio de tres euros más IVA (o, probablemente, 21 euros más IVA, si te lo cobran cada mes desde febrero hasta agosto) puede ser barato, no lo sé, ¡pero no es gratis! Ni es gratis, por supuesto, pagar 0'23 euros por simplemente llamar al 4545 para solicitar información sobre este "premio", algo totalmente imprescindible después de recibir el mensaje críptico que te han mandado.
En fin, que nadie da duros a peseta ni euros a céntimos, y si el tiempo es oro, evidentemente nadie te va a regalar los minutos.
domingo, enero 11, 2009
BREVE HISTORIA DE AMOR EN 6 CAPÍTULOS MÍNIMOS
1 TELEPATIA
- No - dijo ella.
Él no había dicho nada.
2 RESPUESTA FALSA
- No - dijo ella.
- Yo sí que no - dijo él.
3 SEDUCCCION
- No - dijo ella. Y guiñó un ojo.
4 DESPECHO
- Sí - dijo ella.
- Pues ahora no.
5 IRONÍA
- Sí - dijo ella, y añadió - ¿y qué más?
6 IRONÍA TAMBIÉN, PERO DEL DESTINO
- De acuerdo - dijo ella.
Él salió a la calle para pedir un taxi que los llevara a su casa, lo más rápido posible, antes de que cambiara de opinión, pero le atropelló un autobús
jueves, enero 08, 2009
AGENDA DEL CREADOR
Pero cada año la Sociedad General de Autores y Editores me envía su Agenda del Creador (¿Tú no eras de Derechos de Autor de Medios Audiovisuales? En lo audivisual sí, pero tengo obra dramática declarada en la otra gestora, monopolista en este asunto, que por supuesto no me ha reportado ningún beneficio). Hace pocos días tiré la correspondiente al año 08. Su esmerado diseño y calidad de materiales merecían mejor destino y por eso la conservé, pero, transcurrido el curso, no tenía sentido, así que la he desarmado para poder reciclar el papel por un lado, tirar la espiral del lomo por otro, y quedarme con los separadores transparentes de plástico duro por si me sirven para algo. Lo irónico es que he tardado un año en decidirme a deshacerme de ella, y en cuanto lo he ello, ¡zas!, recibo el ejemplar de 2009.
Pero a lo que iba es al chiste que inevitablemente me sugiere cada año el petulante nombre de "Agenda del Creador". No puedo evitar imaginarme a Dios apuntando sus "cosas que deben ser hechas" (del latín "agenda"): Lunes.- Hacer la luz; distinguir día y noche; Martes.- Hacer el firmamento; Miércoles.- Crear la tierra y el mar, y en la tierra, la vegetación; Jueves.- Hacer el sol y la luna para señalar el día y la noche; Viernes.- Crear animales en la tierra y en el mar; Sábado.- Crear al ser humano; Domingo.- Llamar a Zeus para ir al cine.
Y a continuación, pensar en el tópico: ¿Qué hubiera pasado si Dios hubiera sido español? Que la creación habría tardado mínimo dos años. Uff, ¿ahora me voy a poner a crear la luz? Con la de cable que hace falta para eso. Y los animales los haré, pero sin prisas, que las cosas bien hechas bien parecen. ¿Mira que si además es valenciano y los perros los hace con el hocico a un lado, como el Cobi de Mariscal?
Y yo me pregunto: ¿la dialéctica entre el creacionismo y el evolucionismo se puede aplicar también al campo de la imaginación y la invención y redacción de textos? Porque a mí llamarme "creador" me queda alto, pero reconocerme "evolucionista" parecería una confesión de plagio, y tampoco es eso, que a uno sus ideas le cuestan un esfuerzo y unas neuronas.
¡Con lo discreto que sería el título "Agenda del autor"!
miércoles, enero 07, 2009
¡POR FIN!
miércoles, diciembre 31, 2008
FELIZ AÑO NUEVE
¡Feliz Año Nueve! O, si lo prefieren, al revés: Feliz dos mil ¡Nuevo!
domingo, diciembre 21, 2008
EL SECRETO DE PARAR PENALTIS Y OTROS SECRETOS
¿Y cómo se para un penalti? A lo largo de mi carrera de guardameta, he parado muchas penas máximas. Otras me las han marcado, pero no sería descabellado pensar en un porcentaje de 50/50. 40/60, para asegurar. E incluso 30/70 si lo prefieren. Creo que no es mal resultado. Por eso, me siento autorizado a hablar de mi sistema para pararlos. La cosa consiste únicamente en mantener una postura física de alerta, con la energía concentrada, talones levantados prestos para estirar cualquiera de las dos piernas, y brazos relajados, pero atentos. La vista ha de fijarse en el balón, sólo en el balón y nada más que en el balón, de modo que, en el momento en que éste salga despedido, uno se mueva en dirección a su trayectora para interceptarlo. El mismo método he segido desde mis comienzos en portería de fútbol, más grande.
Ya sé que hay muchos colegas partidarios de la anticipación, que miran las piernas del delantero, la carrera que hace, etcétera, elementos todos con los que te pueden engañar. Ese método es puro azar. Otros, más teóricos, llevarán aprendidas las estadísticas de su contrario: por dónde ha tirado los últimos penaltis, con qué tipo de disparo se siente más seguro... y también se tirarán antes de tiempo, concendiendo una ventaja al contrincante. Las estadísticas tienen valor conclusivo sobre los datos pasados, no adivinatorio de los datos futuros, y el único penalti que cuenta es el que te van a tirar ahora. Es cierto que si uno se tira antes de tiempo, va a llegar más lejos, pero ¿adónde? Si coincides con el balón será por casualidad. También es verdad que al esperar a que el balón salga despedido, es muy posible que lo haga con tanta fuerza y velocidad que no puedas alcanzarlo. De acuerdo, te meterán gol, pero al menos lo habrás intentado correctamente. ¿O acaso no ven el gesto mezclado de rabia y de orgullo del portero que se lanza hacia el balón y no llega a alcanzarlo por apenas unos centímetros? Qué diferente de la retirada vergonzante del arquero que se tiró sin ton ni son para el lado contrario de la pelota. Sí, lectores, con mi sistema no se paran todos los penaltis, pero sí más de los que podría pensarse. Y se paran con la satisfacción de las cosas bien hechas.
Continúo con una curiosidad. Si el deporte es salud, ¿por qué había un dispensador automático de desfibriladores en el polideportivo?
Y termino con un aforismo, que no viene a cuento, pero que se me ha ocurrido:
- El paraíso consiste en aceptar que no hay paraíso.
martes, diciembre 16, 2008
CUENTOS ÚLTIMOS (HIPERBREVES 2)
- ¡Venga ya! Le dijo la princesa al sapo. ¡Qué vas a ser tú un principe!
CAPERUCITA ROJA
- No me líes - le dijo Caperucita al Lobo cuando éste le propuso lo del atajo.
LA CENICIENTA
... Y sucedió que la hermanastra mayor de Cenicienta calzaba su mismo pie.
BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANITOS
- Esa cara de pena no te va a servir de nada - escupió el cazador poco antes de fusilar a Blancanieves, según encargo expreso de la bella reina, a la que el cazador pensaba camelarse más por ambición que por verdadero amor, aunque, bien pensado, estaba también bastante buena. Más que Blancanieves, porque, no sé por qué, pero es un hecho que las personas un poco perversas provocan un morbo del que carecen por completo las gentes ingenuas, sencillas, simples y pavisosas como Blancanieves.
BLANCANIEVES RELOADED
- ¿Una manzana? No, muchas gracias, no me gustan las manzanas - dijo Blancanieves (lógicamente en una versión distinta de la que acabamos de ver).
LA BELLA Y LA BESTIA
- Papá, sé fuerte, aguanta con la Bestia unos días, mientras veo la manera de sacarte de aquí - dijo Bella, que, además de bella, era muy escrupulosa.
LA BELLA DURMIENTE
El rey no quería problemas, y le encargó la organización del bautizo al Corte Inglés, incluido el envío de invitaciones. Llegaron sus cuatro hermanas, las tres hadas y la bruja. Aunque ahora habrá que cambiarle el título a este cuento.
RAPUNCEL
- ¡Quiero cambio! - dijo Rapuncel al entrar en la peluquería, harta ya de su larga y lacia melena rubia.
Y DOS COMODINES:
1.- Ya no tengo ganas de contar otra vez la misma historia - dijo el narrador
2.- Había una vez... y ya no hubo más.
viernes, diciembre 12, 2008
BLAKI Y EL DETALLISMO
Lo conocí en la Segunda Bienal Anual de Humor en Comunidad, mi primer trabajo "serio". ¿Más serio que dar clases particulares de latín? Bueno, digamos que de mayor cuantía. Blaki iba a hacer un número de mimo en la inauguración de la exposición de humor gráfico en el Albéniz, y me encargaron del seguimiento de que todo estuviera preparado en el teatro para la actuación. Básicamente, que el camerino estuviera dispuesto. Corría el año 88. Bueno, en realidad no corría: el tiempo transcurría más despacio por aquel entonces. En diciembre de ese mismo año recibí la primera felicitación navideña de mi nuevo amigo. Y no he dejado de recibirlas desde entonces.
Durante muchos años, le contestaba con otra tarjeta. Es más, aprovechaba el puente de la Inmaculada para escribir y enviar veinte o treinta christmas, todos diferentes, originales y afectuosos, porque era, y me gustaba ser, detallista. No me importaba recibir contestación sólo de algunos de ellos; más me incomodaba, de pronto, recibir una tarjeta hacia el 2 de enero de alguien a quien yo no hubiera felicitado antes. Me pillaba desprevenido, casi sin tiempo para que mi contestación entrara en el periodo navideño. Aparte de que, por supuesto, quedaba patente que era una contestación de compromiso; o sea que, por lo que fuera, no había entrado en mi listado de felicitaciones.
Pero fue pasando el tiempo, y mi detallismo voluntarioso empezó a pesarme. ¿Cuántas tarjetas comprar? ¿Veinte? ¿Menos? ¿Treinta? ¿Más? Valoraba el absurdo estrés de extender o limitar mis felicitaciones y por la posibilidad de incomodar con mi tarjeta a quien no suele escribir y, al contrario, quedar mal con quien sí escribe, pero tú no caíste en él. Algún año tuve dificultad para encontrar momento de comprar tarjetas, o no tuve oportunidad de hacerlo, hasta que finalmente un día renegué definitivamente de este detallismo. Dejé de escribir para sólo contestar, y luego dejé de escribir totalmente para sólo mandar sms... y ahora sólo contesto mensajes en nochebuena, y mando alguno en fin de año. Y así, año tras año, cumplo el rito solemne de quedar mal con el Corte Inglés y con Blaki.
El detallismo parecería una cualidad formal, ordenada, burguesa, como de manual de buenas maneras, y sin embargo, ahora que la tecnología pone a nuestro alcance la felicitación instantánea, casi parece más burgués y más clase media enviar un correo electrónico desde el portátil o un sms por el móvil. Tomarse la molestia de comprar una tarjeta navideña ya es casi un ritual, y dibujarla uno mismo o encargarla a otro amigo dibujante, y mandarla a imprimir para escribir uno a uno a tus amigos y conocidos es un acto personal y artístico, es "ir a la contra", es bohemia, es anarquismo, es humor.
No he vuelto a ver a Blaki desde el estreno en mayo de 1990 de Robin Hood Crusoe, al que tuvo la amabilidad de venir. Pero cada Navidad entra en mi casa su felicitación recordándome que tiene mi nombre en una agenda y que, cuando la abre, se acuerda de mí y me sigue teniendo el mismo aprecio y cariño. Es recíproco, Blaki, aunque no te conteste. Tu tarjeta me hace joven y el trazo firme y generoso de tu caligrafía me dice que tú también lo eres.
Que haya mucha Paz y mucha Alegría en estas fechas, Blaki, y que el 2009 te siga dando tanta energía y buen humor. Muchas gracias por acordarte de los amigos. Un abrazo.
miércoles, diciembre 10, 2008
HIPERBREVE
CUENTOS PARA ASUSTAR A LOS NIÑOS
CUENTOS DE LA VIDA MISMA
1.- Había una vez un país tan lejano tan lejano que nunca se supo con certeza dónde estaba, qué pasaba dentro ni qué fue de él. Y a nadie le importó.
2.- Había un rey que tenía tres hijas, y se le murieron las tres.
3.- Había una vez un príncipe tan tímido que besó a la Bella Durmiente en la mejilla y ella nunca despertó.
4.- Había una vez un príncipe tan humano que aceptó dinero de la madrastra de Blancanieves y no fue a salvarla, aunque el castillo que se hizo, bien pensado, mereció la pena.
5.- Había un leñador que tenía tres hijos, pero los tres consiguieron salvar y rescatar a la princesa. Los tres eran igual de buenos, fuertes, guapos y fantásticos, y no tenían mas vicio que el juego... Al final, vivieron la princesa y los tres hermanos, los cuatro, juntos en el mismo castillo, sin casarse ni nada con ninguno. Yo no sé lo que pasaría ahí dentro, una inmoralidad, seguro.
6.- Había un rey que murió. Y nunca más se supo.
7.- Había una niña muy guapa que creció y dejo de ser una niña.
8.- Había un príncipe tan prudente que no se le vio el pelo en ningún cuento.
8'.- Había un príncipe tan prudente que ni lo hubo.
8''.- Había un príncipe tan prudente que no nació.
9.- Había una vez un niño que tenía mucha imaginación. Hasta que creció y dejó de tenerla.
10.- Había una vez un hombre que nació, creció y murió.
11.- Había una vez una bruja... Seguro que la conocéis.
12.- Había una vez una bruja... No, no es ésa en la que estás pensando.
13.- Había una Blancanieves con una lengua tan venenosa que, al morder la manzana, se murió la manzana.
jueves, diciembre 04, 2008
DIARIO DE UN FRIOLERO
Petite Siberia, día 49 del otoño de 2008
Petite Siberia es un lugar donde no hace mucho frío, pero nunca hace calor; donde no hace mucho frío, pero nunca estás bien templado; donde nunca hace mucho frío... pero un poquito sí. Yo trabajo en Petite Siberia.
El otro día me cambié de sitio a un puesto más protegido que estaba desocupado, pero la profundidad de visión era mucho menor, y la sensación de una paradójica corriente quieta de aire frío por debajo de la mesa era la misma, así que he vuelto a mi mesa habitual. Estoy a un lado del pasillo. Por delante de mí tengo toda la sala, el distribuidor y más allá se ve el otro ala. Detrás de mí, sólo otra fila de mesas, y las ventanas, pero allí no termina el pasillo, sino que dobla en ángulo recto en dirección contraria a las mesas y lleva a una salida de emergencia.
Y me pregunto ¿es fumar una emergencia? Porque es aquí adonde salen todos los fumadores de la sala a fumar. No tengo nada en contra, es la salida que tienen más a mano, si bien el lugar presenta algunos inconvenientes para esta actividad que se deberían tener en cuenta: Uno, que la puerta no se puede abrir desde fuera, de modo que, mientras fuman, deben mantener abierta la puerta para poder entrar, con la consiguiente entrada de frío y salida de calor. Dos, que la puerta cierra mal, con la consiguiente entrada de frío y salida de calor.
En los días de viento, se escucha batir a un lado y a otro a esa puerta desencajada en su quicio. Por eso, cuando noto en mis piernas el lento discurrir del frío, me levanto y compruebo si la puerta está bien cerrada. Huele mucho a tabaco la zona, lo que me indica que muchas veces no "se sale" a fumar, sino que se fuma desde dentro. Noventa y nueve de cada cien veces tocas la puerta con el dedo meñique de la mano izquierda y la puerta se desplaza, así que la tengo que cerrar yo, que, según parece, y a pesar de haber sido tradicionalmente una persona poco dotada para habilidades manuales, me he convertido en el único de toda el ala que sabe cerrarla.
Pero el afán didáctico mueve mi vida y he pegado, a ambos lados del cristal, unas sencillas y claras instrucciones, que ahora comparto con el mundo.
INSTRUCCIONES PARA CERRAR LA PUERTA:
1. ASIR LA BARRA TRANSVERSAL DE LA PARTE INTERIOR DE LA PUERTA.
2. HACER UN MOVIMIENTO SECO Y ENÉRGICO DE TRACCIÓN (NO DE ARRASTRE), HASTA ESCUCHAR UN CONTUNDENTE “¡BLAM!”.
3. COMPROBAR DE UN VISTAZO EN EL QUICIO DE LA PUERTA QUE NO HAY HOLGURA. SI LA HAY, VOLVER A ABRIR Y REPETIR LOS PASOS 1 Y 2.
4. SI NO HAY HOLGURA APARENTE, CONFIRMAR QUE LA PUERTA ESTÁ FIRME EN SU POSICIÓN DE “CERRADA”, EMPUJANDO SOBRE EL CRISTAL HACIA AFUERA. SI LA PUERTA SE MUEVE, SIGNIFICA QUE NO ESTABA REALMENTE BIEN CERRADA. SE IMPONE, ENTONCES, VOLVER A ABRIR Y REPETIR LOS PASOS 1,2 Y3.
5. SI LA PUERTA NO SE HA MOVIDO DE SU POSICIÓN, SIGNIFICA QUE LA HAS CERRADO BIEN, ¡ENHORABUENA!
miércoles, noviembre 26, 2008
DENUNCIA: NO A LOS SMARTS EN BATERÍA
- Si llevas más de dos años sin mover el coche de su sitio, ya te han escrito "Lávalo guarro" tres veces y la lluvia ha arrastrado los mensajes, la chapa se ha empezado a poner roñosa y los neumáticos se han cuarteado, no renueves más la tarjeta de aparcamiento. Dalo de baja, anda, y libera un espacio.
- Si tienes dinero para comprarte un coche de lujo de más de cinco metros de largo, cómprate un garaje o alquila una plaza y déjanos vivir a los pobres.
- Si te has comprado un smart biplaza con la idea de poderlo aparcar en cualquier sitio, apárcalo en cualquier sitio... pero en línea. De otra manera estarás desperdiciando un bien muy preciado como es el espacio de aparcamiento. El smart cabe en huecos donde no cabría ningún otro coche. Busca esos huecos, y reserva las plazas en batería para vehículos que las ocupen completas.
El mundo se verá libre de mucho odio y frustración con que sólo hagáis un pequeño esfuerzo, ¡hijosdep...!
martes, noviembre 25, 2008
ANTICRÍTICA DE CINE
Casi me muero del susto cuando mi amigo Dani, ya sentados en las butacas, me pregunta: ¿Tú has visto "Casino Royale"? ¡Por supuesto que no! "Es que creo que ésta es la segunda parte", me advierte. Vino a mi recuerdo la más infausta proyección a la que nunca he asistido ni, seguramente, asistiré: "Las dos torres", la segunda parte de la trilogía del Señor de los Anillos. Fui sin haber visto la primera peli... y, bueno, la segunda tampoco es que la viera mucho, porque estaba todo oscuro permanentemente, había batallas en que no sabías de qué parte estaba cada uno ni de quién era cada parte del cuerpo que se veía en la pantalla. Un horror. No fue así la de James Bond. Poco a poco, pude ir enterándome más o menos de qué pasaba, dejarme llevar por el devenir de los acontecimientos, y hacerme una idea general de lo que pretendían los personajes principales.
En estos días he tenido ocasión de pensar en lo que vi, reflexionar, darle vueltas y elaborar una opinión sobre la cinta. Advierto, en todo caso, que se trata de un comentario sobre una película, de modo que si hay algún lector al que le gusta ir al cine desnudo completamente de prejuicios y condicionamientos, es mejor que no lo lea, si bien he procurado no dar muchas claves, para no estropearle la sorpresa a quien todavía no haya ido y quiera ir a verla (que no seré yo quien se lo impida, pero tampoco quien le anime). He aquí, pues, muy en síntesis, muy resumido, lo que, para mí, viene a ser la cuestión principal de la nueva de 007:
La chica es monilla.
jueves, noviembre 20, 2008
CARPACCIO DE MANZANA (FUJI)
De entre las manzanas, eso sí, prefiero la fuji por su sabor ligeramente ácido, no tanto como la granny smith que en su día me cautivó con su intenso color verde, y su textura dura, resistente y al mismo tiempo jugosa, tan diferente de la textura harinosa de las starking y del tacto blandurrio de las golden (parecería pedir que se llamaran hutch como la pareja televisiva) o las reinetas. Mención aparte merece la verde doncella, que comparte con las fujis las dos cualidades antes mencionadas, mejorando incluso el sabor y, sobre todo, el color. Ese verde tan blanco que parece una luz me parece uno de los colores mejor logrados en el campo de la agricultura (en el campo del campo, vamos). Se da la circunstancia, además, de que su nombre en español me las hace más simpáticas. Sólo prejuicios en torno a la diferencia de precios me llevan a ser más consumidor de fuji que de verde doncella.
Y ahora, a lo que vamos: ¿cómo me como yo las manzanas? Como podréis suponer, no lo hago como el común de los mortales, partiendo la pieza en cuatro cuartos, para luego descorazonar y pelar cada parte. Lo he hecho así durante buena parte de mi vida, no lo niego, hasta que encontré mi manera de comer manzanas. Todo hombre debe encontrar su lugar en el mundo y su forma de comer manzanas. Bien, yo ya tengo lo segundo. Mi manera de comer manzanas consta fundamentalmente de dos partes: el pelado y el cortado. Porque, por supuesto, las pelo. Pero, diréis, ¿no se supone que en la piel es donde están las vitaminas? Pues sí, se supone, pero también es la parte de la manzana que ha estado en contacto con el suelo, con las manos de todos los distribuidores y que ha sido muchas veces encerada y abrillantada con Dios sabe qué productos para parecer más atractiva a la vista. Así pues, la pelo.
¿Cómo la pelo? Trato al pelarla, como en general con cualquier fruta, especialmente la naranja cuando la comía, que me quede una única monda en espiral, detalle éste complicado, especialmente por el punto de inicio en el hundimiento alrededor del rabito. Comienzo, pues, por ahí, con mucho cuidado, metiendo la punta del cuchillo, haciendo un giro centrífugo que me lleve la continuación del corte hasta la parte alta de la manzana, en la que ya puedo manejarme con el filo del cuchillo. Mi atención, a partir de aquí, se pone en que el corte sea lo más superficial posible para aprovechar el máximo el cuerpo de la fruta, manteniendo, por supuesto, una única monda.
Pelada ya la manzana, paso al siguiente punto, el corte. Podría, claro, comérmela a mordiscos. También lo he hecho en mi vida, y sin pelar la fruta, y debo decir que, después de mi manera actual de comer manzanas, es la forma en que más podría gustarme. Pero no lo hago así. Habiéndose uno ya pringado y teniendo un cuchillo en la mano, lo apropiado es usarlo. Y he aquí mi originalidad, que hago sobre la manzana un finísimo corte para sacar una rodaja casi traslúcida a través de la cual se vislumbra el filo del cuchillo al otro lado. Y según la he cortado, me la llevo a la boca, y paso a hacer el siguiente corte. Y así sucesivamente hasta casi llegar al corazón. Le doy entonces a la manzana un giro de noventa grados, y empiezo a lonchearla desde otro sector, repitiendo así la operación hasta llegar al centro. Un nuevo giro, y más cortes milimétricos, sacando, claro está, cada vez lonchas de menor superficie, hasta cortar el último sector. Quedará ahora una especie de prisma en cuyo centro se sitúa el corazón de la manzana, pero que aún reserva algo de carne por arriba. Bien, se trata ahora de cortar con delicadeza los últimos trozos aprovechables... o comérmelo todo, como en algún caso he hecho, que hay quien me ha dicho que en las semillas es donde se encuentran los principales nutrientes de la fruta.
Y así, poco más o menos, es como me como yo una manzana.